jueves, 4 de diciembre de 2014

En el debate de las Primarias Abiertas de IUVRM, Víctor Egío, Candi Marín y José Antonio Pujante apostaron claramente por la confluencia con otras fuerzas políticas y sociales

Coincidieron, además, en la necesidad de consolidar una organización fuerte que contribuya no sólo a desalojar del poder al Partido Popular en la Región de Murcia, sino también a impulsar procesos de participación y control por parte de la ciudadanía activa.  



Numeroso público asistió, expectante, al desarrollo del debate. (Foto: Carlos Trenor)

Diego Jiménez/Murcia. Enorme expectación levantó el debate sobre las Primarias Abiertas de IU-Los Verdes de la Región de Murcia (IUVRM), para elegir a la persona candidata de esta organización a la presidencia de la Región de Murcia. El acto, que se desarrolló en la tarde del pasado miércoles, día 3 de diciembre, en un salón de actos del edificio Moneo abarrotado de gentes de todos los lugares de la Región (hasta el punto de que hubo gente que quedó de pie) con notable presencia de jóvenes, fue presentado por el joven politólogo Antonio Pérez y moderado por el también joven periodista de diario.es Pedro Serrano.


En la mesa, de izquierda a derecha, Pedro Serrano y los candidatos Víctor Egío y José Antonio Pujante junto a la candidata Candi Marín (Foto: Carlos Trenor)

VARIOS TURNOS DE INTERVENCIONES

La organización del evento  planteó un debate en varias rondas con las personas intervinientes (tras la primera, se dio un tiempo de veinte segundos para resumir lo fundamental de esa intervención) en las que, sucesivamente, éstas abordaron asuntos como el punto de partida en que estamos, sus propuestas programáticas concretas, un turno para matizar sus posiciones respectivas ante los procesos de convergencia en curso y uno final de conclusiones.


EL PUNTO DE PARTIDA

(Foto: Carlos Trenor)
Abrió el debate Candi Marín, militante de IU de Moratalla, una activista presente en el ámbito sindical y en multitud de movilizaciones sociales, que calificó como interesantes estas primarias pues hacen posible un debate interno “muy necesario” pues, al tiempo que favorece una mayor participación política de la militancia, es útil  para “cambiar IU", que ha de ser más fuerte, más transparente y más participativa. Al hablar de su trayectoria, se decantó sin embargo por enfatizar la importancia de lo colectivo, y que ella, en particular, ha hecho del activismo social “su bandera”. Se refirió, entra otros temas,  a la huelga general del 14D,   a las Marchas que se iniciaron hace 20 años, y que aún hoy siguen, como “grandes victorias”, como lo son hoy  parar un desahucio o conseguir la dación en pago para una familia. Tras recalcar la importancia del  proyecto colectivo  que defiende su candidatura, concluyó exhibiendo un cartel recordando a los 45.000 estudiantes que no han podido pagar las tasas,  y con una alusión al cambio representado en las personas de Mauricio Valiente, Tania Sánchez,  Javier Couso y Alberto Garzón.

En los veinte segundos de que dispuso al final de la primera ronda de intervinientes, Candi habló de que hay que “Cambiar para vencer”: contra Garre, contra Valcárcel y contra Rajoy, por diseñar políticas contra la ciudadanía. Y, como segundo objetivo, se propone  impulsar  IU como un proyecto renovador,  transparente,  más participativo y  democrático,  y que ilusione.

(Foto: Carlos Trenor)
Víctor Egío, concejal de Alternativa por Santomera, en la que IU ha sido una fuerza activa, comenzó felicitando a los otros dos candidatos. Este Doctor en Filosofía y hablante de varios idiomas, de los que enseña sobre todo el alemán, se refirió al  “drama de una generación juvenil” que ha de buscarse fuera la vida así como al empleo precario y a los contratos basura (caso de una amiga ingeniera que gana 500 euros). Postuló una IU como una  herramienta fundamental fuerte y renovada, en las prácticas, pero también en su discurso.  

En su turno de veinte segundos, afirmó que cree que él es la persona más adecuada para llegar a la generación juvenil y también para trazar puentes con el entorno de cara a la confluencia para Ganar la Región de Murcia,  y con Tania y  Alberto Garzón,  la República que ha de llegar.

(Foto: Carlos Trenor)
José Antonio Pujante, actual coordinador y diputado regional de IU,  se sumó a las felicitaciones a los otros candidatos. Se refirió a su candidatura como resultado, también, de un proyecto colectivo. “Muchos compañeros y compañeras me han pedido que dé el paso”, afirmó; también de fuera de la organización, así como varios coordinadores locales de los distintos municipios de Murcia.  “En mi proyecto cabe todo el mundo”, dijo, así como recordó   su larga experiencia y conocimiento de los problemas de Murcia, su presencia en la calle y en las movilizaciones (cierre del servicio de urgencias de Librilla,  con los trabajadores de El Pozo, el trabajo colectivo contra los desahucios…). Exigió un futuro para los jóvenes: “Soy hijo de emigrantes,  mis hijos no han de pasar por la misma situación”. Concluyó con el recordatorio de su trayectoria personal, en la que no faltaron alusiones a su  tradición ecologista, su presencia en las distintas  marchas por la Marina de Cope, el internacionalismo en  defensa de los intereses del pueblo saharaui …

En su turno de veinte segundos enfatizó la necesidad de “Sumar para ganar”, para erradicar lacras como la emigración juvenil, la pobreza, la violencia de género, las desigualdades hombre mujer…


ANÁLISIS DEL ESTADO DE LA REGIÓN Y PROPUESTAS

En este turno, Pujante  aludió a que en un Consejo Político Federal, en Madrid, alguien de Baleares planteaba una propuesta: que lo que se propusiese se pudiera hacer, considerando en primer lugar las competencias específicas. Dibujó un panorama regional lacerante, con el crecimiento de las desigualdades, la pobreza –sobre todo la infantil- paro,  trabajo precario, desahucios,  la situación de la juventud…., por lo que hay que apostar por la necesaria ruptura  con el régimen de 1978.

Apostó por la  calidad de los servicios públicos,  reducción gradual de los conciertos educativos –hasta su desaparición-, la defensa de la Sanidad Pública, trabas a la UCAM, reforzamiento de los ayuntamiento, un plan de empleo juvenil y para mayores  de 45 años,  la erradicación de  las diferencias salariales hombre-mujer …. Para ello, dijo, “es indispensable la movilización ciudadana”, recordando las del pueblo chileno,  con Allende,  o las actuales  con Correa,  en Ecuador, Morales en Bolivia, y Hugo Chávez y Maduro en Venezuela.

En el turno de propuestas concretas, se refirió al desarrollo sostenible medioambientalmente, apuesta por infraestructuras, defendiendo el ferrocarril convencional (soterrado por Murcia) con solución a esta problemática en Alcantarilla y Lorca y  la conexión con Andalucía, la   igualdad para todos y  para los inmigrantes,  y una auténtica revolución democrática, con una codecisión colectiva.  Apostó por un Plan Estratégico para la Región de Murcia y por un  convenio de colaboración con la Agencia Tributaria para perseguir el fraude fiscal y la economía sumergida. Propugnó el consolidar una Banca Pública regional, impulsada por el  Instituto de Crédito y Finanzas  y por el INFO, capitalizada con las nóminas de los 50.000 empleados públicos, citando como experiencias la Banca Pública  de Noruega y Dakota del Norte (desde 1947) y concluyó con la necesidad de una  ley de expropiación del uso de la vivienda en poder de los bancos, y una  reforma fiscal con el incremento del tramo autonómico a las rentas más altas en colaboración con el sindicato GESTHA.

Candi Marín comenzó denunciando el miedo que atenaza  a los trabajadores de esta Región, tanto por la precariedad como por la permanente amenaza del despido. Denunció, asimismo,  hechos como  la situación que viven miles de  jóvenes sin poder independizarse y la de las personas  mayores que quieren seguir manteniendo su independencia,  pero que tampoco pueden; el maltrato machista sin denuncias; el freno a los divorcios que se están dando por falta de independencia económica; el hecho de que algunas mujeres jubiladas siguen demandando trabajo por su escasa pensión…  “Esa es la realidad de la Región de Murcia”, afirmó, mientras se siguen dando más casos de corrupción. Ante ello, apuntó que el programa electoral de IU es el “contrato” de su candidatura con la ciudadanía.

En otro orden de cosas, criticó el  déficit democrático y una injusta ley electoral regional con cinco  circunscripciones, la “vergüenza del territorio español”. Y, en esta línea, denunció la discriminación por territorios a la hora del voto, en un marco de una Región  corrompida por las grandes empresas que dominan la política y la economía, junto a una ciudadanía amordazada. Por ello, es imprescindible ganar la Región, es la oportunidad para impulsar el proceso constituyente y  revocar a políticos corruptos.

Víctor Egío defendió en su intervención la necesidad de una Región articulada de norte a sur y  de este a oeste con una democracia real, en la que todos los votos tengan igual valor, con empleo seguro, desarrollo sostenible y reivindicó la necesidad  de acabar con la lacra del 50% del paro juvenil. Dijo no esperar nada del gobierno regional,  ni del empresariado murciano,  ni de los magnates extranjeros, por lo que  el sector público debe dar un paso adelante. "Es preciso -dijo- 'remunicipalizar' todos los servicios públicos". Defendió  la confluencia para consolidar un gobierno regional que intervenga activamente en la economía con empleo público.  Se necesita el dinero que hoy está hipotecado a los intereses de los acreedores; hay que hacer una auditoría de la Deuda para que paguen los culpables. 
La situación que atraviesan los ayuntamientos y la Comunidad Autónoma está condicionada por los ajustes, los recortes y advirtió de que "va a haber cero contrataciones en los próximos 10 años”. Quienes reformaron el artículo 135 de la Constitución “ataron” a los ayuntamientos y comunidades: no vamos a pagar su crisis. Todo esto, dijo, “se ha dado en un contexto de nula decisión ciudadana sobre los bancos y actuaciones  equivocadas como la del aeropuerto de Corvera”. Por ello, postuló la necesidad de poner en marcha esa  auditoría de la Deuda Pública:  para denunciar a   los acreedores que han seguido alimentando esa burbuja. “La  Deuda ilegítima nos va a hipotecar por 30 años”, afirmó, advirtiendo que la falta de un empleo digno para los jóvenes va a suponer la imposibilidad de que éstos accedan a una jubilación digna.


LA CONVERGENCIA  

En este apartado del debate, Víctor Egio  comenzó informando de la coalición política y ciudadana Alternativa por Santomera, que gobierna ese municipio. Dijo que, desde 2oo8, año del inicio de la crisis económica, se detectó un creciente interés de la ciudadanía por la política, por lo que varias personas comenzaron un ciclo de  reuniones con gente del entorno próximo e inmediato.  Asi, desde las muncipales de 2011, colectivos como Equo,  Movimiento por Santomera,  IU y gente libertaria y otras a título particular establecieron un funcionamiento asambeario con mecanismos de decisión en los que a una persona correspondía un voto, adoptando decisiones por consenso. Víctor afirmó que “son necesarias herramientas de participación y no sólo electorales”. Y abrió el debate, que luego tuvo su continuidad con el tema de la limitación de mandatos en el turno de preguntas, lanzando esta pregunta: “¿Es una buena idea que el coordinador de IU y el candidato sean la misma persona?”, advirtiendo, a continuación, que en los espacios de confluencia se está planteando una limitación de mandatos. 


Para Pujante,  la Región de Murcia es un lugar de desarrollo por parte IU de todo el potencial de convergencia, percibido incluso desde fuera. El primer ejemplo de la confluencia fue la consolidación de IU en 1986, pero se han dado otros. En la Región, la participación más directa en ese proceso fue el acuerdo con Los Verdes, al que han seguido otros como el  impulso a Convocatoria por el Cambio (luego Ganemos la Región de Murcia, experiencia original pues los Ganemos nacieron con vocación municipalista). Otros casos han sido la convergencia con Alternativa Socialista y, anteriormente, la prueba de que IU ha estado abierta a la convergencia, en el ámbito del ecologismo, se demuestra con las candidaturas de Miguel Ángel Esteve, Pedro Baños y Pedro Costa Morata.

"En la convergencia -dijo-  hay que tener una posición de flexibilidad, no dogmática, y concebir a IU como un medio, no como un fin en sí mismo”. IU es una herramienta de lucha. Y así como el PCE renunció a visibilizar sus siglas al fundarse IU," en los procesos futuros de convergencia tiene que darse una auténtica voluntad: en la lucha, en las mareas, en los desahucios, en las marchas…. En segundo lugar, la convergencia en el programa.   En tercer lugar, la convergencia en el ámbito electoral". A esto respecto propugnó un sistema electoral puro, sin penalizaciones  como  las circunscripciones electorales (en todo el Estado, la provincia,  y aquí las 5 circunscripciones de una misma región uniprovincial) .

Candi Marín dijo que lo aprendido a lo largo de nuestra Historia en las luchas con los movimientos sociales hay que aportarlo. “Si hemos sabido unirnos en las calles, en las movilizaciones, ¿cómo no ahora?”. Afirmó, asimismo, que  hay que arrojar del poder a esta gente y hacer nuestras leyes. “La convergencia ha de partir de la gente que está soportando la crisis”, para enfatizar que “las convergencia la viví el 22M con las personas del Noroeste que viajamos en  dos autobuses  para contribuir a llenar las calles de Madrid” Concluyó con la alusión a que los “movimientos sociales han de ser nuestro referente”.


CONCLUSIONES FINALES

En este apartado, Víctor Egío hizo una apelación: “Cuando vayáis a votar, no lo hagáis de puertas adentro, sino de puertas afuera”, con la garantía de que así saldrá de este proceso el mejor candidato para la Región de Murcia y para trabajar en el proceso de confluencia. 

Pujante pidió el máximo apoyo a quien salga ganador en estas primarias. El apoyo no será a la persona, sino a IU. Quiere que se apueste  por la experiencia, la diversidad y pluralidad  que supone su candidatura y porque ha puesto encima de la mesa lo mejor de esta organización para que trabaje por la confluencia.  “En mayo habrá un cambio de ciclo y se necesita un equipo de gente que cuente con apoyo de la ciudadanía en la calle. Y esa gente se encuentra en mi candidatura”, dijo.  

Por último, Candi Marín recordó que “la ciudadanía nos exige un cambio. IU no puede perder ese tren. Nuestro mayor valor es la militancia activa, con activistas sociales que luchan con la gente. Si estas personas no son protagonistas en el proceso, podremos conseguir unos cuantos sillones, pero no el cambio necesario desde abajo”. Continuó afirmando: “Si decimos que somos una organización transparente, establezcamos mecanismos de control, de participación y renovación. Si los jóvenes y mujeres son un valor, reconozcámoslo. Cambio con ilusión y con optimismo. Y cambiaremos, seguro que cambiaremos para ganar”.

TURNO DE PREGUNTAS

Al final del debate, se pasó a un turno de preguntas, de las que se eligieron por sorteo cinco de entre las aportadas por el público, con un asunto que dio para un amplio debate: el de la limitación temporal de mandatos de los cargos de dirección y de los cargos públicos.

Y así concluyó esta democrática jornada con la convicción de que IU, que tras las elecciones europeas de mayor de este año pareció refugiarse en un cierto repliegue electoral [en opinión de Manolo Monereo] ante la emergencia de otros actores en el campo de la izquierda, parece querer ‘remontar’ el vuelo con las señas de identidad de un mayor protagonismo ciudadano y militante, mayor transparencia y participación y, sobre todo, con nuevas ideas y la aportación de la savia juvenil que, sin duda, contribuirá a la necesaria renovación de esta formación política.



miércoles, 26 de noviembre de 2014

MOCIÓN DE IU MORATALLA PARA LA RETIRADA DEL CENAJO DE UNA PLACA ALUSIVA A LA INAUGURACIÓN DE ESE EMBALSE POR EL DICTADOR FRANCO.


La Moción exige que, en su lugar, se ubique una placa en recuerdo de todas las personas represaliadas por el franquismo y que fueron víctimas de trabajos forzados y esclavitud, lo que condujo a la muerte a muchas de ellas. 

martes, 25 de noviembre de 2014

Los hombres de La Nueve

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2014/11/25/hombres-nueve/606605.html

La mayoría de los hombres que componían La Nueve tenían menos de veinte años cuando, en 1936, cogieron las armas por primera vez para defender la República española. Ninguno sabia entonces que quienes sobrevivieran ya nos las abandonarían hasta ocho años después, y que en la noche del 24 de agosto de 1944 serían los primeros en liberar París con la compañía de la Segunda División Blindada del general Leclerc”. Este es el resumen que figura en la contraportada del libro de la periodista e investigadora Evelyn Mesquida,


autora de La Nueve, y que fue presentado el pasado martes, día 18 de noviembre, en el Txoko ‘Pepe Carvalho’ de la capital. Con este acto, hacía su presentación pública la Asociación para la Recuperación y Defensa de la Memoria Histórica de Murcia (MHMU-Tenemos Memoria).
Evelyn Mesquida durante la presentación de su libro. A su derecha. Pedro Pina, presidente de MHMU Tenemos Memoria,; a su izquierda, la vicepresidenta, María Jesús García.

En 1999, coincidiendo con el sesenta aniversario del final de la Guerra Civil española, Evelyn Mesquida -que durante 30 años fue corresponsal en París de la revista Tiempo- se propuso hacer algunos reportajes sobre el exilio español así como de los campos franceses donde habían sido acogidos los republicanos españoles al final de la guerra. En ese año,  la autora ignoraba todo sobre aquel grupo de españoles cuya compañía había logrado aquella gesta. Se produjo su  primer contacto con esos compatriotas heroicos. Encontró a uno que había pasado por varios campos de la concentración y que le mostró una fotografía –la que figura en la portada de su libro en rústica- que presenta a un grupo de soldados fotografiados en Inglaterra, vistiendo uniformes americanos, integrados en una compañía francesa,  pero que eran… españoles. Tuvo la suerte de localizar a algunos más. Gracias a ellos, en primer lugar, y apoyándose después en sus otras muchas entrevistas con ciudadanos franceses y en su labor archivística, pudo ir recopilando datos. Naturalmente, La Nueve ‘apareció’ enseguida.
En enero de 1939, tras la caída de Barcelona en manos franquistas –a la que seguiría la de Gerona-  más de 500.000 personas cruzaron los Pirineos. En esos días, el corresponsal en España del New York Times escribía: “Todas las carreteras secundarias, todos los campos, todas las colinas son un inmenso hormiguero, donde miles y miles de desventurados caminan hacia la frontera.  En territorio francés, los recién llegados fueron separados de familias, amigos y compañeros, y encerrados al aire libre en numerosos campos cercados por barreras de alambre de espino. Hambre, sed, frío, humillación, brutalidad… fueron las primeras experiencias francesas vividas por una gran mayoría de republicanos”. Fermín Pujol, futuro soldado de La Nueve, lo contaba así: “Al entrar nos desarmaban. Nos quitaban todo: anillos, chaquetas, carteras, fotografías… Y nos enviaban a una playa al aire libre sin ninguna protección, rodeada de alambradas y vigilada por militares armados. La sarna y los piojos fueron enseguida nuestros compañeros. Si alguien se escapaba, la tropa colonial senegalesa tiraba a matar".

En vísperas de la II Guerra Mundial, miles y miles de esos refugiados españoles  fueron incorporados obligatoriamente a la industria de guerra francesa, a los batallones de trabajo de voluntarios extranjeros o a la Legión. Integrados en numerosas unidades militares, los republicanos españoles continuaron la lucha al lado de los franceses y de las fuerzas aliadas, en distintos escenarios de Europa y África. Cuando en 1942 se formó en Marruecos la II División Acorazada del general Leclerc, los españoles constituyeron una parte importante de las tropas. El coronel Josep Putz jugó un importante papel en ese reclutamiento de españoles. Héroe de la I Guerra Mundial, Putz fue con quien los españoles se integraron en el III Batallón de Marcha del Chad, de la II División Blindada, llamado también el Batallón español, que incluía las compañías Nueve, Diez y Once.


De las tres, sólo la Nueve tenía totalmente el estatuto de unidad española. Ciento cuarenta y seis de los ciento sesenta soldados que la componían, eran españoles o de origen hispano. El idioma hablado era el español. La gran mayoría de sus oficiales era española. Las órdenes se daban en español. Sus hombres portaban, junto a la insignia de la Francia libre, la bandera republicana. Sus tanquetas de combate lucían también nombres de conocidas batallas de la guerra española. Con las tropas de Leclerc, La Nueve se preparó en África y en Inglaterra, desembarcó en Normandía y liberó París. Tras la liberación de la capital, La Nueve continuó los combates, los más duros combates para liberar Alsacia y su capital, Estrasburgo. Y consiguieron llegar hasta el ‘nido de águilas’, el mismo búnker de Hitler en Berschtesgaden.  Sólo dieciséis de ellos pudieron celebrar la victoria. Los otros se habían quedado en el camino, muchos gravemente heridos.


El reconocimiento que la alcaldesa de esa capital, Anne Hidalgo, tuvo con los hombres de La Nueve, homenajeados este pasado verano con ocasión del 70 aniversario de la liberación de la capital,  no tiene su correspondencia aquí, en su país. Tendríamos que buscar un lugar para colocar esa gesta en los libros de texto. Pero no. Somos así de dados al olvido. 

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Evelyn Mesquida reivindica en su libro La Nueve el merecido homenaje a los republicanos españoles que contribuyeron a liberar París en agosto de 1944

Esta periodista y escritora acudió  el pasado martes, día 18, a Murcia para hablar de su libro, en un acto con el que se presentaba públicamente en la capital la asociación memorialista MHMU-Tenemos Memoria.

Diego Jiménez. 19 de noviembre 2014.- La mayoría de los hombres que componían La Nueve tenían menos de veinte años cuando, en 1936, cogieron las armas por primera vez para defender la República española. Ninguno sabia entonces que quienes sobrevivieran ya nos las abandonarían hasta ocho años después, y que en la noche del 24 de agosto de 1944 serían los primeros en liberar París con la compañía de la Segunda División Blindada del general Leclerc”. Este es el resumen que figura en la contraportada del libro de la periodista e investigadora Evelyn Mesquida, autora del libro La Nueve, y que fue presentado el pasado martes, día 18 de noviembre, en el Txoko ‘Pepe Carvalho’ de la capital. El acto, organizado por la Asociación para la Recuperación y Defensa de la Memoria Histórica de Murcia (MHMU-Tenemos Memoria), con la que esta asociación se presentaba públicamente, se desarrolló en dos fases, con rueda de prensa matinal, con la presencia de la autora y de Joaquín López, secretario de dicha asociación,  y en horario de tarde, en el citado local, donde, tras la exposición de la autora, tuvo lugar un animado coloquio.

Joaquín López, secretario de la Asociación MHMU-Tenemos Memoria, presenta a Evelyn Mesquida en rueda de prensa.

Pedro Pina, presidente de MHMU-Tenemos Memoria, presentó el acto 

ACTO DE LA TARDE


Con una notable presencia de público, que dejó pequeño el local,  Pedro Pina, presidente de MHMU-Tenemos Memoria, comenzó expresando agradecimientos a Antonio Rubio Calín, autor  del diseño gratuito del logo de la Asociación, a Pepe, del Txoko, a Mariano Montesinos y a Paco Roca, que están detrás del magnífico cartel con que se anunció el acto, a la ponente,  Evelyn Mesquida, a todos los miembros de la junta directiva… Afirmó no poder dar las gracias al Ayuntamiento, por negar  a la Asociación el local del García Alix por considerar el acto de ayer culturalmente “irrelevante”, cuando el libro ha sido presentado en París por la propia alcaldesa de esa ciudad. Ello, en opinión de Pina, justifica el por qué la sociedad civil murciana ha de montar sus propias asociaciones de Memoria Histórica.
Notable asistencia de público al acto (Fotografía de Carlos Trenor)

Pasó a dar cuenta del nacimiento de la Asociación, a partir de unas Jornadas memorialistas de la pasada primavera en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho. Justificó la necesidad de la Memoria Histórica, entre otras cosas por la pervivencia actual de edificios y simbología franquista en la propia ciudad de Murcia. Tras afirmar que la Asociación es necesaria, por las propias carencias de la Ley de Memoria Histórica (LHM),  afirmó que procede retirar con urgencia la simbología y el callejero franquista existente en la ciudad de Murcia, pues la LMH exige que así sea.
Dio cuenta de las próximas actividades memorialistas, en concreto la participación de la Asociación en la Exposición en Murcia de las Misiones Pedagógicas, cuyos actos están previstos para enero y febrero del próximo año.  Y, en lo inmediato, informó de la presencia de la Asociación en las II Jornadas Anti Represión que se celebran estos días en el Moneo.
Afirmó que otra de las finalidades de la Asociación es consolidar los espacios de la Memoria, propugnando, a tal fin, la reconversión de la cárcel vieja de Murcia, un BIC de propiedad municipal actualmente, en un espacio de la Memoria.

Intervino, a continuación, María Jesús García Ruiz, vicepresidenta de la Asociación, que afirmó estar muy contenta de presentar a la ponente. María Jesús, que el pasado verano participó personalmente en los actos del 70 aniversario de la liberación de París, dio cuenta de que el día anterior se hizo una representación dramática del libro “La Nueve”. Afirmó haber leído el libro en tres días, confesando que le fascinó, pues considera que está redactado por una mujer muy humana que llega a establecer un vínculo emocional con los protagonistas de aquella gesta del verano de 1944. Recordó que Evelyn, que es periodista e investigadora, es hija de uno de los 15.000 republicanos que quedaron atrapados, sin poder partir, en la bocana del puerto de Alicante. Afirmó estar muy contenta de conocer a una persona que ha dedicado unos diez largos años al estudio de este tema, desde su posición de corresponsal en París, durante treinta años,  de la revista Tiempo. Por último, informó que Evelyn sigue en la actualidad trabajando en un nuevo libro, en este caso sobre la ‘Resistencia’.

En la mesa, de izquierda a derecha, Pedro Pina, Evelyn Mesquida y María Jesús García.

INTERVENCIÓN DE EVELYN MESQUIDA
La autora empezó agradeciendo la presencia del público invitado al acto, así como a la MHMU-Tenemos Memoria. Reconoció  que en 1998, en que trabajaba en París como corresponsal de la revista Tiempo, ignoraba totalmente la Historia de La Nueve. Fue en el contexto de su trabajo como periodista como hizo su encuentro con esa historia. Corría el año 1998 y en 1999 se iba a conmemorar la efeméride de los sesenta años del final de la Guerra Civil española. Con ese motivo,  propuso a la revista hacer algunos reportajes sobre el exilio español. Recordó que en estos últimos años se están publicando bastantes libros sobre el tema, pero curiosamente en 1998 todavía no se hablaba apenas de esta temática. La alusión ‘republicano español’ no se encontraba fácilmente en los lugares públicos de la España de 1998. Por ello, al hacerle aquella proposición a la revista, pensaba lógicamente en hablar del exilio español, así como de los campos franceses donde habían sido acogidos los republicanos españoles al final de la guerra, para lo que se dispuso a hablar con algunos de ellos, de todas las tendencias políticas (socialistas, comunistas, anarquistas, republicanos…), para que pudieran explicar sus historias, sus propias vivencias en el exilio.

Se propuso, así mismo,  hablar del exilio de Antonio Machado y de su muerte en Colliure. Comenzó, pues, a trabajar con estos reportajes, contactando con gente. Y en el contexto de estos reportajes –sobre todo en los que iba a hablar de los campos de concentración franceses-,  un hombre que había pasado por varios de esos campos le presentó una fotografía –que se reproduce en la portada de La Nueve-, que presenta a un grupo de soldados. Esa fotografía, que podría pasar fácilmente inadvertida, parecía simplemente eso, una fotografía de soldados. Pero aquel hombre le explicó a Evelyn que esos hombres de la fotografía, que había sido hecha en Inglaterra, van vestidos con uniforme americano, la compañía en que se integran era francesa… pero todos eran españoles.  Evelyn reconoció que quedó sorprendida por ello. Pero más sorpresa le produjo la afirmación de su informante de que esos hombres de la fotografía fueron los que liberaron París. Primera noticia. Y sorpresa todavía mayor porque ella, residente en París, en ninguna de las conmemoraciones de la liberación de París había oído hablar de que fueran españoles los que habían contribuido a ello.
Por ello, se propuso encontrar a alguno de esos hombres para que le ayudaran a contar esta historia. Se propuso, pues, localizar a algún superviviente. Tuvo la suerte de encontrar a algunos; gracias a ellos, en primer lugar, y después, apoyada en sus otras muchas entrevistas con ciudadanos franceses y en su labor archivística, pudo ir recopilando datos. Naturalmente, La Nueve ‘apareció’ enseguida.

SÍNTESIS DEL LIBRO
Reconoció que la historia contenida en el libro, apasionante, le llevó bastante tiempo y que, para ella, representa simplemente el combate de los españoles, que fue muy amplio. La Nueve representa simbólicamente a todos esos españoles.


El libro comienza en 1939, al final de la guerra de España, durante el éxodo, que el mundo entero conoció como ‘La Retirada’. La Historia de ‘La Nueve’ comienza, sin embargo, en 1936, cuando aquellos hombres empuñaron las armas por todos los rincones de España para defender la República Española. Casi todos tenían menos de veinte años. Durante dos años y medio lucharon contra cuatro ejércitos: los de Franco, Hitler, Mussolini y Salazar. (Muchos olvidan que Salazar había enviado 20.000 soldados a Franco).

Enero de 1939, la retirada. Más de 500.000 personas cruzaron los Pirineos. En esos días, el corresponsal en España del New York Times escribía: “Todas las carreteras secundarias, todos los campos, todas las colinas son un inmenso hormiguero, donde miles y miles de desventurados caminan hacia la frontera. En territorio francés, los recién llegados fueron separados de familias, amigos y compañeros, y encerrados al aire libre en numerosos campos cercados por barreras de alambre de espino. Hambre, sed, frío, humillación, brutalidad… fueron las primeras experiencias francesas vividas por una gran mayoría de republicanos”.

Fermín Pujol, futuro soldado de La Nueve, lo contaba así: “Al entrar nos desarmaban. Nos quitaban todo: anillos, chaquetas, carteras, fotografías… Y nos enviaban a una playa al aire libre sin ninguna protección, rodeada de alambradas y vigilada por militares armados. La sarna y los piojos fueron enseguida nuestros compañeros. Si alguien se escapaba, la tropa colonial senegalesa tiraba a matar”.

Por su parte, el valenciano Germán Arrúe, afirma: “Nos dejaron en las playas sin ninguna protección contra la lluvia y el frío, como si fuéramos animales”.

El andaluz Rafael Gómez cuenta: “Llegamos hasta el campo al que nos habían destinado, acompañados por gendarmes a caballo y con látigo. Aquellos hombres no dudaban en pegar a los que, agotados, sin fuerza, se quedaban atrás, gritándoles “¡Allez, allez, allez!”. Recuerdo aquellos meses como una infamia. Humillados por el mal trato, la miseria, los piojos, la sarna”.

Eulalio Ferrer, uno de los exiliados, en su libro Entre Alambradas, evoca el comentario indignado de uno de los oficiales del Ejército republicano, comandante de Infantería: “Lo más intolerable de nuestra situación es la humillación moral a la que estamos sujetos. Nos tratan como a bestias. Nacimos con dignidad: ¿por qué no nos tratan con dignidad?”
Evelyn, además, recordó en su exposición que más de 15.000 personas murieron en las primeras semanas de encierro, a causa del frío, las heridas o la enfermedad. De tristeza, también. Algunos dejaban de comer, otros entraban en el mar, sin retorno.

Los centenares de miles de refugiados fueron concentrados en más de una veintena de campos por todo el suroeste francés, de los Pirineos Orientales a los Pirineos Atlánticos: Argelès, Gurs, Saint-Cyprien, Septfonds… A algunos, los llamaron púdicamente ‘campos de acogida’ o ‘campos de retención’. El ministro del interior de la época, Albert Sarraut, no dudó en calificarlos como ‘campos de concentración’. Sin ser asimilados a los campos de exterminio nazi, en muchos de aquellos campos franceses se daría la primicia de la brutalidad perversa, implacable, que es característica en la mayor parte de los campos de concentración.

Desde el primer momento, y sobre todo en vísperas de la II Guerra Mundial, miles y miles de esos refugiados fueron incorporados obligatoriamente a la industria de guerra francesa, a los batallones de trabajo de voluntarios extranjeros o a la Legión. En esta última, después de plantearles como alternativa la vuelta a España o en la entrada en la misma. Integrados en numerosas unidades militares, y casi siempre en primera línea de combate, los republicanos españoles continuaron la lucha al lado de los franceses y de las fuerzas aliadas, participando en todos los combates donde luchaban esas tropas: de Noruega al Chad, Gabón, Palestina, Siria, Libia, Egipto, Túnez…Miles de soldados españoles murieron en esos frentes.

Cuando en 1942 se formó en Marruecos la II División Acorazada del general Leclerc, los españoles constituyeron una parte importante de las tropas. “Los españoles legaban de todos lados”, contaría Federico Moreno, un oficial de La Nueve. Procedían de los campos de concentración del Sahara, de donde habían sido liberados, o de la Legión, de donde desertaban por centenares. Otros llegaban de Argel, de Túnez, de Casablanca… lugares en que muchos habían estado más o menos escondidos. Si no hubieran cerrado los centros de reclutamiento, se hubiesen podido constituir  dos divisiones de la Francia libre sólo con españoles. Un oficial superior, el coronel Josep Putz, jugó un importante papel en ese reclutamiento de españoles. Héroe de la I Guerra Mundial, antiguo de las Brigadas Internacionales, comandante del Ejército republicano español (Hemingway lo evoca en “Por quién doblan las campanas”) Putz fue con quien los españoles se integraron en el III Batallón de Marcha del Chad, de la II División Blindada, llamado también el “Batallón español”, que incluía las compañías Nueve, Diez y Once.

LA NUEVE
De las tres, sólo la Nueve tenía totalmente el estatuto de unidad española. Ciento cuarenta y seis de los ciento sesenta soldados que la componían, eran españoles o de origen hispano. El idioma hablado era el español. La gran mayoría de sus oficiales era española. Las órdenes se daban en español. Sus hombres portaban, junto a la insignia de la Francia libre, la bandera republicana. Sus tanquetas de combate lucían también nombres de conocidas batallas de la guerra española. Compañía destinada a la avanzadilla de tropas, siempre en primera línea de fuego, La Nueve fue pronto un mito, pues a sus soldados se les reconocía una extraordinaria valentía y el coraje suficiente para no retroceder nunca, ni ceder un palmo en terreno conquistado. Germán Arrúe cuenta: “Cuando los alemanes atacaban una división americana, para ellos era algo folclórico, pero sabían que con nosotros no; nosotros no retrocedíamos un palmo…”.

Con las tropas de Leclerc, La Nueve se preparó en África, en Inglaterra, desembarcó en Normandía y liberó París. Los supervivientes de La Nueve contaron así la liberación de la capital francesa. Habla el catalán Pujol: “Después de liberar Normandía, llegamos hasta París. Los americanos querían detenernos en las afueras y dieron la orden en ese sentido a nuestro capitán, Drone.  Pero cuando llegó el general Leclerc le dijo que no tenía que acatar órdenes estúpidas y que entrara rápidamente en la capital con nosotros… Con una sección de tanquetas y otra de tanques, llegamos a París, hasta el mismo Ayuntamiento. Fue sencillísimo, como una fiesta. La gente nos vitoreaba por todo el camino. Corrían a nuestro lado, lloraban, aplaudían, cantaban…El entusiasmo era increíble. Parece ser que, por todos sitios cantaban la Marsellesa, pero nosotros, con el ruido de los vehículos, no la oíamos. Poco después de nuestra llegada al Ayuntamiento, comenzaron a sonar todas las campanas de París.

El andaluz Lozano cuenta: “Después de Inglaterra y del desembarco en Francia, enfrentamos a los alemanes siempre en primera línea, por toda Normandía y otras regiones próximas a París. Después, en Alsacia, hasta Berschtesgaden. Fue una guerra dura, perdimos a muchos compañeros, pero no nos hicieron retroceder nunca. Cuando llegamos a París, yo iba entre las primeras tanquetas que llegaron hasta la plaza del Ayuntamiento. Fue nuestra compañía, La Nueve, la primera que entró en París. Éramos casi todos españoles. La gente se sorprendía mucho cuando nos oía hablar; no paraban de abrazarnos, de besarnos…fue algo extraordinario. Dos días después, cuando el general De Gaulle desfiló por los Campos Elíseos, nosotros fuimos los que le servimos de escolta. A muchos militares franceses esto no les hizo ninguna gracia”.

Amado Granel, castellonense de Burriana, fue el primero que llamó a la compañía, que esperaba en la Puerta de Italia, para decirles que entraran. Lo cuenta así: “Las campanas de Nôtre Dame nos conmovieron. El combate no nos había endurecido completamente. Todos teníamos lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta. Traté de cantar con los demás, pero no pude. Esa enorme emoción, aquel gran entusiasmo significaba simplemente la libertad, la victoria”.

Tras la liberación de París, La Nueve continuó los combates, los más duros combates para liberar Alsacia y su capital, Estrasburgo. Y consiguieron llegar hasta el ‘nido de águilas’, el mismo búnker de Hitler en Berschtesgaden. Sólo dieciséis de entre ellos pudieron celebrar la victoria. Los otros se habían quedado en el camino, muchos de ellos gravemente heridos.

Drone diría de estos hombres: “Eran individualistas, idealistas, valientes y mostraban un valor algo insensato. No tenían el espíritu militar; eran incluso antimilitaristas. Pero todos eran magníficos soldados. Si abrazaron nuestra causa, fue porque era la causa de la libertad”.




domingo, 16 de noviembre de 2014

¿DEL ESTADO SOCIAL AL ESTADO POLICIAL?

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2014/11/15/social-policial/604283.html

Desde mi picoesquina

¿Del Estado social  al Estado policial?

Se debate estos días, en la Comisión de Interior del Congreso, el proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana,  más conocido como la ‘ley mordaza’, y que fue aprobado en Consejo de Ministros el pasado día 11 de julio. Dicho texto legal viene a sustituir a la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana (LOPSC), la que entonces se conoció como ‘ley de patada en la puerta’ de Corcuera. Aunque en la exposición de motivos se afirme que es “claramente garantista de los derechos de los ciudadanos”, ese proyecto de ley ha desatado la alarma de los colectivos sociales y de profesionales vinculados a los ámbitos de la Justicia y de los medios de comunicación.

Para empezar, el propio preámbulo justifica las modificaciones legislativas, paralelas a las que se van a dar en el nuevo Código Penal –que también se tramita en el Congreso de los Diputados-, en el hecho de que desde la promulgación de la LOPSC de 1992 nuestra sociedad ha sufrido notables cambios, de manera especial en el ámbito de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TICs), que han permitido la aparición de nuevas manifestaciones de “conductas antisociales” que demandan una respuesta adecuada. Primera constatación evidente de la aversión del Gobierno a la inevitable posición crítica de amplios sectores de la sociedad, que se expresan a través de esas TICs. Pero, con todo, lo más llamativo es el amplio catálogo de restricciones y sanciones contenidas en ese proyecto de ley. Una de las novedades más llamativas es la ampliación de las potestades de la policía en su labor preventiva, lo que le permitiría,  por ejemplo, proceder a identificar a quien lleve el rostro cubierto o grabar a las personas asistentes a una manifestación.  El tremendo pánico que parece despertar en el Gobierno del PP la expresión de la protesta se traduce, por ejemplo, en la consideración de hechos muy graves las manifestaciones ante las sedes del Congreso y del Senado si éstas “perturban la seguridad ciudadana”. Todos sabemos que esa suposición ha conducido lisa y llanamente, hasta la fecha,  a su prohibición expresa cuando no a su represión por medios contundentes y desproporcionados. Asimismo, la reciente intención del Gobierno de usar una enmienda a la Ley de Seguridad Ciudadana para introducir una disposición en la Ley de Extranjería que permitiría las devoluciones sumarias en frontera en Ceuta y Melilla, también violaría los compromisos que España tiene con los tratados internacionales de derechos humanos.

Del catálogo de infracciones graves, son nuevas la desobediencia o la resistencia a la autoridad o a sus agentes en el ejercicio de sus funciones; el uso de  capucha; manifestarse o reunirse sin comunicación previa; la ofensa a España o a alguna comunidad autónoma, o el hecho de animar públicamente por las redes sociales u otro medio  a la alteración de la seguridad ciudadana.

El catálogo de sanciones que establece este proyecto de ley es desproporcionado, con multas cuya cuantía puede oscilar entre 100 y 600.000  euros, lo que le llevó a afirmar, hace ya un año,  a José Campos Trujillo, secretario confederal de Relaciones Institucionales de CCOO,  que con las exorbitantes tasas de esta ley (que comparaba a la de vagos y maleantes del franquismo) se pretende ahogar la protesta y dejar indefensa a la ciudadanía.

 Pero no para ahí la cosa. Hace unos días, el diario digital Nueva Tribuna.es (*) daba cuenta de que Amnistía Internacional (AI) ha hecho llegar a los grupos parlamentarios un vídeo que recoge una serie de imágenes que delatan los excesos policiales sobre periodistas gráficos en el desempeño de su función.  AI, que lleva años documentando esos abusos, afirma que si se aprueba en su redacción actual el artículo 36.26, que sanciona el uso no autorizado de imágenes de autoridades o miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad, tanto el derecho de información como otros derechos humanos estarían peligrando.

 Y por si la situación que se gestaría con la puesta en vigor de esta ley en sus términos actuales no fuera ya preocupante, estos días las redes sociales ‘echan humo’ con la noticia, difundida por el diario digital Público.es,  de que oficiales y tropa destinados en el Regimiento de Caballería Ligero Acorazado Lusitania nº8, con sede en Marines (Valencia), han sido instruidos en ejercicios de "control de masas" civiles con material antidisturbios convencional, durante las semanas centrales del pasado mes de octubre. La versión oficial de que son ejercicios rutinarios destinados a la presencia de las tropas españolas en el extranjero no ha conseguido acallar la inquietud que tal medida ha provocado. Los diputados Joan Coscubiela (ICV) y Diego López Garrido (PSOE) han planteado una batería de preguntas al Gobierno en este sentido. La presencia de quince tanquetas en las calles de Barcelona (aunque el Ejército ha asegurado que se ha tratado de un convoy ‘rutinario’ que transportaba recambios destinados al cuartel del Bruc),  días antes de la consulta del 9N, ha añadido un nuevo elemento de preocupación.  ¿Estamos pasando de un Estado social a un Estado policial?


Diego Jiménez   @didacMur
www.desdemicornijal.blogspot.com



(*)http://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/ley-seguridad-ciudadana-video-todos-parlamentarios-deberian-ver/20141104131743108901.html?src=lmGNn&pos=1

miércoles, 12 de noviembre de 2014

LA ASOCIACIÓN DE MEMORIA HISTÓRICA DE MURCIA (MHMU-Tenemos Memoria) PRESENTA EL LIBRO DE EVELYN MESQUIDA "LA NUEVE"





El acto será el próximo martes, día 18 de noviembre, a las 7 de la tarde.
En el Txoko "Pepe Carvalho", en calle Polo de Medina, 15- Murcia 

La mayoría de los hombres que componían La Nueve tenían menos de veinte años cuando en 1936 cogieron las armas, por primera vez, para defender la República Española. Ninguno sabía entonces que quienes sobrevivieran ya no las abandonarían hasta ocho año después, y que en la noche del 24 de agosto de 1944 serían los primeros en liberar París, con la compañía de la Segunda División Blindada del general Leclerc. El libro de Evelyn Mesquida, periodista que durante cerca de diez años ha investigado sobre ese hecho histórico, cuenta esa aventura. La autora visita Murcia para presentar su obra.






miércoles, 29 de octubre de 2014

Alejandro Ruiz-Huerta: “No se llegó a conocer a los inductores del múltiple asesinato, aunque parece claro que la mafia del sindicato vertical del Transporte estuvo detrás de aquellos crímenes”

Este superviviente de la matanza de Atocha de enero de 1977 intervino el pasado viernes, día 24 de octubre, en el ciclo “Escritores en Archena”, organizado por el Ateneo de esa localidad,  y nos expuso detalles de su libro “La Memoria incómoda”


Diego Jiménez. “A las 10:30 de la noche de ese día, 24 de enero [1977], los asesinos llamaron a la puerta. Enrique fue a abrir. Aún recuerdo la expresión del rostro de mi compañero al ver a uno de ellos, al mismo que había visto por la mañana en la sede del sindicato vertical del Transporte. Preguntaban por Joaquín Navarro, secretario general del Transporte de CCOO. Los acontecimientos transcurrieron después en medio de una gran tensión….” Así, con la emoción nada contenida, hasta el punto de que apenas podía articular palabras en esos momentos, dio cuenta del horrendo crimen de Atocha uno de los supervivientes, Alejandro Ruiz-Huerta, perteneciente, como el resto de víctimas,  a CCOO.  

Mesa inicial del acto: de izquierda a derecha, Dolores Abad, Alejandro Ruiz-Huerta, José Molina y Daniel Bueno
El que es hoy profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Córdoba, intervino el pasado viernes, día 24 de octubre, en el ciclo ‘Escritores en Archena’, en un acto precedido por las intervenciones de Dolores Abad, de la junta directiva del Ateneo, Daniel Bueno, secretario general de CCOO de la Región de Murcia, y el abogado, de origen archenero y afincado en Barcelona, José Molina.

Trabajo colectivo

Alejando Ruiz-Huerta, que presentó su libro “La Memoria Incómoda”, hoy agotado, comenzó afirmando que “recordar el atentado (se niega a calificar a aquellos hechos de “matanza”) es para mí duro”, pero lo ha venido haciendo en los cuatro puntos cardinales de España. “Fue un crimen espantoso”, añadió. En Atocha hacíamos un trabajo colectivo más de 20 abogados, no necesariamente laboralistas, pues “nos dedicábamos a asesorar a los trabajadores en asuntos varios; teníamos muchos clientes de toda condición social y trabajábamos en pequeños equipos”. Afirmó que CCOO ha mantenido la “luz encendida” de aquel atentado. Y que desde que en 1987 el Ayuntamiento de Madrid colocó una placa conmemorativa, a partir de ese momento se ha hablado más del tema en todo el país.  Así, en 2004, se creó la Fundación Abogados de Atocha.
 
Alejandro Ruiz-Huerta, el primero por la izquierda, en su disertación

Los precedentes

Alejando Ruiz-Huerta, que ubicó ese horrendo crimen en el marco de la Memoria Histórica del país, afirmó que hay serias carencias en este tema por parte del Estado; y, aun así, “no hemos de descansar hasta que una persona deba de hablar en silencio, atenazada aún por el miedo, o hasta que sea descubierto el último cadáver en las cunetas de las carreteras”. Y es que, a su juicio, “la Ley de Memoria Histórica ha fracasado”, no se ha cumplido en muchísimos ayuntamientos.

Pasó, a continuación, a exponer algunos detalles del periodo de la Transición política, recordando hechos como la pre-Transición (1969-1976), la Ley de Reforma Política de 1976, los secuestros de Oriol y Villaescusa, la detención y puesta en libertad de Santiago Carrillo y, para terminar, la huelga del transporte de Madrid, de enero de 1977, ganada por los trabajadores. Esa huelga, afirmó, “está claramente vinculada al atentado de Atocha”.

Recordó también el ambiente de tensión que se vivía en esos días, con acontecimientos como la muerte del estudiante Arturo Ruiz el 23 de enero. Días en los que se registraban contactos políticos entre grupos aperturistas y de izquierda. En ese contexto se desarrollaba el trabajo del grupo de abogados de la calle de Atocha, en tres claros frentes: en la Magistratura de Trabajo, en el Colegio de Abogados y en los barrios. Precisamente el grupo de personas asesinadas o heridas cubría este último frente de trabajo.


El atentado

“El día 24 teníamos una reunión de barrios; en principio nos íbamos a reunir en la calle Fuencarral, pero se realizó en Atocha-55”, afirmó Alejandro. A continuación, embargado por la emoción, y con un auditorio que escuchaba su relato en respetuoso silencio, pasó a exponer los detalles de ese horrendo crimen. Recordó los nombres de las víctimas, sus compañeros, nombres que, dijo, “hay que decirlos despacio”, según palabras de Miguel Sarabia, superviviente, fallecido a los 82 años. Las víctimas mortales:  Ángel Rodríguez, Enrique Valdevira, Francisco Javier Sauquillo, Luis Javier Benavides y  Serafín  Holgado. Quedaron gravemente heridas las siguientes personas: Miguel Sarabia, Alejandro Ruiz-Huerta, Luis Ramos Pardo y Dolores González.

Y recordó también los nombres de los asesinos. Los de los autores materiales de los hechos: José Fernández, Fernando Lerdo de Tejada y Carlos García Juliá. Y el del autor “intelectual” de la matanza, Francisco Albaladejo, el entonces secretario del Sindicato vertical franquista del Transporte.

“Se vivieron momentos de extrema tensión y dureza; los asesinos desconectaron los cables del teléfono”, dijo,  para recordarnos a continuación que, tal como se relata en la película de Bardem (Siete días de enero), no cesaban de repetir: “las manitas arriba”. Alejandro confesó que fue casual que hubiera supervivientes, él uno de ellos, y que la matanza hubiera sido mayor de haber estado en ese momento en el despacho otros ocho compañeros, que se habían retrasado. “Como pude, me arrastré hacia la puerta, en medio de un espectáculo dantesco. Y lo primero que dije al trabajador de la recogida de basuras que acudió a auxiliarnos fue que había estallado una bomba. Incapaz de percibir los detalles concretos por los momentos de extrema tensión vivida, confundí los disparos con un artefacto explosivo", nos recordó con la voz entrecortada. "Con varias heridas de bala en la pierna y una en el pecho, que afortunadamente no era muy grave, me acompañó hasta el final un policía armada; desde entonces, he de confesarlo, profeso bastante respeto a los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado", afirmó.  


Alejandro terminó su intervención, que fue largamente aplaudida, recordando que “no se llegó a conocer a los inductores reales de los asesinatos de Atocha”. Aun así, en el juicio a los asesinos, por vez primera desde la dictadura franquista, se reconoció que existía la extrema derecha en España. Pero “nuestros abogados no pidieron nunca la pena de muerte para los asesinos, en un gesto acorde con el espíritu aperturista que vivía el país", concluyó.

martes, 28 de octubre de 2014

LA AMENAZA QUE NOS QUERÍAN OCULTAR



http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2014/10/28/amenaza-querian-ocultar/599707.html

Gracias a las informaciones de la Plataforma Fíltrala, WikiLeaks y algunos medios digitales, y pese al secretismo con que se ha llevado el asunto, hemos sabido que el pasado día 6 de mayo hubo un acuerdo en el Congreso de los Diputados por parte de PP, PSOE, UPyD y CiU tendente a dar su apoyo a las negociaciones clandestinas que se estaban desarrollando entre EE UU y la UE para desarrollar un Acuerdo de Libre Comercio e Inversiones (TTIP por sus siglas en inglés) entre estas dos zonas del planeta. Pese a ese acuerdo parlamentario, hay que recordar que el grupo de La Izquierda Plural intentó, sin éxito, paralizar esas conversaciones y planteó la necesidad de un referéndum sobre el tema, peticiones que fueron rechazadas por la mayor parte de los grupos del Congreso. Al día de hoy, pese al ocultismo con que se conducían esas negociaciones, la presión social y la crítica por la falta de transparencia han llevado a Bruselas a hacer público el contenido del borrador.
El TTIP trata de consolidar una amplia zona comercial de ochocientos millones de personas para hacer frente a la amenaza de economías emergentes, especialmente la de China. De aprobarse, tendría gravísimas consecuencias económicas, políticas y sociales. Porque, ¿qué es el TTIP? Con varios antecedentes, como el AMI, Acuerdo Multilateral de Inversiones, que no llegó a aprobarse, y el Tratado NAFTA entre EE UU y México, de 1994 -y al que el economista Josep Stiglitz en un artículo del New York Times, Las promesas incumplidas, responsabilizaba de la pérdida de hasta un millón de puestos de trabajo en México (cosa que podría reproducirse en Europa por la imposibilidad de competir las pequeñas y medianas empresas con las multinacionales)-. este nuevo tratado de libre comercio trata de eliminar las normas reguladoras y las barreras reglamentarias que pudieran, eventualmente, reducir los beneficios de las grandes corporaciones transnacionales. Si se crea ese mercado libre, éstas podrán situarse incluso por encima del poder de los Estados. Por eso, el temor a las respuestas sociales llevó a los negociadores, miembros de la Comisión Europea y del Departamento de Comercio de EE UU, a bloquear el acceso público a esos documentos.
En derechos laborales, con la excusa de armonizar las normas estadounidenses y las europeas, el TTIP pretende rebajar las que supongan una barrera a la libre inversión de las grandes empresas, lo que igualaría a la baja la situación laboral de los ciudadanos europeos con la de los trabajadores norteamericanos. A título de ejemplo, hay que saber que EE UU se niega a ratificar normas y convenciones de la Organización Internacional del Trabajo sobre derecho a la sindicalización. En relación con el comercio y el consumo, este Tratado barrería de un plumazo el llamado principio de cautela y protección que rige en Europa, por el cual un producto, antes de llegar a la cadena de consumo, tiene que demostrar que no contiene ingredientes tóxicos o lesivos para la salud. Sin embargo, en EE UU la norma es la contraria: sólo si se demuestra que un producto es nocivo o tóxico puede el consumidor exigir responsabilidades. De aprobarse el TTIP podrían llegar a los supermercados europeos gran cantidad de productos conteniendo ingredientes genéticamente modificados. Además, este librecambio entre EE UU-UE va a afectar negativamente de lleno a los países de África y Latinoamérica, que no podrán exportar sus productos a estas dos áreas asociadas.
En lo que toca al medioambiente, la aprobación del TTIP supondrá trasladar a Europa las prácticas de extracción de hidrocarburos del subsuelo (fracking), hoy cuestionadas en muchos países europeos. Derechos como el de la libre circulación de las personas, a la información o el respeto a la privacidad se verán afectados. Y los servicios públicos, en el punto de mira de las grandes empresas, serían objeto de una feroz privatización.
Son sólo algunas de las consecuencias. Empero, pese a la gravedad que tiene todo lo hasta aquí expuesto, lo peor es la pretensión de instaurar el Mecanismo de Resolución de Conflictos (ISDS por sus siglas en inglés) entre inversores y Estados,  si consideran que las normativas que apliquen éstos afectan de alguna forma a sus inversiones. Las empresas recurrirán ante paneles arbitrales, y no ante los tribunales nacionales,  pudiendo exigir compensaciones millonarias. Aunque hay que decir que esta posibilidad de reclamación de las empresas no es nueva (existe desde hace años, con precedentes tales como el de la tabacalera Phillip Morris, que ha demandado a varios Estados reclamando indemnizaciones por normas estatales que perjudicaban sus intereses), está claro que, si prospera, el concepto de soberanía nacional estará enterrado definitivamente: los Estados sucumbirán ante el poder omnímodo de las empresas transnacionales y sus lobbies de presión.

Estas son sólo unas pinceladas de algo que se está orquestando con premeditación y alevosía. De la ciudadanía activa depende que pueda desterrarse de nuestras vidas el TTIP, una amenaza que nos pretendían ocultar y que, una vez conocida, afortunadamente ha recibido la inmediata respuesta de algunos movimientos ecologistas y sociales.