domingo, 17 de febrero de 2019

JORNADA DE VISITA CULTURAL EN CARAVACA DE LA CRUZ


Cerca de un centenar de personas hemos acompañado esta mañana de domingo a nuestra compañera arqueóloga y librera, Juani Marín, que nos ha deleitado con sus conocimientos sobre el parque arqueológico Los Molinos de Papel, ubicado en el mismo centro de la población de Caravaca de la Cruz. 

Juani ha insistido en la importancia del yacimiento calcolítico que ocuparía una extensión de 15 ha, con viviendas de planta circular y con enterramientos colectivos, aunque también se ha excavado una fosa individual de una mujer enterrada con abalorios de marfil, de los que no hay en toda Europa de tal tamaño. Incluso hay esqueletos de perros enterrados, lo que prueba que hace 4.000 años ya se habría domesticado a estos animales. 

Nuestra amiga arqueóloga ha reivindicado, como no podía ser menos, una mayor inversión en la excavación de este yacimiento, dada la importancia que sabemos que tuvo la Edad del Cobre en nuestra Región, de la que son una muestra los yacimeintos de La Bastida, en Totana, y de La Almoloya, en Pliego.
  
Tras la visita al yacimiento arqueológico, nos hemos dirigido a los restos de los antiguos molinos de papel anexos al mismo, una instalación del sigo XVIII (aunque hay constancia de un molino harinero anterior), que también merecerían una mayor atención de la Administración estatal y regional para su puesta en valor. De hecho, junto a los molinos, están los restos de lo que iba a ser un centro de interpretación, pero cuya obra no ha sido concluida.







martes, 5 de febrero de 2019

AQUELLOS REPUBLICANOS DE 'LA FEDERAL'

 

 https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2019/02/05/republicanos-federal/994192.html

"Los Gobiernos republicanos, temerosos de llevar la revolución hasta sus últimas consecuencias, dejaron todo el poder material y los resortes de acción en manos de las clases del Antiguo Régimen, no pasando de tímidos ensayos, por miedo al 'cuarto estado'"


Cuando el próximo 11 de febrero se conmemora el 146 aniversario de la proclamación de la Primera República y cuando, desde cada vez más amplios sectores sociales, se está cuestionando el edificio de la Transición política y se echa la vista atrás añorando las realizaciones sociales y políticas de la Segunda República, es bueno recordar también los anhelos de cambio político y justicia social de tantas y tantas personas, en el ámbito de la política y en sectores obreros, que desde 1868, y sobre todo a la altura de 1873, intentaron romper las amarras con un pasado inmerso en la reacción y el atraso.

Como es sabido, la Primera República vino precedida del estallido de la Revolución de 1868, La Gloriosa, un levantamiento militar, pero con amplio respaldo popular, que condujo a la reina Isabel II al exilio. Para Josep Fontana la caída de Isabel II fue la consecuencia, en el plano político, de la propia dinámica del capitalismo español, que necesitaba apoyarse en sectores sociales más progresistas que posibilitaran su desarrollo. Y, al decir de Labrouche, la Gloriosa exterioriza el levantamiento de los detentadores de la 'richesse en mouvément' (esto es, la burguesía progresista) frente a la 'richesse en état' (la conservadora).

Tras el destronamiento de la reina en septiembre de 1868, el Gobierno provisional de Prim, con Serrano como regente, alumbró la Constitución de 1869, la más progresista del siglo XIX, con una amplia declaración de derechos, pero apelando a la fórmula monárquica del Estado, razón por la que se imponía buscar un rey entre las casas reinantes en Europa. Descartados varios candidatos ( Fernando de Portugal, el duque de Montpensier, Leopoldo de Hohenzollern) tras no pocos problemas diplomáticos, el elegido, Amadeo I de Saboya, llegó a Madrid el 2 de enero de 1871,  al tiempo que le anunciaban la muerte en atentado de su valedor, el general Prim.

Como es sabido, su breve reinado, de apenas dos años, estuvo salpicado de dificultades, pues contó con la oposición de las clases aristocráticas, de la Iglesia, de la clase obrera, etc. Además, tuvo que hacer frente a las rebeliones carlistas y del arma de Artillería, así como a los inicios de la guerra de liberación de Cuba. Por eso, el 10 de febrero de 1873, cuando en Madrid, en toda España y en las cancillerías europeas se conocía ya la noticia de su dimisión, celebraba Amadeo su último Consejo de Ministros.

El general Prim había venido sosteniendo la inviabilidad de una República en España. Pero, ante el vacío de poder, en reunión conjunta del Congreso y del Senado, se proclamó el 11 de febrero. Socialmente, la República fue apoyada sólo por la burguesía intelectual y por los obreros y campesinos, que aspiraban a una revolución social (eliminación de las quintas y del odiado impuesto de consumos). Políticamente, sólo contó con el apoyo de los republicanos, divididos entre unionistas, federalistas y federalistas intransigentes (cantonales). Internacionalmente, sólo fue reconocida por EEUU y Suiza, con la oposición de la Alemania de Bismarck y de Inglaterra, recelosa de una posible 'unión ibérica' entre España y Portugal.

Proclamado presidente Estanislao Figueras, se convocaron elecciones a las que sólo concurrieron los republicanos. Figueras desapareció (del Gobierno y del país, sin previo aviso, tras confesar en el Consejo de ministros que [sic] «estoy hasta los cojones de todos nosotros») y el gobierno de Pi i Margall inició los trabajos de la elaboración de la Constitución de 1873, que no entró en vigor. Ese texto constitucional, que por primera vez en España consolidaba un Estado laico, propugnaba una estructura confederal del país, con 17 Estados, más los territorios de Ultramar, integrados en la Nación española.

Mientras se discutía la Constitución, se acentuó la guerra carlista en el norte y estalló la insurrección cantonal en toda España. El 7 de julio se inició en Alcoy una huelga general, duramente reprimida, y días después se sublevaron los federalistas intransigentes en Cartagena, con el apoyo de los bakuninistas del Arsenal. Miguel Artola señala que en el movimiento cantonalista concurren la impaciencia de los federales, el federalismo de los internacionalistas bakuninistas y, en ocasiones, aunque en menor medida, las reivindicaciones sociales del proletariado.

Tras el breve gobierno de Nicolás Salmerón, que dimitió tras negarse a firmar dos penas de muerte, la presidencia de Emilio Castelar acentuó el giro autoritario de la República. Con el apoyo de los sectores aristocráticos y con el restablecimiento de las quintas (que habían sido suprimidas por Figueras en febrero de 1873), detuvo el avance carlista en el norte y sofocó la revolución cantonal. Sólo resistía Cartagena.

Cuando el 2 de enero de 1874 Castelar comparecía en las Cortes para someterse a un voto de confianza, y cuando se estaba votando un nuevo Gobierno, se produjo la irrupción del general Pavía en el Congreso, anunciando la constitución de un Gobierno militar de emergencia presidido por el general Serrano. La experiencia cantonalista cartagenera duraría hasta mediados de enero, fecha en que fue aplastada por el general López Domínguez.

¿Qué había ocurrido?

Para Miguel Artola, la burguesía, que había estado detrás de todos los ensayos liberales y democráticos desde 1812, atemorizada por la fuerza emergente de las clases bajas [sic], buscará una nueva fórmula, para la que Cánovas del Castillo tenía preparada la respuesta (la restauración de los Borbones).

Tuñón de Lara opina que, tras seis años de choques y conmociones, las estructuras arcaicas permanecieron intactas, y la burguesía, desde ese momento, renunció a 'su' revolución para pactar con las clases tradicionalmente dominantes. Los Gobiernos republicanos, temerosos de llevar la revolución hasta sus últimas consecuencias, dejaron todo el poder material y los resortes de acción en manos de las clases del Antiguo Régimen, no pasando de tímidos ensayos, por miedo al 'cuarto estado'.

Tras haber leído (espero que con detenimiento) esta columna, les sugiero que busquen paralelismos, que los hay, con la Historia más reciente y con la actualidad de nuestro país.

viernes, 25 de enero de 2019

VENEZUELA Y PARCIALIDAD INFORMATIVA

Murcia, 25-01-2019




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(En la foto, el edificio de la Asamblea Nacional de Venezuela)



Acabo de terminar mi sesión matinal de bici estática. Mientras pedaleaba, he estado chequeando las tres principales cadenas televisivas (TVE1, Antena 3 y Telecinco) que, como era previsible, centraban su programación matinal en el monotema de la situación en Venezuela. Todas y todos los comentaristas, ignorando las causas profundas del actual conflicto, se dedicaban a lanzar dardos envenenados contra Maduro y su 'dictadura', resaltando la ilegitimidad de su elección y críticando algunos aspectos antidemocráticos de la Constitución de aquel país. Y una excepción: la del periodista director de La Vanguardia Enric Juliana, que, con sus intervenciones, ha puesto algo de cordura. 

Enric abogaba por no perder de vista que la crisis venezolana exterioriza un nuevo episodio de la Guerra Fría: China acaba de conceder un crédito multimillonario al país para el relanzamiento de la producción de la Empresa Estatal de Petróleos de Venezuela, y Rusia estudia la posibilidad de instalar una base militar en una isla caribeña próxima a la costa de Caracas. 

Como era de esperar, TVE1 ha entrevistado al padre de Juan Guaidó ( razón por la que el embajador venezolano en Madrid, invitado al estudio, ha declinado su asistencia) mientras que Antena 3 ha hecho lo propio con el padre del opositor Leopoldo López. La imparcialidad informativa en los medios ha estado, un día más, ausente.

martes, 22 de enero de 2019

A CIEN AÑOS DEL ASESINATO DE ROSA LUXEMBURG


Desde mi picoesquina
 

 A cien años del asesinato de Rosa Luxemburg

"Las élites dominantes del capitalismo están dispuestas a hacer concesiones, en ocasiones, a la clase obrera siempre que sus organizaciones de clase no cuestionen sus intereses, al tiempo que alientan la división de estas organizaciones fomentando el acercamiento de algunas de ellas a las posiciones ideológicas, políticas y económicas afines a ese capitalismo"

22.01.2019 

El 15 de enero de 1919, un grupo de freikorps (paramilitares alemanes) asesinó a golpes y con un tiro en la sien a Rosa Luxemburg, fundadora de la Liga Espartaquista alemana. Su cuerpo fue arrojado a un canal de Berlín. Su camarada Karl Liebknecht no corrió mejor suerte: fue ejecutado en un parque cercano. El gobierno socialdemócrata de Ebert y Noske se dispuso, así, a acabar con la revolución espartaquista.
  • La Revolución Rusa de 1905 fue la primera gran manifestación de la lucha de clases en Europa tras la Comuna de París. En su libro Huelga de masas, partidos y sindicatos, Rosa Luxemburg planteó que había mucho que aprender de aquel proceso revolucionario y que la socialdemocracia alemana debería encaminar sus pasos en esa dirección. Fue el primer enfrentamiento con su anterior aliado, Karl Kautsky, que fiaba al próximo proceso electoral el aumento del número de escaños socialdemócratas en el Reichstag alemán. Este enfrentamiento marcó las líneas divisorias de la socialdemocracia alemana entre reformismo o revolución. Recordemos que a finales del siglo XIX el capitalismo había experimentado tan hondas transformaciones en Alemania que las clases dominantes se permitieron hacer algunas concesiones a la clase obrera, anulando las leyes antisociales de Otto von Bismarck de 1890 y permitiendo el nacimiento de los sindicatos y del mismo Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD). Rosa Luxemburg alertaba de dichas 'concesiones' y, en contra del ala revisionista de la socialdemocracia, opinaba que si la reforma social se convertía en un fin en sí misma ello sería un serio obstáculo para la lucha por una nueva sociedad. Esta inicial batalla contra el revisionismo anticipaba la que se iba a dar en los años siguientes.
    El estallido de la guerra de 1914 supuso un punto de inflexión en el desarrollo de los acontecimientos. Cuando, ignorando las consignas de internacionalismo proletario emanadas de la II Internacional, el SPD se aprestó a la defensa de los intereses de 'su' burguesía, votando los créditos de guerra el 4 de agosto de 1914 (con el voto en contra de Karl Liebknecht, el único diputado socialdemócrata que se opuso), la ruptura en el seno de la socialdemocracia era un hecho.
    Al inicio del conflicto armado, Rosa Luxemburg volcó todos sus esfuerzos en su labor propagandista en contra de ese enfrentamiento entre obreros hermanos. Pensaba que la disyuntiva 'socialismo o barbarie' se hacía patente en esa guerra, una manifestación del colapso al que nos conduciría el capitalismo si la clase obrera no se oponía a ello con todas sus fuerzas. Su posición claramente contraria a esa guerra motivó su ingreso en prisión, desde enero de 1915 hasta noviembre de 1918.
    La guerra, además, propició la división de los socialdemócratas: una facción del SPD fundó el Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania (USPD), mientras que el ala más izquierdista se organizó en un núcleo que incluía a Karl Liebknecht, Rosa Luxemburg, Clara Zetkin, Franz Mehring, etc. Rosa Luxemburg, desde la cárcel, escribía folletos revolucionarios. Ernst Mayer, encargado de la imprenta, inventó el nombre de Spartacus para este núcleo revolucionario: la Liga Espartaquista se constituyó en enero de 1916. A partir de ese momento, alentó una serie de huelgas que, por su carácter abiertamente revolucionario, chocaban con las tesis revisionistas del socialdemócrata Bernstein.
    Desde prisión, Rosa recibió con alborozo las noticias sobre la Revolución Rusa, aunque luego se distanciaría de los revolucionarios rusos en algunos planteamientos. La insurrección de los marineros de Kiel, el 3 de noviembre de 1918, fue el inicio de la Revolución alemana, con la creación (a imitación de Rusia) de consejos de obreros y soldados, pese a que, como nos recuerda Eric Hobsbawm, en su ya clásico libro La Historia del siglo XX, la clase obrera alemana no era especialmente combativa, y sí amante de las leyes y el orden, con unos sindicatos también acomodaticios.
    El 9 de noviembre de 1918, la huelga general obligó al káiser a dimitir. Se proclamó la República de Weimar, con el acuerdo entre el SPD y el USPD. Mes y medio después, el 31 de diciembre, quedó constituido el Partido Comunista Alemán (KPD), con la fusión de los espartaquistas con otros grupos revolucionarios.
    El periodista e historiador alemán Wladek Flakin no duda en afirmar que, a partir de ese momento, los socialdemócratas y los militares se prepararon para aplastar una revolución que había protagonizado la clase obrera, pero que no tenía un partido revolucionario sólidamente implantado para dirigirla. Por ello, un intento insurreccional mal preparado por el KPD llevó a la detención de sus líderes, con el final destacado el comienzo de este escrito.
    A cien años de aquellos hechos, ¿qué lecciones podemos extraer de ellos y que, creo, siguen plenamente vigentes?1. Las élites dominantes del capitalismo están dispuestas a hacer concesiones, en ocasiones, a la clase obrera siempre que sus organizaciones de clase no cuestionen sus intereses, al tiempo que alientan la división de estas organizaciones fomentando el acercamiento de algunas de ellas a las posiciones ideológicas, políticas y económicas afines a ese capitalismo.
    2. En relación con lo anterior, es notorio que, al igual que en la Alemania de la República de Weimar, la socialdemocracia europea ha venido ofreciéndose a gestionar los intereses del capital en los años que siguieron al final de la II Guerra Mundial, por lo que no es casual que, cien años después del fracaso de la revolución espartaquista, la pugna reformismo-ruptura siga incrustada en el debate de la izquierda.
    3. Y hoy, como hace cien años, el neoliberalismo capitalista se muestra totalmente refractario al reforzamiento de organizaciones de la clase obrera que cuestionen el orden establecido, razón por la que se dispone a debilitarlas, desautorizarlas y restarles protagonismo mediático y electoral.
    4. Y, por si ello no fuera suficiente, se recurre al miedo, con el impulso de organizaciones de extrema derecha.
         Y es que la Historia, aun no siendo cíclica, nos aporta lecciones a tener en cuenta.

lunes, 7 de enero de 2019

CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA E INACCIÓN MUNICIPAL

Artículo publicado en La Opinión de Murcia, en su edición impresa, en fecha 06-01-2019


La persistencia de una situación anticiclónica viene siendo asociada a episodios altamente contaminantes, con repercusión en la calidad del aire en zonas urbanas. Murcia, una ciudad de tipo medio, no es ajena a este tipo de fenómenos. En días pasados, el consistorio capitalino llegó a decretar el nivel de alerta dos. Y ahí se quedó. La preocupante situación motivó, según recogía LA OPINIÓN del pasado día 28 de diciembre, la denuncia de Ecologistas en Acción ante el Ayuntamiento de Murcia y la Dirección General de Medio Ambiente, al haberse superado en la estación medidora de San Basilio los 50 microgramos por metro cúbico de partículas PM10, el límite fijado por la OMS, situación que la organización ecologista achacaba al tráfico motorizado, sobre todo.

Las partículas PM10 son sólidos o líquidos que están en suspensión en la atmósfera, en una escala de partes por billón, pero que pueden pasar al tracto respiratorio, a los pulmones e incluso a los alveolos, desde donde se difunden por el torrente circulatorio sanguíneo. Se generan por el tráfico urbano y otras actividades, como la quema de rastrojos agrícolas. 

La Fundación Española del Corazón advierte de que estas partículas actúan directamente sobre la mucosa nasal y bronquial, aumentando la posibilidad del desarrollo de cáncer de pulmón en grupos de población más sensibles: la infancia, ancianas y ancianos y mujeres embarazadas. Y, por si ello no fuera suficiente, afirma que está demostrado que la contaminación ambiental aumenta los episodios trombóticos. 

Otro de los componentes dañinos para la salud es el ozono. Este gas inerte e inodoro, necesario para el planeta (sin su presencia, la temperatura media sería de -18ºC), en su forma de ozono troposférico, esto es, cercano al suelo, es el que más ha aumentado en las ciudades, también debido al tráfico y a las calefacciones. 

Además, hay otros contaminantes que afectan directamente a nuestra salud, y que proceden también del tráfico motorizado, como el dióxido de azufre y el óxido de nitrógeno, y que según Ecologistas en Acción no se están midiendo. 

El problema es preocupante. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, se calcula que unas 31.000 personas fallecen cada año en nuestro país por la contaminación atmosférica y dos tercios de la población infantil tiene su salud y su vida amenazada en los entornos donde crece, aprende y juega.
Y es que, a juicio de muchos expertos, el modelo tradicional urbano está agotado. Los informativos nos alertan constantemente del azote de la contaminación en grandes ciudades, situación que, como dije arriba, está afectando ya también a las de tipo medio, como Murcia. Por desgracia, creo, como Ecologistas en Acción, que nuestro ayuntamiento capitalino se escuda en tibias recomendaciones para justificar su inacción.

¿Está todo perdido? Creo que no. Aunque el incremento del tráfico rodado en unas ciudades en crecimiento constante, el vaciamiento de nuestros pueblos y aldeas y la concentración de la población en áreas cada vez más reducidas, el cambio climático y sus secuelas, etc. son, al decir del profesor Carlos Taibo, en su apocalíptica obra Colapso, síntomas del principio del fin de nuestro insostenible modo de vida y consumo, creo que en nosotros y nosotras está revertir en parte esa situación reivindicando algo que los gobernantes deben tener en cuenta: el derecho a un medio ambiente sano.
Por ello, al alcalde de Murcia, José Ballesta, y a su equipo de Gobierno, les aporto estas recomendaciones referidas a la movilidad urbana que, de haber sido llevadas a la práctica, hubieran dado como resultado un cuadro muy distinto del actual. Voy a diferenciarlas en actuaciones a corto y medio y a largo plazo.

A corto y medio plazo:
1. Pacificación del tráfico urbano, con medidas como las adoptadas por grandes ciudades como Madrid, Barcelona y otras europeas, restringiendo el acceso al centro de Murcia, en días de alta contaminación, de los vehículos más contaminantes o atendiendo a la numeración de sus matrículas.
2. Dotación suficiente de aparcamientos disuasorios en la periferia, conectados con el centro de la ciudad con líneas de microbuses, con unas tasas accesibles que persuadan a la población de las bondades de esta práctica.
3. Renovación de la flota de autobuses (por supuesto, ecológicos) y aumento y mejora de las frecuencias de las líneas.
4. Campañas para compartir el coche por la ciudadanía.
5. Ampliación y mejora de los carriles bici en el casco urbano y diseño de una red suficiente para la conexión de la ciudad con sus numerosas pedanías.
6. Incremento de las zonas peatonales. 

A más largo plazo:
1. Sustitución gradual de la actual flota de autobuses por los eléctricos (¿se acuerdan de los trolebuses?).
2. Extensión del tranvía. Una vez ejecutado el soterramiento de la estación de El Carmen, ya no habrá obstáculos físicos que impidan la expansión de líneas de tranvías hacia el sur. No es descabellado un plan para conectar Murcia-ciudad con pedanías tan pobladas como El Palmar-hospital La Arrixaca, Sangonera la Verde y las de la Costera Sur: La Alberca, Santo Ángel, Algezares, Los Garres, Beniaján, Torreagüera, Los Ramos y Zeneta.

Otras posibles líneas conectarían la capital, al este, con Puente Tocinos, Llano de Brujas y los municipios de Beniel y Santomera, y al oeste, con Alcantarilla, Sangonera la Seca, Javalí Nuevo y Javalí Viejo y el municipio de Las Torres de Cotillas.
 
Además, habría que estudiar recuperar la antigua conexión Murcia-Molina de Segura, del desaparecido ferrocarril a Caravaca, con un ramal del tranvía que lleva al Campus de Espinardo.

Parece razonable pensar que, ejecutando sólo la mitad de estas actuaciones y aun teniendo en cuenta que una parte importante del tráfico motorizado que accede a Murcia procede en fechas señaladas de municipios de fuera, la situación mejoraría notablemente. Pero, para ello, hace falta voluntad política. La inacción municipal ante los pasados episodios de contaminación demuestra que ésta, hoy por hoy, está ausente.
Diego Jiménez @didacMur

sábado, 22 de diciembre de 2018

EL HUEVO DE LA SERPIENTE


 https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/12/22/huevo-serpiente/982960.html

En un momento en que parecía que las tendencias de avance de la Humanidad hacia una secularización creciente constituían el elemento distintivo de la posmodernidad, los fascismos empujan en otra dirección, opuesta sobre todo a la tradición comunitaria de raíz marxista, que desprecian..."

Extendido por varios países de larga y consolidada tradición democrática, y desde el 2 de diciembre en España, el fascismo (así, como suena, no utilicemos eufemismos) ha emergido con fuerza y se está asentando en los Parlamentos europeos.

Este neofascismo del siglo XXI, que ha saltado el charco y se extiende también al continente americano (Trump, Bolsonaro), exhibe como elementos comunes, con ligeras variantes, un fuerte rechazo a la organización social colectiva y a partidos y sindicatos de izquierda, y por el contrario apela al componente identitario, tanto individual como nacional, como medio de hacer frente a supuestas amenazas exteriores (básicamente, las y los emigrantes).

Como el incipiente partido nacionalsocialista alemán (NSPD), se adorna de un aparente discurso antisistema [capitalista], aunque, en puridad, es la manifestación del mismo con otro rostro. Diríamos que el fascismo es la cara B del sistema. En tiempos de crisis, hoy sabemos que provocada 'artificialmente' para propiciar un acelerado proceso de acumulación de un capitalismo voraz y especulativo (el 10% de la población mundial posee el 80% de la riqueza, algo inédito en la Historia), el fascismo hace el trabajo sucio a las derechas: inculcar el miedo en la población y dificultar al máximo las respuestas colectivas a la crisis, ocultando, además, las causas reales de ésta.

Por ello, el fascismo y las derechas que le arropan necesitan perentoriamente desactivar los mecanismos colectivos de autodefensa, calificando, además, de populistas a aquellas formaciones políticas dispuestas a hacer frente a esta situación.

Decía arriba que los fascismos se presentan como la cara (o respuesta) B del sistema. Pero es que, además, se nutren de la creciente desafección de los sectores populares de toda Europa hacia una socialdemocracia que no sólo ha asumido los postulados del neoliberalismo, sino que se ha prestado a gestionar las políticas de austeridad y de derribo, en parte, del Estado del Bienestar.

Olvidando de que vivimos en sociedades capitalistas, la izquierda socialdemócrata ha obviado el hecho, ya denunciado por la sociología marxista, de que ese capitalismo cuyos intereses ha venido gestionando (sobre todo desde la irrupción de las tesis neoliberales a partir de los años 80 del pasado siglo) se ha venido limitando a conceder a los sectores asalariados solo una pequeña parte de la tarta, lo que se concreta en un mínimo vital que garantice la reproducción de la fuerza de trabajo.

Si a ello sumamos la fragmentación y desunión de las fuerzas políticas situadas a la izquierda de la socialdemocracia, se entiende, en parte también, la desafección de las clases populares no sólo hacia los partidos de esa izquierda sino, lo que es más preocupante, hacia sus propuestas progresistas y de avance social.

En este sentido, roto el pacto interclasista que tras la II Guerra Mundial dio origen al Estado del Bienestar arriba citado, hoy, debilitado el movimiento obrero y la pequeña y mediana burguesía, los partidos fascistas emergentes están ganando la batalla ideológica, bien es cierto que con la complicidad de los partidos de la derecha clásica. Con la apelación a un feroz individualismo, que rechaza al 'otro', al 'diferente' y a refugiarse en banderas, símbolos y un rancio espiritualismo, los fascismos nos están sumergiendo en un lento, pero perceptible, retroceso histórico.

El pensador italiano Diego Fusaro, en su obra Marx y el atomismo griego, distingue dos corrientes de pensamiento que, arrancando de la Grecia clásica, han conformado en parte la Historia de la humanidad. Una que partiendo de la tradición idealista-espiritualista de Platón conduce al idealismo de Hegel; y otra que desde los filósofos atomistas griegos Demócrito y, sobre todo, Epicuro, a través del materialismo ateo francés de la Ilustración desemboca en la concepción materialista de la Historia, la que está en el origen del socialismo, el comunismo y la tendencia a la secularización de no pocas formaciones sociales.

La paradoja histórica, pues, es que en un momento en que parecía que estas tendencias de avance de la Humanidad hacia una secularización creciente constituían el elemento distintivo de la posmodernidad, los fascismos empujan en otra dirección, opuesta sobre todo a la tradición comunitaria de raíz marxista, que desprecian: borrar del corpus social esa dimensión comunitaria y solidaria del ser humano, esos lazos que mantenían cohesionadas a las sociedades modernas más avanzadas. Refractarios a sentimientos como la solidaridad, la empatía con el que sufre, el dolor, etc., están consiguiendo que la gente busque refugio, como ya he venido repitiendo, en su dimensión individualista e identitaria.

Por eso, hace unos días, en LA OPINIÓN, Carlos Abad Galán, politólogo y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Ciencia Política y Sociología de la Región de Murcia, nos prevenía: «La sociedad debe mostrar su repulsa hacia este tipo de planteamientos políticos, puesto que en apariencia se presentan como los adalides de la población nacional y defensores a ultranza de nuestra cultura, pero en realidad su discurso provoca discriminación social a través de la propagación, en muchos casos, de mensajes de odio».

El huevo de la serpiente, película dirigida por Igmar Berman y estrenada en 1977, transcurre en la Alemania de los años 20 del pasado siglo, en pleno auge de los totalitarismos nazi y fascista. Uno de los personajes, el Dr. Vergerus, llega a afirmar que cualquiera puede adivinar el futuro; es como el huevo de la serpiente: a través de la fina membrana se puede distinguir el reptil ya formado. Pero esa culebrilla insignificante, inocente, encerrada en el huevo, una vez que éste eclosiona y sale del mismo se vuelve peligrosa. Pues eso. Tomemos nota.

martes, 11 de diciembre de 2018

REVITALIZAR EL MEDIO RURAL

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/12/11/revitalizar-medio-rural/979675.html

"La titularidad compartida, una opción voluntaria, pero deseable, permitiría avanzar en la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer"

En mi último artículo me referí a las conclusiones de las jornadas sobre despoblación y cambio social que se celebraron en Moratalla el pasado día 24 de noviembre, en las que representantes de las pedanías altas de los municipios de Caravaca, Lorca y Moratalla expusieron las reivindicaciones de esos núcleos de población olvidados de la Administración. Y prometí abordar en una segunda columna las soluciones que nacieron de una mesa redonda posterior con participación de representantes políticos de Izquierda Unida (IU).

Días antes de ese encuentro, el pasado 15 de noviembre la Red Europea de Desarrollo Rural había celebrado en Sevilla la jornada «Sin pueblos no hay futuro», dedicada precisamente a analizar ese fenómeno de la despoblación del campo, señalándose que las personas jóvenes y las mujeres son la piedra angular sobre las que se centran los esfuerzos del ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ya que su permanencia en ese ámbito rural es clave para el crecimiento y desarrollo de esas zonas.

El ministro Luis Planas afirmó que esta problemática ocupa un lugar destacado en la agenda del Gobierno y expresó que hemos de superar la brecha de desigualdad entre los territorios rurales y las zonas urbanas. Dijo que recientemente el Gobierno ha autorizado la concesión de ochenta millones de euros para subvencionar proyectos de empleo en zonas rurales de menos de 5.000 habitantes.
No dudo de la buena voluntad del ejecutivo de Pedro Sánchez de abordar una problemática, el vaciamiento de nuestros pueblos y aldeas, que se inició a comienzos de la década de los 60 del pasado siglo. Pero la solución a problemas concretos ha de abordarse con hechos concretos, y no sólo con palabras y/o con una política de gestos.

En el encuentro de Moratalla, el alcalde de un pequeño municipio riojano, Camprovín, de unos escasos 150 habitantes y aquejado, como tantos pequeños municipios, por la despoblación, demostró cómo con una decidida acción política pueden superarse los obstáculos que se interpongan. Arturo Villar ha venido exigiendo soluciones en el seno de la Federación Española de Municipios y Provincias, pero no sólo eso; ha demostrado cómo se puede conciliar desarrollo y medio ambiente en su pequeño pueblo con actuaciones como la construcción de una vivienda bioclimática, el trabajo de compostaje puerta a puerta, la revitalización de espacios agrarios abandonados y la promoción turística sostenible. Y todo con voluntad y, por supuesto, escasísimos medios materiales.

En esa misma mesa de debate de Moratalla, Paloma López, eurodiputada de IU en el Parlamento Europeo, dijo que en el seno de la Unión Europea (UE) existe la voluntad de atajar el despoblamiento rural y de revertir la 'filosofía' de la PAC, en el sentido de vincular las ayudas agrarias a la producción y el empleo. Informó de que existe una voluntad decidida por el mantenimiento de la trashumancia y de la economía social y denunció, a su vez, que si faltan servicios públicos en las zonas rurales es porque se ha decidido que lo mejor son los privados, por lo que reivindicó la rentabilidad social frente a la financiera. Y ello sin obviar que uno de los grandes problemas que aquejan a la UE, y no sólo en las zonas rurales, es el envejecimiento de la población. Puso como ejemplo la densidad de población de Laponia, que, con ocho habitantes por kilómetro cuadrado, se acerca a la de Siria (siete habitantes por kilómetro cuadrado).

Precisamente ese dato del envejecimiento poblacional en las zonas rurales lo citó también Dori Peñas, candidata de IU-Verdes a la Asamblea Regional, que destacó el hecho añadido de que el 61% de las localidades de nuestro país son pequeñas o muy pequeñas. Dori dijo que hay que luchar contra la despoblación desde todos los ámbitos y poner en valor los recursos de todos nuestros pueblos y territorios, porque, con adecuadas políticas de Estado, la lucha contra la despoblación es una inversión.

Informó también de que en la mesa estatal que IU ha impulsado para buscar soluciones se viene exigiendo una política activa para la repoblación, con dotaciones presupuestarias suficientes. Y como otras exigencias citó la necesidad que los propios municipios gestionen los fondos europeos; dotación de agentes de desarrollo rural; mejora de las comunicaciones; refuerzo del pequeño comercio y del sector de turismo sostenible, y servicios públicos y sociales de proximidad.

Cerró el acto el coordinador de IU-Verdes de la Región de Murcia y también candidato a la Asamblea Regional, José Luis Álvarez-Castellanos, que, tomando como ejemplo lo fructífera que había resultado la experiencia de asambleas vecinales en las pedanías altas del Noroeste y Lorca, defendió una participación ciudadana efectiva y vinculante en los núcleos rurales.

Álvarez-Castellanos propugnó la elección directa por los vecinos de las juntas vecinales y, para la mayor efectividad y extensión de los servicios públicos, defendió la comarcalización de éstos. Por último, y ante la amenaza constante del cambio climático, hizo especial hincapié en la necesaria revalorización del medio rural.

Uno de los temas que se abordó en el debate posterior con las intervenciones del público asistente fue el de la titularidad compartida de las tierras, porque en España más del 70% están en manos del varón. La titularidad compartida, una opción voluntaria, pero deseable, permitiría avanzar en la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer, como medio de superar la discriminación que ha venido soportando ésta también, y sobre todo, en el ámbito rural.

martes, 27 de noviembre de 2018

EL MUNDO RURAL SE DEJA OÍR

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/11/27/mundo-rural-oir/975746.html

"Nuestra Región de Murcia no ha sido ajena al acelerado proceso de despoblación rural que ha venido dándose desde los años 60 del pasado siglo"

27.11.2018 | 04:00

La vorágine en que vivimos en zonas urbanas nos lleva, a veces, a añorar tiempos pasados cuando una gran parte de la población habitaba aldeas, pueblos y cortijos hoy abandonados. La idealización del mundo rural corre pareja a cierta deshumanización de la vida en la ciudad, y también a una búsqueda de una identidad perdida, dificultada por el estrés, las prisas y, por qué no decirlo, la ausencia de comunicación interpersonal.

Desde la Antigüedad, el ideal bucólico de la vida campesina ha tenido su reflejo en la Literatura. El Beatus ille de Horacio inspiró durante el Renacimiento a autores como Fray Antonio de Guevara, con su Menosprecio de corte y alabanza de aldea y al mismo Fray Luis de León, con su Oda a la vida retirada.

Hay algo en la vida campesina que se nos hurta en la ciudad: esos amaneceres con el disco solar alzándose inmenso sobre la línea del horizonte y en los que el canto del gallo rivaliza con el piar del pájaro en el alféizar de nuestra ventana; el límpido aire que llena nuestros pulmones; las noches claras que albergan una miríada de estrellas titilantes€ En nuestros pueblos y aldeas la sencillez de sus gentes y el eco de la conversación pausada e improvisada, de la plática, se constituye en un elemento más del paisaje.

Pero, por desgracia, no todo es tan idílico. Nuestra Región de Murcia no ha sido ajena al acelerado proceso de despoblación rural que ha venido dándose desde los años 60 del pasado siglo. Y si bien es cierto que, según datos recientes de la Federación Española de Municipios y Provincias, sólo cinco municipios de los 45 de la Región pierden población (Aledo, Moratalla, Ojós, Ricote y Ulea), también es cierto que la despoblación afecta de lleno a las zonas rurales de muchos municipios. Es el caso de Lorca, que ha pasado de 60.286 habitantes en 1970 a los cerca de 95.000 con que cuenta en la actualidad, pero con una acelerada pérdida de población de las pedanías de su amplísimo término municipal como La Paca, Zarcilla de Ramos, Avilés, Coy, etc.

La situación de las zonas rurales de Lorca se repite también en los municipios de Caravaca y Moratalla. En este último, el descenso poblacional es evidente: los 15.00o habitantes que lo poblaban en 1940 pasaron a 8.205 en 2011 y a poco más de 8.100 en la actualidad. Las zonas rurales de Lorca y la Comarca del Noroeste-Río Mula sufren el abandono a que vienen siendo sometidas por una Administración regional que mira para otro lado. Si tomamos como indicadores las cifras del paro, casi todos los municipios de esta última comarca superan, según el portal Expansión-Datosmacro referidos a octubre de este año, en unos altos porcentajes, la media regional. Pliego y Mula, con el 15,19 y 14,12 respectivamente, salen mejor paradas sobre municipios como Campos del Río (20,8), Moratalla (20,62) y Calasparra (19,87). Estos altos índices de desempleo no son sino la punta del iceberg de la problemática que afecta a estos municipios desatendidos por las distintas Administraciones.

Pero los habitantes de las pedanías altas de Lorca, Caravaca y Moratalla no se resignan a que esto continúe así. El pasado sábado asistí en Moratalla a la clausura de las Jornadas sobre Despoblación y Cambio Social, organizadas por IU-Verdes de la Región de Murcia y con la colaboración de Izquierda Unitaria Europea e Izquierda Verde Nórdica. Representantes de esas pedanías expusieron las carencias de sus núcleos de población que están en el origen del despoblamiento actual. María José habló en representación de los núcleos de La Paca y Zarcilla de Ramos; Cristian lo hizo en nombre de sus vecinas y vecinos de Navares y Benablón; Ana Rosa representaba a Benizar, y Julián a Calar de la Santa. Las conclusiones derivadas de los grupos de trabajo vecinales eran casi coincidentes: severas deficiencias en Sanidad: urgencias, falta de ambulancias equipadas y de servicios como pediatría; deficiente transporte escolar, que sólo cubre la enseñanza obligatoria; oferta cultural insuficiente; mal estado de las comunicaciones (carreteras y telefonía móvil e Internet); el agua, como recurso común, que es esquilmada por las grandes empresas; falta de alicientes para asentar la población juvenil en esos núcleos diseminados, etc.

Como soluciones, los representantes vecinales expusieron toda una batería de propuestas: servicios en cantidad y calidad equiparables a los de la cabeza del municipio; mayor explotación de los recursos naturales disponibles y potenciación del cooperativismo; mejoras sanitarias con dotaciones de ambulancias bien equipadas y servicio de urgencias de 24 horas; extensión de la oferta educativa 0-3 años, igualdad de derechos para niños y niñas y atención específica al alumnado con necesidades educativas especiales; dotación a esas pedanías de bibliotecas y salas de estudio; extensión de la oferta de ocio; mejora del mobiliario urbano; centros de día para personas mayores; líneas de autobuses comarcales para acceso a servicios públicos esenciales; ventanilla única; prohibición de prácticas depredadoras del medio ambiente y recuperación de espacios agrícolas abandonados; potenciación de una explotación forestal sostenible con aprovechamiento de la biomasa; política activa de recuperación de viviendas, etc.

Lo expuesto no es sino una pequeña muestra de las reivindicaciones vecinales, muchas de ellas coincidentes, lo que da una idea del abandono en que está sumido el medio rural. Pero mucha gente joven de esas pedanías se está haciendo oír.

Las jornadas concluyeron con una mesa de debate con José Luis Álvarez-Castellanos y Dori Peñas, candidatos de IU Verdes de la Región de Murcia a la Asamblea Regional, Paloma López, diputada de IU en el Parlamento Europeo y Arturo Villar, alcalde de Camprovín (La Rioja). Su diagnóstico de la situación del mundo rural y las propuestas para la recuperación de ese hábitat fueron tan interesantes que creo que merecen ser tratadas en un próximo artículo.

martes, 13 de noviembre de 2018

PAGAREMOS LOS DE SIEMPRE


https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/11/13/pagaremos/971436.html


Desde mi picoesquina
Pagaremos los de siempre

Ha levantado ampollas, como no podía ser de otra manera, la decisión de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo (TS) de modificar la sentencia anterior de este Alto Tribunal sobre el pago del impuesto que grava el registro de las hipotecas. Y en la medida en que el asunto afecta a millones de personas consumidoras que han visto burladas sus expectativas, cuando este artículo vea la luz se habrán producido manifestaciones de protesta en todo el país.  
El resbalón del TS sumado a torpes y discutibles resoluciones judiciales que han convertido a las altas instancias de nuestra judicatura en el hazmerreír de Europa han hecho que el descrédito de la Justicia española vaya en aumento y que se internacionalice un debate que, en el ámbito doméstico, lleva tiempo produciéndose. En el fondo, algunos analistas consideran que la fractura del sistema judicial español no es sino uno de los síntomas del agotamiento del régimen político heredado de la Constitución de 1978 que hace aguas por todas partes.
El cuestionamiento por la Justicia europea de la legalidad de la orden de extradición y las graves acusaciones de rebelión dictadas por el juez Llarena sobre los políticos catalanes del ‘procés’ no fue sino el principio. En días pasados, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha desmentido el relato que se acuñó hace unos años para acusar a Arnaldo Otegi del intento de recomposición de ETA. Este Tribunal, desautorizando a la Audiencia Nacional (recuerden, la heredera del Tribunal de Orden Público franquista), acaba de afirmar que el actual dirigente de EH Bildu no tuvo un juicio justo y que el Tribunal que lo juzgó no era imparcial.
Y próximamente, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea habrá de pronunciarse sobre la condena al rapero mallorquín Josep Miquel Arenas, más conocido como Valtonyc. Recordemos que fue condenado, también por la Audiencia Nacional, a tres años y medio de cárcel por delitos de amenazas, enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona, en una sentencia que fue confirmada posteriormente por la Sala Segunda del TS.  El Tribunal de Apelación de Gante (Bélgica) ha decidido remitir el caso al Tribunal de Justicia de la UE después de que un tribunal belga de primera instancia albergara serias dudas sobre la legalidad de la orden de detención y entrega cursada por España.
Y en esas estábamos cuando estalló el tema de las hipotecas. Una consideración previa, no por conocida menos reseñable: los 15 magistrados de la Sala de lo Contencioso del TS que, con su voto, decidieron que el pago del impuesto de actos jurídicos documentados debería correr a cargo de quien se hipoteca eran ‘la voz de su amo’. El presidente, Luis María Díez-Picazo, el magistrado que ordenó revisar la sentencia, estuvo contratado durante seis cursos (hasta 2017) por el Instituto Universitario de Estudios Financieros (UNEF), adscrito a la Universidad Complutense. El nexo entre este Instituto y la Asociación Española de la Banca (AEB) es de dependencia directa. Díez-Picazo, que simultaneó durante dos años su dedicación docente con las tareas de la presidencia de la Sala, fue aupado a este cargo gracias a los once votos de vocales del poder judicial afines al PP. Su elección cerró el paso, en fecha 22 de julio de 2015, al magistrado progresista José Manuel Sieiro, que optaba a un segundo mandato y que vio truncada su pretensión ante el candidato apoyado por Carlos Lesmes, actual presidente del TS y que, recordemos, fue profesor asiduo de los cursos organizados por la FAES, bajo la batuta de José María Aznar.
Primera consideración, pues: hay un vínculo muy estrecho de las altas instancias de la magistratura no sólo con la banca, como se ha evidenciado estos días, sino con los Gobiernos de turno.  En el momento de redactar estas líneas, se anuncia que PP y PSOE ultiman un acuerdo para repartirse los puestos en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) un signo inequívoco de que, en plena crisis, sigue brillando por su ausencia la independencia de esta instancia judicial superior.  En el fondo, estamos asistiendo, desde los primeros tiempos de la Transición, a un ‘secuestro de la justicia’. La afirmación no es mía. En un libro de igual título, cuya autoría corresponde al magistrado Joaquim Bosch y al periodista Ignacio Escolar –y que fue presentado hace unos días en Murcia- se denuncia precisamente esa elección por los partidos políticos, mediante un sistema de cuotas, de los magistrados del Tribunal Constitucional y también del CGPJ, cuyos veinte miembros no tienen siquiera la facultad de elegir al presidente, que lo es, a su vez, del Tribunal Supremo.  Y asociaciones judiciales nada sospechosas de izquierdismo como Francisco de Vitoria y Foro Judicial Independiente afirman ante esta situación que el sistema de elección de los presidentes de Sala del TS ‘está viciado de base’.
El Gobierno parece haber reaccionado. Empero, el Real Decreto Ley que aprobó el pasado jueves el Consejo de Ministros, una modificación del artículo 29 de la Ley de Transmisiones Patrimoniales, aunque establece la obligatoriedad del pago de ese impuesto a las entidades financieras,  se queda ahí: no hay retroactividad (se calcula que la banca debería devolver entre 5.000 ó 15.000 millones de euros); no se obliga a las entidades financieras a responder de los costes del rescate, y, lo que es más preocupante, no establece mecanismos para evitar que los bancos repercutan sobre el cliente los costes de esa figura impositiva.
El presidente de la AEB, José María Roldán, lo dejó muy claro hace unos días cuando dijo que si hay aumento de los costes habrá una reconsideración de la política comercial. Es decir, al final con jurisprudencia o con ley pagaremos los de siempre. Hay que movilizarse.
Diego Jiménez    @didacMur