martes, 7 de octubre de 2008

CONOCIENDO LA HUERTA DE MURCIA EN BICI



La Asociación “Murcia en bici” ha planificado seis rutas turístico-reivindicativas por la Huerta de Murcia. Estuvimos en una de ellas.

Diego Jiménez/Murcia
.- El entusiasmo y la perseverancia que las personas de la Asociación “Murcia en bici” vienen derrochando para persuadir a la ciudadanía, en general, y a la clase política, en particular, de que la bicicleta es el medio de transporte más adecuado para desplazamientos cortos y medios son dignos de encomio. Realizada, en días pasados, la “Semana de la movilidad”, con variados actos que incluyeron una conferencia sobre el límite actual de los combustibles fósiles, ahora nos sorprenden con unas rutas por la Huerta de Murcia, que comenzaron a desarrollarse a finales de septiembre pasado y que van a prolongarse hasta finales de octubre.

Los paseos dominicales programados son: ruta de los auroros y tradiciones, ruta del agua, ruta de las ermitas, éstos ya realizados, mientras que, en sucesivos domingos, los ciclistas cubrirán la ruta botánica, la ruta de las casas-torre y la ruta de los castillos. Es intención de las personas responsables de esta iniciativa revitalizar la unión de dos elementos que históricamente siempre han estado ligados: la bicicleta y la Huerta. Con ello se pretende tanto potenciar el uso de este tradicional medio de transporte, más humano y sostenible, como divulgar y fomentar la valoración de la vida y costumbres de la huerta murciana.

La ruta de las ermitas


El pasado domingo, día 5, convenientemente pertrechado con mi peculiar atuendo ciclista, en el que no faltan el casco y el maillot, y teniendo la precaución de añadir a la mochila galletas, frutos secos y una botella de líquido isotónico –la edad no perdona y las cuatro horas programadas sabía que darían para algo más de sí-, me dispuse a acompañar a la comitiva ciclista en la ruta de las ermitas de la Huerta murciana. La salida se produjo desde el hospital Reina Sofía a eso de las diez de la mañana, en un día otoñal espléndido, al que acompañaba la buena temperatura, aunque después, a eso del mediodía, las pedaladas y un sol inclemente, a pesar de unos soportables 26 grados, hicieron su efecto. Pese a todo, he de decir que quien no experimenta este tipo de paseos colectivos en bici no puede entender el placer del deporte aeróbico en compañía, y si a eso unimos el espléndido paisaje que nos acompañó en todo momento, con los limoneros enseñoreándose del camino, la sensación de bienestar físico y emocional era total.

Una prueba ciclista de aficionados nos interrumpió el paso por la calle Mayor de Puente Tocinos, de tal manera que, por calles laterales, nos dirigimos a la primera ermita del trayecto, la de Nuestra Señora de los Remedios. Nuestra excelente guía, Victoria Santiago, vicedecana de la Facultad de Bellas Artes y aficionada a la bicicleta, nos puso al corriente del significado de este oratorio, en zona de paso hacia Orihuela, que recogía los deseos de los caminantes de realizar en paz el trayecto. Victoria había aleccionado previamente a las personas que integrábamos la comitiva sobre el sentido de las más de 40 ermitas que pueblan la Huerta, erigidas ya desde tiempos inmemoriales, desde la conquista cristiana con Alfonso X “El Sabio”. La marcada religiosidad del ciudadano de la Huerta hizo que colocara a cada ermita bajo la advocación de un santo o una Virgen, buscando, en muchos casos, la protección en caso de riadas, tan comunes en tiempos pretéritos.

La siguiente parada se produjo en la ermita de San Antonio, en el Rincón de Villanueva, en donde nos recibió Antonio, el cura párroco del lugar, que, sorprendido del notable número de ciclistas que integraban la comitiva (unas setenta personas), se explayó en explicaciones varias. Nos dijo que esta ermita, reciente, que alberga imágenes del escultor Pepe Hernández, ubicada en el lugar donde, tiempos atrás, estuvo la pedanía de Beniaján –desplazada posteriormente junto a la Cordillera Sur por las frecuentes riadas del Segura- recibe una romería allá por el primero de mayo. Desde allí, y por el Camino Viejo de Alquerías, nos dirigimos a la ermita adosada junto a la casa-torre de los Miralles, en el Rincón de Almodóvar. Unos metros más allá nos esperaba la ermita de Nuestra Señora de las Huertas, nueva, de los años ’80 del pasado siglo, y que alberga también imágenes del escultor Pepe Hernández. En la fachada, unas imágenes de un huertano y una huertana. Ermita de gran tradición, pese a ser reciente, ha sustituido hoy a la anterior, adosada a la casa torre antedicha.

Victoria, nuestra experta guía, nos dijo que en la Huerta siguen siendo los “santeros” quienes cuidan del mantenimiento de estas ermitas. También nos dio curiosos detalles ligados a éstas, como el de que, en el siglo XVIII, el Obispo Belluga dispuso que no habrían de hacerse bailes y danzas en los entornos de las ermitas, pues éstos podrían conducir a indeseados altercados y disputas entre los vecinos.

La ruta siguió hasta Alquerías, lugar donde hicimos una breve parada para reponer fuerzas. La siguiente ermita que visitamos fue la de Nuestra Señora de la Oliva, del siglo XVI, con una vistosa fachada en el azulete típico de tantas y tantas casas de Murcia.

Eran casi las tres de la tarde y, unos metros más adelante, tomé el camino de vuelta hacia Murcia, en solitario, por la mota de la margen izquierda del río, hasta el Auditorio y Centro de Congresos. La comitiva continuó su periplo para visitar, entre otras, la ermita de San Antón, muy vinculada, como todas, a la Huerta murciana, a las costumbres y cultura de unas gentes cuyo conocimiento pretende la loable iniciativa de “Murcia en bici”.

Sólo queda esperar de las autoridades que valoren estos esfuerzos y vayan dando los pasos para que la Huerta recobre el placer de recorrerla como siempre lo hicieron sus moradores, sobre una bicicleta.

4 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Una buena ruta.

Mal bicho dijo...

Este tipo de iniciativas son muy necesarias para concienciar a la gente de que la bici no solo es un medio de transporte barato, si no tambien sano.
El pasado domingo se celebró, como en los últimos 21 años, "El dia de la bicicleta", organizado por el Club Ciclista Riazor.
Espero que en estos tiempos de crisis se empiece a tomar en cuenta la bicicleta como una magnifica alternativa.

Brazal dijo...

La iniciativa es brillante, ademas de necesaria. El problema han sido las pocas plazas disponibles, aunque viéndolo por el lado bueno, se entiende que la respuesta ha sido abrumadora...
En cualquier caso, tanto amig@s y compañer@s míos como yo mismo, nos hemos quedado sin poder inscribirnos y realizar las rutas.

Solo nos queda esperar que se siga realizando en futuro, o se haga algún tipo de publicación para que las podamos hacer por nuestra cuenta.

En el caso de la ruta de los castillos de Ángel Ortiz sé que sí está publicada, pero el libro es del año 98 si no me equivoco, y la huerta de Murcia ha sufrido muchísimo en esta década...

Diego Jiménez dijo...

Brazal, yo no estaba inscrito y acudí. Te sugiero que hagas tú lo mismo, que te presentes a la próxima cita del próximo domingo. Comproborás que no serás excluido. Que te aproveche el paseo.

Diego J.