martes, 13 de junio de 2017

Antídotos contra el yihadismo


http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/06/13/antidotos-yihadismo/836855.html

La sinrazón y la barbarie del terrorismo yihadista no cesan. En el intervalo de tiempo que media entre mi columna de hace quince días, en la que reflexionaba sobre el atentado de Manchester, y la que tienen ante ustedes, hemos asistido a otros atentados en Londres (el tercero en tres meses), en Teherán, de nuevo en París, en Bagdad... Con víctimas siempre anónimas que, para no perder la costumbre, alimentan el morbo de los servicios informativos. De telón de fondo, las elecciones legislativas en el Reino Unido. Theresa May no sólo ha sido castigada en las urnas por su arriesgada apuesta por negociar el Brexit desde posiciones de fuerza, sino, sin duda, por sus recortes en materia de seguridad. Además, su apelación, tras los últimos atentados, a restringir algunos derechos humanos no habrá sentado bien al sector más progresista de sus votantes, como tampoco su nombramiento como ´Islamófoba del Año´, en 2015, por la Comisión Islámica de Derechos Humanos.
Pero el caso de May no es el único. Creo que no estoy muy equivocado si afirmo que a las clases dirigentes europeas les trae al pairo el goteo incesante de víctimas mortales (más de 900 desde los atentados del 11M de Madrid en 2004). Hace unos días, en La Sexta, el expresidente del Gobierno José María Aznar a preguntas de los periodistas sobre los atentados de Londres, lejos de mostrar empatía con el sufrimiento de las familias de las víctimas, se descolgó con una sorprendente declaración en la que se alegraba de la victoria del Real Madrid en la Champions. Y es que, digámoslo con toda claridad, a los dirigentes y exdirigentes europeos les importa un comino nuestra seguridad porque, como en el caso de Aznar (¿recuerdan el ´Trío de las Azores´?), son claramente corresponsables de la espiral de violencia terrorista que nos azota.
En mi artículo anterior aludí a la venta de armas de Trump a Arabia Saudí, por valor de 110.000 millones de euros. Pero también el Reino Unido, Francia y muchos más países (entre ellos, España) venden armas, a cambio de suculentos contratos, a Arabia Saudí y a sus aliados, armas que van a parar a manos de los grupos fundamentalistas islámicos que combaten en Irak y Siria y que son los mismos que protagonizan atentados en suelo europeo. Qatar se suma a esa lista de países receptores de armamento, por lo que el reciente aislamiento diplomático de esta monarquía petrolera, acusada de connivencia con el terrorismo, no es sino un acto de sublime hipocresía. Vladmir Putin (démosle la credibilidad que queramos al dirigente ruso) afirmaba en la cumbre del G20 de 2015 que hasta cuarenta países financiaban directa o indirectamente al Estado Islámico (EI).
Otro asunto del que poco se ha hablado, y que justifica la fortaleza y pervivencia del EI, es la venta (contrabando) de petróleo que ha venido haciendo a países como Turquía e Irak, por debajo del precio de mercado (de veinticinco a cuarenta euros el barril, cuando éste estaba a cien euros), y del que, paradójicamente, se beneficiaba también el propio Gobierno sirio que lo combate.
Como verán, todo lo que rodea al fenómeno terrorista yihadista es muy complejo. Pero no todo está perdido. El País nos daba cuenta hace unos días de que la cadena por satélite MBC, la más vista en el mundo árabe con más de 130 millones de telespectadores, ha puesto en antena la serie Garabibi Sud (Cuervos negros), en donde el ISIS tiene un protagonismo negativo. En treinta episodios, la serie nos ilustra sobre la difícil supervivencia de la población de Raqqa, la capital del califato yihadista. Y, para dotarla de mayor verosimilitud, en ella intervienen actores de diversas partes, incluso de Túnez, el país que aporta hasta 5.500 voluntarios que combaten en Siria e Irak.
Además de la influencia que puede ejercer la televisión, la lucha contra el terrorismo yihadista ha de partir de la sociedad civil. Muchos recordamos la tremenda movilización que se dio en España contra la guerra de Irak, a primeros de 2003. Catorce años después, la espiral belicista que vivimos justificaría una movilización similar por parte de la ciudadanía europea, pues poco hemos de esperar de los Gobiernos y de sus servicios de Inteligencia.
En Europa y en otras zonas del mundo, el racismo, la intolerancia y la xenofobia son manejados de manera hábil por la extrema derecha con fines claramente electorales. Por otro lado, la ignorancia, la exclusión y la pobreza son los ´combustibles´ que alimentan al terrorismo yihadista. Por eso, expertos consultados por la UE recomiendan que se incremente un activismo prodemocrático desde plataformas no gubernamentales, con un acercamiento a las comunidades musulmanes locales, sin desdeñar la colaboración activa de imanes y exyihadistas. Añaden que la democracia y el pensamiento crítico son el mejor antídoto contra la intolerancia de uno y otro lado.
Y de ahí que la lucha por el reforzamiento de la democracia y por un sistema educativo que inculque valores como la empatía, la solidaridad, el respeto y la tolerancia sea primordial en estos momentos.

martes, 30 de mayo de 2017

El caldo de cultivo del terrorismo yihadista

Desde mi picoesquina (La Opinión de Murcia, 30-05-2017)


Recientes aún las imágenes de la última masacre terrorista en Manchester, con sus terribles secuelas de víctimas inocentes, quiero invitarles a que compartan conmigo una serie de reflexiones.

Refiriéndonos a Europa, sólo en estos dos últimos años la sinrazón yihadista ha producido más de 430 víctimas mortales. Pero frecuentemente los medios de comunicación occidentales hablan poco del terrorismo de otras zonas. El Observatorio de atentados yihadistas nos advierte que, a finales del pasado año, éste estaba presente en 22 países de Asia, África y Europa. Sólo en el mes de diciembre pasado, se registraron 113 atentados con un saldo de 823 víctimas mortales, con actos tan repulsivos como el de Madagili, (Nigeria), el día 9 de ese mes, en que dos niñas con explosivos adosados a su cuerpo provocaron la muerte de 46 personas, en acción reivindicada por Boko Haram, y el de  Adén (Yemen), en que las acciones del ISIS en agosto y diciembre de ese año provocaron más de 12o muertes.
Primera consideración, pues: el terrorismo yihadista es un fenómeno global, que sólo ha sido percibido como un peligro real cuando ha empezado a afectar a Europa, pero con un tratamiento informativo que deja mucho que desear. En ese sentido, es interesante la reflexión del filósofo Peter Sloterdijk, que vincula el terrorismo con la cultura del entretenimiento, del espectáculo, lo que viene a suponer una cierta banalización del terror y el sufrimiento. En opinión de este autor, a la hora de informar de estos horribles atentados importa más el relato que la imagen, es decir, lo que mantiene hipnotizado al público es la narración que trasmiten puntualmente los diferentes canales. Eso es lo que buscan los terroristas: que cale en la población su relato de sangre y terror, que sólo nos preocupa cuando nos golpea de cerca.  Por ello cuando estos hechos luctuosos suceden a miles de kilómetros de aquí el impacto emocional y mediático es mucho menor, cuando no está ausente. Baste decir que las guerras provocadas por la agresiva política exterior norteamericana y europea en Afganistán, Iraq y Libia han provocado la muerte de más de 4 millones de seres humanos, según nos recuerda el politólogo británico Nafeez Mosadeeq Ahmed, cifra a la que habría que añadir las más de 250.000 víctimas mortales de la guerra de Siria y el desplazamiento forzoso de 5 millones de personas.  Sin embargo, la indiferencia de la ciudadanía europea ante este drama –al igual que ante el de los refugiados-  es lo habitual.

Es obligado, por lo demás, pararse a pensar en otro aspecto del fenómeno terrorista: la autoría de esos horribles crímenes. Los analistas vienen preguntándose qué lleva a estos jóvenes, muchos de ellos nacidos y educados aquí, a estar dispuestos a inmolarse. Si nos atenemos a Salman Abedi, nacido en Europa de padres libaneses y al que se le tribuye la masacre de Manchester, quizás es que nunca se haya sentido de aquí ni de allá. Por ello, muchos de estos chicos desarraigados, pobres, marginados y poco integrados en sus sociedades de adopción se sienten tentados y atrapados fácilmente por las redes terroristas.
Otro asunto de ineludible cita es el que se refiere al tráfico de armas, de las que son los mayores exportadores los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad (a España le cabe el ‘honor’ de encabezar ese ranking, situándose en octavo lugar), armas que mayoritariamente van a parar a zonas ‘calientes’. El negocio del tráfico de armas es el segundo en importancia a nivel mundial, tras el del narcotráfico. Y recordemos que las armas se fabrican para ser usadas. Por eso, cuando, aquí, en la rica Europa, experimentamos de cerca el horror, sintiéndonos, al menos por unos días, en estado de shock, hemos de recordar que, gracias a las armas que fluyen con profusión de manera ‘legal’ o por medio del contrabando, la muerte es visitante asidua, en proporciones muchos mayores, en otras partes del mundo. 

En ese contexto, el reciente acuerdo de Donald Trump con Arabia Saudí para la venta de armamento a ese país por importe de 110.000 millones de dólares, seguido de otro para combatir el terrorismo, y sus apelaciones a la búsqueda de la paz nos parecen actos de hipocresía pura y dura. La monarquía saudí no sólo no respeta los derechos humanos, sino que ha venido sosteniendo en Siria a algunos grupos terroristas que combaten a El Assad, sigue siendo el aliado preferente de EEUU, junto con Israel, para frenar el expansionismo iraní en Siria y Yemen, y acoge en su territorio al fundamentalismo wahabí, la ‘escuela’ de muchos grupos yihadistas.

Armas que destruyen viviendas. Armas que siegan vidas. Por ello, siempre habrá alguien que, aleccionado y manipulado convenientemente por otros, esté dispuesto a la venganza. Y por ello, mientras el objetivo de la política exterior de EEUU y la OTAN sea el desestabilizar esos países, por puro interés geoestratégico, el odio y el rencor, de allí o de aquí, seguirán siendo un perfecto caldo de cultivo para el terrorismo yihadista. Pero Occidente mira para otro lado.


martes, 16 de mayo de 2017

Olvidados de la democracia

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/05/16/olvidados-democracia/829532.html

(Inserto aquí mi artículo de La Opinión de hoy, con algunas correcciones de estilo y tipográficas, a  partir de la detección de algunos errores en el texto original,, añadido que va en negrita y cursiva.)

El periodista y escritor Carlos Hernández de Miguel (al que más abajo me referiré), en un artículo publicado en eldiario.es afirmaba que nuestros políticos de la democracia han tardado 41 años en darse cuenta de que Franco, uno de los mayores sátrapas de la Historia reciente, no merecía el honor de yacer en un mausoleo construido expresamente para ensalzar su 'obra'. Durante estos años de democracia tutelada inicialmente por los aparatos residuales del franquismo, y que nació de un Transición bajo la amenaza permanente del ruido de sables, está claro que no se ha logrado romper del todo las amarras con ese aciago periodo de nuestra Historia. En el debate del Congreso de días pasados, que aprobó una Proposición no de Ley con un carácter meramente simbólico, el diputado Xabier Domènech resumía la situación afirmando que no podemos considerar a España un Estado de Derecho mientras no se anulen los juicios sumarísimos y las sentencias extrajudiciales de la dictadura que llevaron a la muerte a miles de personas.

La sociedad española no ha logrado aún desprenderse del miedo inculcado durante décadas de manipulación y tergiversación de nuestra Historia contemporánea, pero parece recobrar el aliento en virtud del empuje reivindicativo, hoy, de las asociaciones memorialistas. Aunque, todo hay que decirlo, en paralelo ha surgido todo un movimiento revisionista que tiene su expresión, por poner unos ejemplos, en las obras de Pío Moa, Pérez Reverte y, más recientemente, en el libro 1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular, del que son autores Manuel Álvarez Tardío Roberto Villa, obra desmontada, sin embargo, punto por punto, por José Luis Martínez, catedrático de Historia de la UAB.

Está claro que la llegada al poder del Partido Popular ha supuesto un freno respecto de los tímidos avances que se dieron en los siete años anteriores. Dos hechos preocupantes: en mayo de 2013, la delegada del Gobierno en Cataluña participó en un homenaje a los voluntarios de la División Azul. Ese mismo mes, el PP utilizó su mayoría parlamentaria para evitar que el Congreso de los Diputados declarara el 18 de julio como 'Día de la condena del franquismo', tal y como pedía Izquierda Unida.

En ese contexto, los aparentes gestos del Gobierno, indudablemente de cara a la galería, para recordar a las víctimas del franquismo han caído hasta la fecha en saco roto. Un ejemplo. García Margallo, exministro de Exteriores, no tuvo empacho alguno en prometer en mayo de 2015, en Mauthausen, con motivo del setenta aniversario de la liberación de ese campo de exterminio, que el Gobierno rendiría un homenaje a las más de 9.000 personas deportadas a ese campo y a otros, como Gusen, Buchenwald, Ravensbrück (un campo sólo para mujeres)... de las que murieron más de 5.500. Promesa incumplida hasta la fecha, pese al visto bueno del Parlamento.

Otro ejemplo nos sitúa en el evidente desprecio del Estado hacia la España del exilio republicano. Tras la inauguración en París, en mayo de 2014, por parte de la alcaldesa Anne Hidalgo, del Jardín de la Nueve (una compañía totalmente española que, al mando del general Leclerc, liberó esa ciudad en el verano de 1944),
tuvo que ser la alcaldesa de Madrid, y no el Estado,  la que hiciera lo propio hace unos días. En el homenaje, Manuela Carmena estuvo acompañada de familiares de aquellos republicanos heroicos; de la alcaldesa de París; de Rafael Gómez, el único superviviente de La Nueve, y de Eveleyn Mesquida, autora precisamente de La Nueve, entre otras personas. El acto culminó con el depósito de las cenizas de otro héroe de esa compañía, Luis Royo, en la Almudena de Madrid.

Quienes propugnamos que el franquismo quede enterrado definitivamente, para lo que es esencial no caer en el olvido, somos tildados inmediatamente de revanchistas. Nada más lejos de la realidad. No tenemos ningún reparo en reconocer los errores del periodo republicano y de la Guerra Civil, y las indudables acciones de venganza cometidas por unos y por otros. Pero sin que ello implique olvidar que, cuantitativa y cualitativamente, fue más abominable y atroz la represión llevada a cabo por el régimen franquista. De ahí que sean necesarios actos explicativos y mucha labor pedagógica para que esta ominosa etapa de nuestra Historia (por cierto, bastante ausente de los libros de texto, en los que no figura nada del exilio republicano y la represión franquista) no quede en el olvido.

En la noche del pasado jueves, la Asociación de Memoria Histórica de Murcia organizó un encuentro con Carlos Hernández de Miguel, que impartió una emotiva charla reseñando aspectos de su obra, arriba citada, Los últimos españoles de Mauthausen y, la más reciente, Deportado 4443, un libro con formato de cómic, ilustrado por Ioannes Ensis, y que versa sobre la figura de su tío, Antonio Hernández Marín, ya fallecido, uno de los deportados a Mauthausen. Obras como éstas son imprescindibles para conocer la tragedia de los exiliados republicanos, los grandes olvidados de la democracia. Un total de 420 murcianos, de los que murieron 254, fueron llevados a los campos de exterminio nazis. Como dijo el joven historiador Víctor Peñalver, que presentó el acto arriba citado, tenemos pendiente un reconocimiento en nuestra Región hacia ellos.

domingo, 14 de mayo de 2017

Murcia en la calle para exigir un AVE soterrado



Diego Jiménez/Murcia.-  Convocadas por la Plataforma Pro Soterramiento del Ferrocarril, unas 6.000 personas desfilaron el pasado sábado, día 13 de mayo,  por las calles de Murcia, hasta el Palacio de San Esteban, sede del Gobierno regional, para protestar, una vez más, por la prevista llegada del AVE en superficie a la Estación de El Carmen.


Vista de la manmifestación a su paso por la Gran Vía de Murcia
La manifestación partió del paso a nivel de Santiago el Mayor y transcurrió, en un tono reivindicativo, pero festivo, animada incluso por una batucada juvenil, por las calles de Murcia, con presencia de familias enteras, políticos de los partidos de la oposición (que, sin embargo, cedieron esta vez el protagonismo a la ciudadanía) y colectivos sociales de apoyo.

Durante el recorrido se corearon cánticos y consignas tales como ‘Sí se puede, pero no quieren’, ‘Nosotros por arriba, el “pajarraco” (el tren) por abajo’, ‘Embusteros’, ‘Ni un paso atrás, el soterramiento lo vamos a ganar’, ‘Ballesta (en alusión al alcalde de Murcia),el muro en tu puerta’, ‘La oposición, si quiere soterrar, que haga presión’ y ‘El consejero es un embustero’, entre otros.

Abría la marcha una gran pancarta con la leyenda “Soterramiento de las vías ya. Basta ya de promesas incumplidas”,  de la Plataforma Pro Soterramiento, que era portada por vecinas y vecinos de los barrios afectados del sur de Murcia, como La Purísima-San Pío X, Santiago el Mayor, Los Dolores, El Carmen, Ermita del Rosario, Los Garres, Torreagüera, Los Ramos y Nonduermas, entre otros, que desde hace treinta años vienen negándose, y ahora también con la llegada de la alta velocidad, a que el ferrocarril siga partiendo en dos la ciudad y creando guetos. Además, la Plataforma Pro Soterramiento, que aglutina y defiende los intereses de los vecinos y vecinas más afectados del Sur de Murcia, entiende que la llegada del AVE en superficie es también un problema de toda la ciudad.


Visita relámpago, el día anterior,  del presidente de ADIF

Curiosamente, Juan Bravo, presidente de ADIF, giró una visita relámpago a Murcia el día anterior de la manifestación, en desplazamiento realizado en avión, lo que, a juicio de la Plataforma no sólo dice mucho del atraso ferroviario de la Región de Murcia, sino que se interpretó como un gesto tendente a desactivar la manifestación en que se exigía que se cumplan los compromisos pactados, y de los que hablaremos más abajo.

Bravo, en un reunión con los vecinos y vecinas en el Ayuntamiento de la capital, les prometió que el AVE llegaría soterrado a Murcia en 2020, y que, antes, lo haría en periodo de pruebas, pidiendo disculpas al vecindario por las molestias que dichas obras puedan causarles.

Pero los ánimos están soliviantados porque esas obras suponen algo más que molestias. La erección de una pantalla de cinco metros de altura mientras se abordan las obras del soterramiento va a suponer que ese muro quede, en algunos casos, a menos de un metro de las viviendas. Ante ello, Fomento plantea dos posibilidades: alquiler provisional para las personas afectadas o expropiación, sin más.

Promesas incumplidas

Recordemos que los treinta años de lucha vecinal por el soterramiento del ferrocarril a su llegada a Murcia condujeron, en 2006, a la firma de un Convenio a tres bandas entre el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma y el Ministerio de Fomento, convenio que, desde esa fecha, no se ha ejecutado. Dicho acuerdo preveía, entre otros temas, el soterramiento del ferrocarril en el tramo Los Dolores-Nonduermas, con una cota de menos ocho metros, y la construcción de una estación intermodal aprovechando la actual de El Carmen.

Esas obras han venido sufriendo retraso tras retraso, en medio de una polémica, pues las sucesivas modificaciones no han contado con el preceptivo impacto medioambiental y, además, las obras tropezaron con colectores de aguas residuales y hasta con los restos de alguna acequia.

Al día de hoy, Fomento sólo contempla el soterramiento inicial de un tramo de 500 metros, desde Los Dolores hasta el paso a nivel de Santiago el Mayor, cerca de la estación de El Carmen, mientras promete, como decíamos arriba, abordar la obra en torno al 2020, solución provisional que, por descontado, no contenta a los vecinos y vecinas, pues ya nadie se fía de nada, a la vista de la gran cantidad de veces que han visto las promesas incumplidas, acumulándose retraso tras retraso.

La oposición criticó la reunión de ADIF

Según recogió la publicación digital ‘Crónica del Pajarito’, la oposición política al PP -partido que gobierna el municipio y la Región merced el apoyo que le presta Ciudadanos-,  aun agradeciendo la visita del presidente de ADIF, manifestó que, como así ha sido, iba a estar presente en la manifestación ciudadana.

Así, José Ignacio Gras, del PSOE, lamentó que la reunión con el presidente de ADIF no sirviera para nada, al aparentar que se avanza pero sin tomar decisión alguna que contribuya a dar respuestas a reivindicaciones históricas como la del soterramiento integral.  

Poor su parte, la formación municipalista Cambiemos Murcia dijo que el único fin de la reunión convocada por el Ayuntamiento con ADIF y las entidades del Consejo Social sobre la llegada del AVE al municipio de Murcia era “desmovilizar” a la ciudadanía de cara a la manifestación convocada por la Plataforma Pro Soterramiento.

El concejal Nacho Tornel criticó que este no fue sino el enésimo anuncio de fechas, pero sin aportar documentación alguna ni desmostrar que estas fases anunciadas cuentan con presupuesto para su ejecución”. Para el concejal, la adecuación de la conexión ferroviaria Cartagena-Murcia-Madrid "es mucho más que el AVE", y el retraso que sufre la Región en materia de infraestructuras es fruto de un proceso de marginación por parte del Gobierno central.
Intervención de Joaquín Contreras

Al término de la manifestación, Joaquín Contreras, portavoz de la Plataforma Pro Soterramiento, tomó la palabra para dar lectura a un comunicado. En el mismo, afirmó que “paradojas de la vida, llegó en avión el responsable máximo de ferrocarril español, demostración palpable de las pésimas infraestructuras ferroviarias regionales”, para seguir afirmando que “ojalá nos hubiéramos ahorrado esta movilización  que  hubiéramos desconvocado gustosos si nos hubiera traído lo que a otros españoles  ha llevado: los de Logroño, Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Cádiz, Castellón y un largo etcétera”.


Joaquín Contreras, portavoz de Pro Soterramiento, se dirige a los vecinos y vecinas ante San Esteban.

Criticó el retraso de las obras y la falta de voluntad política para abordarlas, al afirmar que “la terquedad, el empeño, la cabezonería de una llegada en superficie a la estación de  El Carmen no es comprensible,  ni es necesaria ni ha ocurrido en todos los casos. En  Valencia el AVE llegó a su debido tiempo pero no a su ubicación definitiva; llegó a  una localización previa y provisional la Estación Joaquín Sorolla- sin partir la ciudad,  y recientemente se ha resuelto su llegada a la estación definitiva. Es lo que aquí  debería hacerse para no correr riesgos en la propia fabricación de la estructura  necesaria, el soterramiento desde Los Dolores.  Con la ventaja de que nosotros  disponemos ya de la estación previa necesaria, sin necesidad de costo alguno: Beniel, tan sólo a 7 minutos de la Estación de El Carmen. La llegada en superficie con muros que parten la ciudadinfranqueables, para  después soterrar –siguió afirmando- es la que ofrecieron a  Valladolid, ciudad que  permanece dividida  después de 10 años  de AVE  y finalmente Fomento dice que no hace el soterramiento prometido”.

En el comunicado, Joaquín  enfatizó  que “es hora de pedir lo que es nuestro, porque esta Región se merece mucho más de lo que nos dan. Queremos un tren de cercanías a Cartagena, el mantenimiento de los cercanías de Alicante-Murcia, una vía de Camarillas desdoblada, electrificada y en uso; que se solucione el cuello de botella del Corredor con una circunvalación de mercancías para Murcia y Alcantarilla; la conexión directa a Cartagena, un tren de media distancia con Albacete y cercanías con Cieza. Deseamos una estación intermodal asociada al soterramiento de las vías del tren en la ciudad de Murcia.  Y todo esto pasa ineludiblemente por evitar la llegada en superficie a la Estación Murcia-El Carmen que propone Fomento y admite el gobierno dócil y sumiso de Murcia”.

 “Por la dignidad de esta regiónno podemos seguir consintiendo a nuestros gobernantes de la Región y de los ayuntamientos la sumisión servil y dócil a los intereses de Madrid ni de su partido, que hasta hoy han puesto por delante de los intereses generales de esta región.  Desmontaron paulatinamente la red regional de ferrocarril, nos desconectaron de  un Corredor Mediterráneo básico existente, cortando las vías en Almendricos-Baza,  en 1985 y suprimiendo el tren a Granada. Y ahora nos quieren obligar a ir a Madrid  danto tumbos por la Comunidad Valenciana, abandonando nuestro ferrocarril histórico”, concluyó.

  







martes, 2 de mayo de 2017

Cárcel Vieja y el ordeno y mando

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/05/02/carcel-vieja-ordeno-mando/825864.html

La participación ciudadana en los asuntos públicos es un precepto constitucional consagrado en el artículo 23 de nuestra Carta Magna. Además, la OCDE, en su Manual sobre información, consulta y participación, recomienda que la Administración pública reconozca la capacidad autónoma de la ciudadanía para discutir y plantear alternativas. La activa participación ciudadana es una nueva frontera de las relaciones entre instituciones públicas y sectores populares que algunos países, como Canadá, en donde es una prioridad fundamental, y Holanda, en donde la participación interactiva de la ciudadanía es fundamental en la toma de decisiones,  han empezado a explorar. Quizá sea en el ámbito municipal, dada la cercanía de la Administración a los vecinos y vecinas, donde esa deseada participación sea más viable. Pero ¿son éstas las líneas de actuación del PP en la Región de Murcia? Veamos.

El BOE del pasado 19 de abril publicaba el anuncio del Ayuntamiento de Murcia de la convocatoria del concurso de anteproyectos con intervención de jurado para la rehabilitación y puesta en uso del edificio de la antigua prisión provincial de Murcia, convocatoria que nace viciada en su origen: tanto el propio concurso como las bases administrativas que rigen el mismo han obviado la necesaria participación popular en ese proceso. Si, como se expresa arriba, el protagonismo de las ciudadanas y ciudadanos debiera ser el eje conductor en las actuaciones de los gestores públicos, ese planteamiento está puesto hoy en cuarentena claramente, pues los gobiernos del PP, en sus distintos ámbitos, están acostumbrados a considerar lo público como su particular patrimonio y, por lo mismo, son tremendamente refractarios a todo cuanto huela a participación y control popular. Recientemente, además, el Colegio de Arquitectos de Murcia (COAMU) organizó una jornada con expertos  para debatir sobre ese asunto, pero eminentemente técnica, y en la que a la actuación ciudadana se le reservaron 30 minutos.

Pese a tantos inconvenientes, la presión social, aunque menor de la deseada, ha influido, sin duda, para que el tema de la Cárcel Vieja se haya abierto un hueco en la agenda política y social. Recordemos que la apertura simbólica de las puertas de esa prisión, en octubre de 2015, en acto organizado por la Asociación de la Memoria Histórica de Murcia-Tenemos Memoria (MHMU), con la presencia de dos personas, hoy centenarias, que penaron en sus estancias, D. José Fuentes Yepes y el maestro D. José Castaño, fue el punto de arranque de la reivindicación de la rehabilitación y puesta en valor de ese edificio. Pero no puede caerse, como pretende el Ayuntamiento, en la banalización de ese espacio con una indefinición, al día de hoy, de usos futuros en los que, nos tememos, la Memoria Histórica ocupe –si es que lo ocupa- un lugar residual. Porque, como expuso el profesor Medina Albaladejo en el acto del COAMU (y yo mismo recordé en mi artículo la Cárcel Vieja, ante todo Espacio para la Memoria, del 3 de octubre de 2016 en este periódico), la antigua prisión provincial fue testigo de la ejecución de más de 540 personas entre 1939 y 1942, a las que hay que añadir las fusiladas con posterioridad, hasta 1945, y otras 60 que fallecieron por desnutrición y enfermedades varias entre sus muros.

El maestro D. José Castaño, en el centro, junto a D. José Fuentes Yepes, a la derecha de la foto, acompañados de José Sánchez, de la Asociación de Memoria Histórica de Murcia-Tenemos Memoria, entran a la prisión provincial de Murcia, setenta y seis años después de su paso por la misma, al finalizar la Guerra Civil. 

Esa es la razón por la que tanto la recién creada Plataforma Ciudadana Cárcel Vieja-Memoria y Cultura Viva como MHMU han presentado al Ayuntamiento un petición expresa para que en el punto 11 de las Bases administrativas del concurso se incluya un apartado que valore, con 9 puntos adicionales, el que en el futuro edificio remodelado haya espacios para  exposiciones permanentes e itinerarios didácticos sobre ese establecimiento penitenciario, junto a usos archivísticos, museísticos y biblioteca, vinculados a la defensa de los derechos humanos. Al mismo tiempo, se instó a los grupos municipales a la presentación de una moción, que iba a discutirse en el Pleno del pasado día 27, para intentar, al menos, modificar en parte las bases del concurso. En ella se pedía, expresamente, la definición de los aspectos memorialistas, concretándolos en un Museo de la Democracia, la Memoria Histórica y los Derechos Humanos, así como un recurso de apoyo a la labor investigadora sobre la Memoria Histórica local y regional.  Asimismo, la moción planteaba la necesidad de contar en el jurado del concurso con miembros de MHMU, algún catedrático de Historia Moderna y Contemporánea de la UMU y alguna persona en representación de los grupos municipales. Se pedía, además, que en ningún caso los usos de tipo hostelero fueran los primeros que ocuparan el recinto remodelado, para impedir que se diluya el prioritario carácter memorialista y cultural del mismo.
Pero la política del ordeno y mando del Ayuntamiento, personificada claramente en la figura del concejal responsable de Fomento, que convenció a Ciudadanos para que no apoyara dicha moción, hizo que, ante la posibilidad de que tanto este partido como el PP presentasen una moción alternativa, aquélla fuera retirada. Esperemos que la receptividad hacia alguna de las demandas ciudadanas que detectamos en el COAMU y la necesaria movilización social puedan  influir para revertir la dinámica municipal.





martes, 18 de abril de 2017

El Mar Menor y modelos agrícolas

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/04/18/mar-menor-modelos-agricolas/822464.html



Han pasado los años, pero aún conservo frescos en la retina y en mi olfato los paisajes, colores y olores del Mar Menor en aquellas excursiones esporádicas, escasas, a esta laguna litoral única en el Mediterráneo. Tiempos difíciles en los que la economía familiar sólo permitía alguna que otra escapada para que nos diéramos un baño matinal, a la espera de la tortilla de patatas y el conejo frito con tomate y pimiento que mi madre, a la que no le gustaba el baño, custodiaba en la fiambrera, con la recomendación, eso sí, de no volver al agua hasta hacer la digestión. En aquella playa de Los Nietos aún nos era dado en aquellos tiempos disfrutar de aguas limpias en las que, a veces, detectábamos la presencia de ese simpático caballito de mar, hoy ausente. Han pasado los años y la presión demográfica sobre sus riberas, la actividad agrícola incontrolada, la apertura de la gola del Estacio y los desechos de metales pesados de la minería aportados por la rambla del Llano del Beal han amenazado de muerte a esta singular albufera mediterránea. Por eso, en la medida en que aún resuenan en nuestros oídos los ecos de la protesta de varias organizaciones agrícolas y colectivos sociales y vecinales en demanda de una agricultura sostenible en el Campo de Cartagena y en defensa del Mar Menor, merece la pena detenernos, siquiera someramente, en el análisis del contexto agrícola actual.

Para empezar, y con datos del INE, conviene no obviar que en los siete municipios del Campo de Cartagena la actividad agrícola es la predominante, hasta el punto de que el tercer mes de este año se ha cerrado con casi 16.000 nuevos contratos. El sector agrícola ha pasado en el periodo 2008-2016 del cuarto al segundo lugar de importancia respecto del total de actividad, pero este modelo de agricultura intensiva, en el que no faltan extensiones de regadío ilegales que nadie parece haber controlado e impedido, está condicionado por el sempiterno déficit de recursos hídricos. La Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, en reunión celebrada el pasado 17 de febrero en su sede, adelantó las perspectivas de recursos para el año hidrológico 2016-2017, que cifra en 68,1 hectómetros cúbicos, con aguas procedentes de estaciones de depuración de las aguas residuales de los municipios ribereños del Mar Menor, de las desalobradoras y desaladoras, de los pozos del sinclinal de Calasparra… Sin embargo, algunos de esos aportes están en el aire. A título de ejemplo, los propios regantes admiten que la previsión de 30 hectómetros cúbicos del Trasvase Tajo-Segura está condicionada por las existencias de la cabecera, mientras que la aportación de la desaladora de San Pedro del Pinatar dependerá de las disponibilidades de agua para garantizar el consumo de la población.

Pienso que, con el modelo actual, si no se camina decididamente hacia uno más sostenible, parece un objetivo poco realista, por no decir imposible, hacer compatible la agricultura con la defensa del Mar Menor. Aporto un dato y unas cifras para intentar avalar mi aseveración. La Unión Europea apuesta fuerte por la actividad agrícola, si se tiene en cuenta que al sector primario se destina el 38% de los presupuestos de la Unión. Y pese al pesimismo y alarmismo por la falta de agua, lo cierto es que, con datos de Proexport, las exportaciones hortofrutícolas de la Región supusieron en 2016 el 20% del volumen nacional exportado, se incrementó un 6,5% el valor de las exportaciones de hortalizas, y desde esta tierra se comercializa el 71% de la lechuga exportada desde España. Centrándonos en el Campo de Cartagena, la producción de pimiento, que en ese año alcanzó las 84.608 toneladas, creció un 14,7% más que en 2015.

Por eso, evitando deslizarme  por una indeseada criminalización de una actividad agrícola que tanta riqueza y empleos (la calidad de los mismos es harina de otro costal) aporta a la Región, sintonizo con la posición mesurada de las organizaciones ecologistas con ocasión de la ‘tractorada’ del pasado día 5 en Murcia. Concretamente, ANSE defiende una superficie razonable de agricultura intensiva siempre y cuando se apliquen medidas adecuadas de producción limpia en origen y critica, a su vez, tanto una falta de coordinación administrativa entre el Ministerio de Medio Ambiente y la CARM para la solución de los problemas ambientales del Mar Menor y su entorno, como la abundancia de superficies de regadío sin dotación de agua y con malas prácticas de abonado y conservación de suelos…


El actual modelo agroexportador, consumidor de recursos hídricos cada vez más escasos y dependiente de agroquímicos, es el opuesto a una actividad agrícola más respetuosa con el medio y que hay que saber que tiene un importante nicho de mercado: la ecológica. En 2016, de las 40.000 hectáreas de superficie cultivada en el Campo de Cartagena, sólo un 7,1% es producción ecológica, si bien es cierto que en ese año se incrementó en un 34% en el caso de los cítricos y en un 39% en el caso de las hortalizas. Ése es el futuro.

jueves, 6 de abril de 2017

Murcia: Pedro Antonio Sánchez dimite...pero se queda

Diego Jiménez/Murcia.- Era cuestión de tiempo. La larga crisis institucional a que condujo el enrocamiento,  en su cargo,  del presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, Pedro Antonio Sánchez (en adelante, PAS)  llegó a su fin en la mañana del pasado día 4, con el anuncio de su dimisión en reunión extraordinaria de la dirección regional del PP convocada con el requerimiento a sus componentes de “asistencia inexcusable”. El hecho de que a la citada reunión la dirección estatal desplazara a Murcia al coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo, hacía suponer, como así fue,  que esa dimisión podría producirse.

En la foto, el dimitido presidente murciano Pedro Antonio Sánchez (PAS)  (Foto La Opinión de Murcia)

En rueda de prensa, PAS afirmó que dimitía por responsabilidad y para evitar la formación de un Gobierno tripartito (PSOE, Podemos y Ciudadanos), que, según él, sería nefasto para la Región de Murcia. En la misma anunció que la persona propuesta para sucederle era el joven Fernando López Miras, de 33 años de edad, actual coordinador general del PP murciano y secretario segundo de la Asamblea Regional, que para muchos analistas no es sino un ‘hombre de paja’ del presidente, que aspira a recuperar el poder, pues PAS no ha dimitido como parlamentario regional, cosa que sí estaba prevista en el pacto con Ciudadanos que le aupó al poder.


Fernando López Miras, el sucesor de PAS al frente del Ejecutivo murciano (Foto El Confidencial)

De no haber mediado esa dimisión, al día siguiente estaba previsto el debate de una moción de censura en la Asamblea Regional de Murcia, presentada por el grupo socialista y que contaba con el apoyo de Podemos. Ambos grupos habían consensuado un total de 25 puntos para un eventual cambio de Gobierno.  Podemos  aceptaba que la presidencia regional recayera en el socialista  Rafael González Tovar, por dos años, hasta agotar la actual legislatura. El apoyo de Ciudadanos, sin embargo, venía condicionado por que la presidencia socialista fuera al frente de un gobierno técnico, de seis meses de duración, que convocara elecciones, pero vetando expresamente la presencia de Podemos en ese Gobierno.

Recordemos que la composición actual de la Cámara legislativa murciana, con 22 diputados del PP;  13 del PSOE;  6 de Podemos, y 4 de Ciudadanos, situaba a la oposición con mayoría,  pero el veto especial de Ciudadanos a Podemos y su oposición a entregarle el Gobierno de la Comunidad Autónoma al PSOE por un largo periodo de tiempo hacían bastante inviable que esa moción de censura prosperara.  Ésta, y no otra, fue la razón por la que PAS, con el apoyo inicial (ahora sabemos que aparente) de la dirección estatal del PP, se mantuvo enrocado en el cargo, hasta que el anuncio de su imputación en la trama Púnica por parte del juez Velasco precipitó su salida, pues Génova no estaba dispuesta a perder Murcia, uno de sus bastiones electorales y, además, se temía que la crisis institucional murciana podría tener repercusiones en el ámbito estatal.


Un presidente doblemente imputado

La prensa estatal había venido haciéndose eco, en los dos últimos meses, del ‘culebrón’ murciano, provocado por la situación de imputado (ahora investigado) del presidente en el ‘caso Auditorio’ de Puerto Lumbreras, en su etapa de alcalde de ese municipio, y últimamente en la trama Púnica que instruye el juez Velasco.

En el primer caso, PAS había encargado las obras del auditorio al arquitecto Martín Lejarraga, pero no medió concurso de adjudicación y, además, firmó la recepción de esas obras sin terminar, después de destinar a las mismas la subvención de 6 millones de euros del Gobierno regional. Pese a ello, el presidente había venido insistiendo en su inocencia y alegaba que todo el dinero estaba en la obra, a la que se calcula que le faltaría un 35% para su conclusión,  descartando el desvío de fondos.  

El asunto, por la condición de aforado de PAS, estaba siendo sustanciado en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia por el magistrado Pérez Templado, que, curiosamente, fue visto hace unos días tomándose unas cañas con un señalado dirigente del PP, razón por la que el PSOE había pedido su recusación. Esa circunstancia hubiera retrasado el eventual archivo del caso Auditorio por parte del TSJ, pedido por la defensa de PAS, y es una de las razones por las que desde Madrid se aceleró la dimisión, más bien destitución, del presidente murciano.

El segundo de los asuntos por el que PAS sigue imputado tiene que ver con su relación con uno de los individuos de la trama Púnica. En sus tiempos de consejero de Educación del Gobierno murciano, deseando postularse para suceder en la presidencia regional a Ramón Luis Valcárcel, ahora en Bruselas, PAS conectó con un uno de los imputados por esa trama para, con fondos de los cursos de Formación de la Consejería de Educación, mejorar su imagen, ya deteriorada por el ‘caso Auditorio’.


Consecuencias del largo ‘reinado’ del PP en Murcia

Los veintidós años ininterrumpidos en los que el PP ha venido gobernando, con mayoría absoluta (excepto en este último periodo legislativo) la Región de Murcia han sumido a este territorio en un desierto industrial y una crisis económica y social sólo mitigada en parte por la actividad agroexportadora. Pero, todo hay que decirlo, ha dejado secuelas, como lo demuestra la situación del Mar Menor, una laguna litoral única en el Mediterráneo, pero que acusa gravemente los efectos de una agricultura intensiva que ha dañado este singular espacio.

Por lo demás, la exposición de una serie de indicadores puede darnos una idea de la situación en que se encuentra la Región de Murcia.

La actividad especulativa del ladrillo y el final de la misma, ligada al estallido de la burbuja inmobiliaria, ha traído consecuencias. De los cuarenta y cinco municipios con que cuenta la Región de Murcia, en un total de 25 se dan casos de corrupción ligados a esa especulación urbanística, con el señuelo, muy deseado en su día, de la firma de convenios urbanísticos de difícil ejecución. El fin de la burbuja inmobiliaria ha llevado también a que, en una Región con casi 1,5 millones de habitantes, el presupuesto ha ido menguando año tras año, por la caída de la recaudación. El de 2016 es de 4.862 millones de euros, pero la Deuda actual asciende a 8.035 millones de euros, la décima por comunidades autónomas.

En lo social,  según la EPA de 2016, el  paro entre la población activa menor de 25 años es del 46,3%.  Además, un 44,9% de personas se encuentran en riesgo de pobreza y de exclusión social.  Con un Índice de Desarrollo Humano en 2.014 de  0,876, la Región se sitúa en el antepenúltimo lugar de todas las autonomías, sólo superada por Andalucía y Extremadura. Tal situación de pobreza motiva que un 56% de murcianos y murcianas confiese no poder salir de vacaciones al menos una semana al año...

Frente a estas cifras, la megalomanía y el despilfarro han dado lugar a proyectos inacabados o fracasados, de los que son ejemplos el Parque Tecnológico y la Paramount, de los que nada más se supo; urbanizaciones proyectadas para un turismo de élite no consolidadas por sentencias judiciales, tales como Novo Carthago, junto al Mar Menor, y las de la Zerrichera y Cabo Cope; autopistas sin coches, como la de Cartagena-Vera, que ha de rescatar Fomento; aeropuertos sin aviones, como el de Corvera, terminado pero sin funcionar, tras retirarle el Gobierno la concesión al anterior consorcio de empresas adjudicatario; una desaladora en el Valle de Escombreras, sin funcionar y en proceso de investigación en una Comisión del parlamento regional; el proyecto megalómano de un macropuerto en el paraje costero de El Gorguel, cuestionado por el movimiento ecologista por sus indudables repercusiones medioambientales sobre el hábitat mediterráneo costero, al pretender ubicarse junto a  la dársena de Escombreras, lugar especialmente contaminado; unas comunicaciones ferroviarias tercermundistas, volcadas ahora en un AVE que no llega y con el olvido de la línea tradicional con Albacete, mientras se anuncia la paralización del corredor Mediterráneo, a favor de Madrid…

Como se ve, la crisis institucional de Murcia coexiste con una Región situada en el furgón de cola de las autonomías. Un último dato: el Gobierno del PP se dispone a concertar la FP y el Bachillerato, enseñanzas, como se sabe, no obligatorias, en una Región en la que en los últimos años el incremento de las partidas destinadas a esos conciertos ha crecido un 24% de media, al tiempo que el deterioro de la Enseñanza Pública es evidente, lo que ha levantado la alarma de un sector de la sociedad murciana, sumida en gran parte en una anestesia que conduce a que el PP haya venido disfrutando, hasta hoy, de una cómoda mayoría, bien es cierto que ahora  con la complicidad de Ciudadanos. 

martes, 4 de abril de 2017

Atraco a la Enseñanza Pública


http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/04/04/atraco-educacion-publica/819100.html

(El artículo que envié a La Opinión, unas horas antes de la publicación de la Orden de la Consejería de Educación y Universidades de la Región de Murcia que daba vía al régimen de conciertos, ampliándolos a seis años y, por primera vez, haciéndolos posible en FP y Bachillerato, lo publico aquí corregido, consignando esa circunstancia, y con cambio de título).

Atraco a la Enseñanza Pública

Corría el tercer año de la primera legislatura del Gobierno socialista de Felipe González. El presidente y su ministro de Educación, José María Maravall, se enfrentaban a un hecho: había que dar respuesta a las demandas educativas de una sociedad que exigía una Educación a la altura de los nuevos tiempos.  Pero eran conscientes de que las estructuras educativas heredadas no eran suficientes para escolarizar a aquella numerosa generación procedente del ‘baby boom’ de los años 70. Y aquel Gobierno promulgó la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, la LODE, que, entre otros contenidos, estableció el sistema de conciertos educativos, con los que, a su vez, se trataba de dar carta de naturaleza a un pacto con la Iglesia católica para consolidar el statu quo existente.

Ese sistema de conciertos imposibilitaba teóricamente que las subvenciones o ayudas públicas pudieran destinarse a la creación de nuevos centros; excluía, a su vez, la posibilidad de ‘beneficio industrial’ en la gestión de un colegio, e insistía en que las actividades extraescolares o servicios complementarios no debían tener un carácter lucrativo. ¿Se cumplen hoy esos requisitos? Vayamos por partes.

Para empezar, en el Estado español el peso de la enseñanza concertada es significativamente superior a la media europea. Cuando en el continente los centros de titularidad pública suponen poco más del 80% del total, en España, con datos del propio MEC, en el curso 2015-2016 los centros públicos en los que se imparten enseñanzas del régimen general suponen el 67,8%. En nuestra Región de Murcia, un 71,3% son centros públicos; un 24,4%, concertados, y la privada no concertada supone el 4,2%. Pero esta situación regional cambiará a peor drásticamente. En el momento de redactar estas líneas, el BORM del 1 de abril, tras el dictamen favorable del Consejo Escolar Regional, acaba de publicar la Orden sobre conciertos educativos, que se amplían a seis años, quizás para blindarlos ante un eventual cambio de signo político en el Gobierno, y que anuncian la concertación del bachillerato y los ciclos formativos de FP, lo que ha levantado la alarma social.

Y todo esto ocurre en un contexto en el que el peso de la enseñanza concertada ha ido creciendo a la par que el gasto educativo público menguaba. Desde el 2008 al 2014, las partidas destinadas a conciertos educativos y subvenciones se han incrementado en el país un 6,5% en Infantil y Primaria y un 8% en Secundaria, pero en Murcia lo han hecho en un ¡ 24% de media ! en esos niveles. Situación tanto más sangrante cuando el mismo MEC,  en su publicación Datos y cifras escolares 2016-2017, nos informa de que el gasto educativo ha ido retrocediendo desde 2009 hasta 2014 en 9.000 millones de euros, un 16,8%, hasta el extremo de situarse en 2015-2016 en los mismos niveles del curso 2007-2008. Y,  en ese contexto, la Región de Murcia no sale muy bien parada: en el estudio Papeles de Economía Española de 2016, de Funcas, se sitúa en el furgón de cola de las autonomías en gasto/alumno-a, unos 6.000 euros por estudiante, la mitad que en el País Vasco.

Con estos precedentes, la clara intención de la titular de la Consejería de Educación de Murcia, María Isabel Sánchez-Mora, de incrementar el número de conciertos dando entrada a las enseñanzas no obligatorias ha conseguido enervar los ánimos de una comunidad educativa ya soliviantada. A título orientativo, si les interesa, el Portal de la Transparencia de la Región de Murcia da a conocer las cantidades por módulo educativo a percibir por los centros concertados en concepto de salarios del personal docente, gastos variables y otros gastos, desde el 1 de enero al 31 de diciembre de 2017.

Digámoslo con claridad: la Consejería de Educación está poniendo en marcha, sin disimulo alguno, toda una política orientada al trasvase de fondos públicos para favorecer a empresas privadas de enseñanza, cuyo norte es el puro negocio. Un dato: los colegios confesionales Nelva y Monteagudo que, además, segregan a su alumnado por sexos, recibieron en 2016 un total de 4.064.44,22 €, cantidades a las que hay que añadir las percibidas en concepto de cuotas ‘voluntarias’ por parte de las familias. Eso sí,  a sus titulares se les llena la boca con el manido término ‘libertad de enseñanza’ -que no es otra cosa que la libertad de esas patronales para seleccionar alumnado (¿cuántos alumnos y alumnas del Polígono de la Paz hay en las aulas de esos colegios?)-.

La situación es grave. Por eso termino mi columna con un alegato dirigido a ti, compañero y compañera docente de la Pública: ¿Crees que esta situación no te va a afectar? Me dirijo también a ustedes, padres y madres. Estos últimos años se ha registrado una disminución de, al menos, 1.000 profesores y profesoras en la Enseñanza Pública a la par que un deterioro evidente de las infraestructuras de los centros, un aumento de las ratios y un empeoramiento de las condiciones laborales del profesorado.  A la consejera, sin embargo, parece preocuparle sólo la estabilidad del profesorado de la concertada. Ante el atraco a la Enseñanza pública, son tiempos de movilizarse. 

martes, 21 de marzo de 2017

LA GEOPOLÍTICA Y EL 11M


http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/03/21/geopolitica-11m/815171.html


Hace unos días, la prensa destacó la unanimidad de todas las fuerzas políticas en el homenaje a las víctimas de los horribles atentados yihadistas que el 11 marzo de 2004 causaron la muerte de 193 personas de distintas nacionalidades en Madrid. La aparente unanimidad en la condena de esos horribles crímenes no esconde, sin embargo, el hecho evidente de que señalados dirigentes del PP, partido que inicialmente atribuyó interesadamente la autoría de aquéllos a ETA, no han cesado durante estos años de alentar la teoría de la conspiración para justificar esa masacre, pese a que recientemente la Fiscalía de la Audiencia Nacional no ha encontrado motivos para la reapertura del caso.
Y es que quienes alientan esas teorías conspiranoicas omiten interesadamente que estos atentados de marzo de 2004 tuvieron indudablemente mucho que ver con una guerra ilegal que se inició en 2003, también en marzo, con la invasión de Irak por parte de una coalición de países entre los que se encontraba España. Y de aquellos polvos, estos lodos. Es sabido que de los restos del derrotado Ejército de Saddam Hussein surgió el Daesh, el llamado Estado Islámico, que, al día de hoy, se extiende por territorios del norte de Irak y Siria. Hecho incontestable que, muy a menudo, es ignorado por quienes, no sólo en España sino en el resto del mundo, apelan a la necesidad de unificar esfuerzos para derrotar al terrorismo islamista. Otro elemento a tener en cuenta: en los países árabes, al distinto peso de las diferentes adscripciones religiosas, que es una de las causas de los conflictos y de la inseguridad de la zona, hay que añadir la responsabilidad histórica de Occidente, al diseñar unas fronteras nacionales que, más que a dotar de seguridad a la región, respondieron al juego de equilibrios de las potencias coloniales. 
Desde la caída de las Torres Gemelas en 2001, el terrorismo yihadista, que tiene como objetivo sembrar el terror y desestabilizar a Occidente, ha venido golpeando sucesivamente en Madrid, Londres, París, Bruselas, Niza... ¿Hemos extraído conclusiones del porqué de esa espiral de terror? Parece que no. Las respuestas no han hecho sino ahondar la crisis. Un ejemplo reciente. Desde que también en marzo de 2011 (como ven, marzo, hace honor al dios de la guerra que le da nombre) se inició la guerra de Siria, países como EE UU y Francia han venido ayudando política, económica y mediáticamente al Daesh, pues en estos años el gran enemigo a batir ha sido, ante todo, el presidente sirio Bashar el-Assad. También han prestado su apoyo a quienes denominan 'rebeldes moderados', vinculados a Al Qaeda, como el grupo Al Nusra, y entre los cuales, tras la caída de Alepo oriental, se detectó también curiosamente la presencia de combatientes mercenarios de países occidentales. Situaciones que resultan más sangrantes cuando sabemos, además, que un país aliado de Occidente, Qatar, el país patrocinador del Barça, apoya abiertamente a Al Nusra y otros grupos, y que otro aliado, Arabia Saudí, hace lo propio con el Daesh. 
Respecto de Turquía, país miembro de la OTAN y declarado enemigo de Siria, sabemos que alberga dentro de su territorio campamentos de Al Nusra y del Daesh y que tanto el Ejército turco como la policía de ese país franquean el paso de convoyes de armas y terroristas hacia Siria, situación que contrasta con la represión que ejerce sobre la población kurda. 
Es evidente que la geopolítica de estos años, que tiene en esa región como principal objetivo el control de los recursos petrolíferos, ha contribuido a que las potencias occidentales instauren en la región Estados fallidos (Irak, ahora Siria, como antes lo fue también Libia) con bandas criminales que se disputan el poder y el territorio impidiendo la consolidación de estados laicos. El fracaso del panarabismo socialista de Nasser, auspiciado también por las potencias occidentales, es un precedente a tener en cuenta. 
Por si ello fuera poco, la situación en ese tablero de ajedrez del mundo se complica por la aparición en escena de Rusia, cuyos intereses estratégicos chocan abiertamente con los occidentales, sin olvidar la vieja rivalidad de Irán y Arabia Saudí por la supremacía de la región del Golfo Pérsico. En el caso del conflicto sirio, el apoyo explícito de Irán, la gran potencia chií, a Bashar el Assad no sólo despierta la enemistad de Arabia Saudí, país en el que la escuela wahabí profesa un indisimulado odio a los chiíes, sino que propicia el apoyo de la monarquía alauita, antes citado, a los grupos rebeldes que actúan en Siria. 
Con estas consideraciones, la pregunta es evidente: ¿Los países occidentales contribuyen con la guerra que libran en Oriente Próximo a garantizar nuestra seguridad? Un dato para la reflexión: tras los sangrientos atentados de Madrid, el mismo Zapatero, con la posición favorable de ERC, ICV y Equo, intervino en Libia para derrocar a Gadaffi, para lo que apoyó a los insurrectos libios. Al mismo tiempo, destacados jefes de éstos estaban siendo investigados en España por su relación con aquellos horrendos atentados del 11M. 
Una vez más, la geopolítica.

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