lunes, 7 de enero de 2019

CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA E INACCIÓN MUNICIPAL

Artículo publicado en La Opinión de Murcia, en su edición impresa, en fecha 06-01-2019


La persistencia de una situación anticiclónica viene siendo asociada a episodios altamente contaminantes, con repercusión en la calidad del aire en zonas urbanas. Murcia, una ciudad de tipo medio, no es ajena a este tipo de fenómenos. En días pasados, el consistorio capitalino llegó a decretar el nivel de alerta dos. Y ahí se quedó. La preocupante situación motivó, según recogía LA OPINIÓN del pasado día 28 de diciembre, la denuncia de Ecologistas en Acción ante el Ayuntamiento de Murcia y la Dirección General de Medio Ambiente, al haberse superado en la estación medidora de San Basilio los 50 microgramos por metro cúbico de partículas PM10, el límite fijado por la OMS, situación que la organización ecologista achacaba al tráfico motorizado, sobre todo.

Las partículas PM10 son sólidos o líquidos que están en suspensión en la atmósfera, en una escala de partes por billón, pero que pueden pasar al tracto respiratorio, a los pulmones e incluso a los alveolos, desde donde se difunden por el torrente circulatorio sanguíneo. Se generan por el tráfico urbano y otras actividades, como la quema de rastrojos agrícolas. 

La Fundación Española del Corazón advierte de que estas partículas actúan directamente sobre la mucosa nasal y bronquial, aumentando la posibilidad del desarrollo de cáncer de pulmón en grupos de población más sensibles: la infancia, ancianas y ancianos y mujeres embarazadas. Y, por si ello no fuera suficiente, afirma que está demostrado que la contaminación ambiental aumenta los episodios trombóticos. 

Otro de los componentes dañinos para la salud es el ozono. Este gas inerte e inodoro, necesario para el planeta (sin su presencia, la temperatura media sería de -18ºC), en su forma de ozono troposférico, esto es, cercano al suelo, es el que más ha aumentado en las ciudades, también debido al tráfico y a las calefacciones. 

Además, hay otros contaminantes que afectan directamente a nuestra salud, y que proceden también del tráfico motorizado, como el dióxido de azufre y el óxido de nitrógeno, y que según Ecologistas en Acción no se están midiendo. 

El problema es preocupante. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, se calcula que unas 31.000 personas fallecen cada año en nuestro país por la contaminación atmosférica y dos tercios de la población infantil tiene su salud y su vida amenazada en los entornos donde crece, aprende y juega.
Y es que, a juicio de muchos expertos, el modelo tradicional urbano está agotado. Los informativos nos alertan constantemente del azote de la contaminación en grandes ciudades, situación que, como dije arriba, está afectando ya también a las de tipo medio, como Murcia. Por desgracia, creo, como Ecologistas en Acción, que nuestro ayuntamiento capitalino se escuda en tibias recomendaciones para justificar su inacción.

¿Está todo perdido? Creo que no. Aunque el incremento del tráfico rodado en unas ciudades en crecimiento constante, el vaciamiento de nuestros pueblos y aldeas y la concentración de la población en áreas cada vez más reducidas, el cambio climático y sus secuelas, etc. son, al decir del profesor Carlos Taibo, en su apocalíptica obra Colapso, síntomas del principio del fin de nuestro insostenible modo de vida y consumo, creo que en nosotros y nosotras está revertir en parte esa situación reivindicando algo que los gobernantes deben tener en cuenta: el derecho a un medio ambiente sano.
Por ello, al alcalde de Murcia, José Ballesta, y a su equipo de Gobierno, les aporto estas recomendaciones referidas a la movilidad urbana que, de haber sido llevadas a la práctica, hubieran dado como resultado un cuadro muy distinto del actual. Voy a diferenciarlas en actuaciones a corto y medio y a largo plazo.

A corto y medio plazo:
1. Pacificación del tráfico urbano, con medidas como las adoptadas por grandes ciudades como Madrid, Barcelona y otras europeas, restringiendo el acceso al centro de Murcia, en días de alta contaminación, de los vehículos más contaminantes o atendiendo a la numeración de sus matrículas.
2. Dotación suficiente de aparcamientos disuasorios en la periferia, conectados con el centro de la ciudad con líneas de microbuses, con unas tasas accesibles que persuadan a la población de las bondades de esta práctica.
3. Renovación de la flota de autobuses (por supuesto, ecológicos) y aumento y mejora de las frecuencias de las líneas.
4. Campañas para compartir el coche por la ciudadanía.
5. Ampliación y mejora de los carriles bici en el casco urbano y diseño de una red suficiente para la conexión de la ciudad con sus numerosas pedanías.
6. Incremento de las zonas peatonales. 

A más largo plazo:
1. Sustitución gradual de la actual flota de autobuses por los eléctricos (¿se acuerdan de los trolebuses?).
2. Extensión del tranvía. Una vez ejecutado el soterramiento de la estación de El Carmen, ya no habrá obstáculos físicos que impidan la expansión de líneas de tranvías hacia el sur. No es descabellado un plan para conectar Murcia-ciudad con pedanías tan pobladas como El Palmar-hospital La Arrixaca, Sangonera la Verde y las de la Costera Sur: La Alberca, Santo Ángel, Algezares, Los Garres, Beniaján, Torreagüera, Los Ramos y Zeneta.

Otras posibles líneas conectarían la capital, al este, con Puente Tocinos, Llano de Brujas y los municipios de Beniel y Santomera, y al oeste, con Alcantarilla, Sangonera la Seca, Javalí Nuevo y Javalí Viejo y el municipio de Las Torres de Cotillas.
 
Además, habría que estudiar recuperar la antigua conexión Murcia-Molina de Segura, del desaparecido ferrocarril a Caravaca, con un ramal del tranvía que lleva al Campus de Espinardo.

Parece razonable pensar que, ejecutando sólo la mitad de estas actuaciones y aun teniendo en cuenta que una parte importante del tráfico motorizado que accede a Murcia procede en fechas señaladas de municipios de fuera, la situación mejoraría notablemente. Pero, para ello, hace falta voluntad política. La inacción municipal ante los pasados episodios de contaminación demuestra que ésta, hoy por hoy, está ausente.
Diego Jiménez @didacMur

sábado, 22 de diciembre de 2018

EL HUEVO DE LA SERPIENTE


 https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/12/22/huevo-serpiente/982960.html

En un momento en que parecía que las tendencias de avance de la Humanidad hacia una secularización creciente constituían el elemento distintivo de la posmodernidad, los fascismos empujan en otra dirección, opuesta sobre todo a la tradición comunitaria de raíz marxista, que desprecian..."

Extendido por varios países de larga y consolidada tradición democrática, y desde el 2 de diciembre en España, el fascismo (así, como suena, no utilicemos eufemismos) ha emergido con fuerza y se está asentando en los Parlamentos europeos.

Este neofascismo del siglo XXI, que ha saltado el charco y se extiende también al continente americano (Trump, Bolsonaro), exhibe como elementos comunes, con ligeras variantes, un fuerte rechazo a la organización social colectiva y a partidos y sindicatos de izquierda, y por el contrario apela al componente identitario, tanto individual como nacional, como medio de hacer frente a supuestas amenazas exteriores (básicamente, las y los emigrantes).

Como el incipiente partido nacionalsocialista alemán (NSPD), se adorna de un aparente discurso antisistema [capitalista], aunque, en puridad, es la manifestación del mismo con otro rostro. Diríamos que el fascismo es la cara B del sistema. En tiempos de crisis, hoy sabemos que provocada 'artificialmente' para propiciar un acelerado proceso de acumulación de un capitalismo voraz y especulativo (el 10% de la población mundial posee el 80% de la riqueza, algo inédito en la Historia), el fascismo hace el trabajo sucio a las derechas: inculcar el miedo en la población y dificultar al máximo las respuestas colectivas a la crisis, ocultando, además, las causas reales de ésta.

Por ello, el fascismo y las derechas que le arropan necesitan perentoriamente desactivar los mecanismos colectivos de autodefensa, calificando, además, de populistas a aquellas formaciones políticas dispuestas a hacer frente a esta situación.

Decía arriba que los fascismos se presentan como la cara (o respuesta) B del sistema. Pero es que, además, se nutren de la creciente desafección de los sectores populares de toda Europa hacia una socialdemocracia que no sólo ha asumido los postulados del neoliberalismo, sino que se ha prestado a gestionar las políticas de austeridad y de derribo, en parte, del Estado del Bienestar.

Olvidando de que vivimos en sociedades capitalistas, la izquierda socialdemócrata ha obviado el hecho, ya denunciado por la sociología marxista, de que ese capitalismo cuyos intereses ha venido gestionando (sobre todo desde la irrupción de las tesis neoliberales a partir de los años 80 del pasado siglo) se ha venido limitando a conceder a los sectores asalariados solo una pequeña parte de la tarta, lo que se concreta en un mínimo vital que garantice la reproducción de la fuerza de trabajo.

Si a ello sumamos la fragmentación y desunión de las fuerzas políticas situadas a la izquierda de la socialdemocracia, se entiende, en parte también, la desafección de las clases populares no sólo hacia los partidos de esa izquierda sino, lo que es más preocupante, hacia sus propuestas progresistas y de avance social.

En este sentido, roto el pacto interclasista que tras la II Guerra Mundial dio origen al Estado del Bienestar arriba citado, hoy, debilitado el movimiento obrero y la pequeña y mediana burguesía, los partidos fascistas emergentes están ganando la batalla ideológica, bien es cierto que con la complicidad de los partidos de la derecha clásica. Con la apelación a un feroz individualismo, que rechaza al 'otro', al 'diferente' y a refugiarse en banderas, símbolos y un rancio espiritualismo, los fascismos nos están sumergiendo en un lento, pero perceptible, retroceso histórico.

El pensador italiano Diego Fusaro, en su obra Marx y el atomismo griego, distingue dos corrientes de pensamiento que, arrancando de la Grecia clásica, han conformado en parte la Historia de la humanidad. Una que partiendo de la tradición idealista-espiritualista de Platón conduce al idealismo de Hegel; y otra que desde los filósofos atomistas griegos Demócrito y, sobre todo, Epicuro, a través del materialismo ateo francés de la Ilustración desemboca en la concepción materialista de la Historia, la que está en el origen del socialismo, el comunismo y la tendencia a la secularización de no pocas formaciones sociales.

La paradoja histórica, pues, es que en un momento en que parecía que estas tendencias de avance de la Humanidad hacia una secularización creciente constituían el elemento distintivo de la posmodernidad, los fascismos empujan en otra dirección, opuesta sobre todo a la tradición comunitaria de raíz marxista, que desprecian: borrar del corpus social esa dimensión comunitaria y solidaria del ser humano, esos lazos que mantenían cohesionadas a las sociedades modernas más avanzadas. Refractarios a sentimientos como la solidaridad, la empatía con el que sufre, el dolor, etc., están consiguiendo que la gente busque refugio, como ya he venido repitiendo, en su dimensión individualista e identitaria.

Por eso, hace unos días, en LA OPINIÓN, Carlos Abad Galán, politólogo y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Ciencia Política y Sociología de la Región de Murcia, nos prevenía: «La sociedad debe mostrar su repulsa hacia este tipo de planteamientos políticos, puesto que en apariencia se presentan como los adalides de la población nacional y defensores a ultranza de nuestra cultura, pero en realidad su discurso provoca discriminación social a través de la propagación, en muchos casos, de mensajes de odio».

El huevo de la serpiente, película dirigida por Igmar Berman y estrenada en 1977, transcurre en la Alemania de los años 20 del pasado siglo, en pleno auge de los totalitarismos nazi y fascista. Uno de los personajes, el Dr. Vergerus, llega a afirmar que cualquiera puede adivinar el futuro; es como el huevo de la serpiente: a través de la fina membrana se puede distinguir el reptil ya formado. Pero esa culebrilla insignificante, inocente, encerrada en el huevo, una vez que éste eclosiona y sale del mismo se vuelve peligrosa. Pues eso. Tomemos nota.

martes, 11 de diciembre de 2018

REVITALIZAR EL MEDIO RURAL

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/12/11/revitalizar-medio-rural/979675.html

"La titularidad compartida, una opción voluntaria, pero deseable, permitiría avanzar en la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer"

En mi último artículo me referí a las conclusiones de las jornadas sobre despoblación y cambio social que se celebraron en Moratalla el pasado día 24 de noviembre, en las que representantes de las pedanías altas de los municipios de Caravaca, Lorca y Moratalla expusieron las reivindicaciones de esos núcleos de población olvidados de la Administración. Y prometí abordar en una segunda columna las soluciones que nacieron de una mesa redonda posterior con participación de representantes políticos de Izquierda Unida (IU).

Días antes de ese encuentro, el pasado 15 de noviembre la Red Europea de Desarrollo Rural había celebrado en Sevilla la jornada «Sin pueblos no hay futuro», dedicada precisamente a analizar ese fenómeno de la despoblación del campo, señalándose que las personas jóvenes y las mujeres son la piedra angular sobre las que se centran los esfuerzos del ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ya que su permanencia en ese ámbito rural es clave para el crecimiento y desarrollo de esas zonas.

El ministro Luis Planas afirmó que esta problemática ocupa un lugar destacado en la agenda del Gobierno y expresó que hemos de superar la brecha de desigualdad entre los territorios rurales y las zonas urbanas. Dijo que recientemente el Gobierno ha autorizado la concesión de ochenta millones de euros para subvencionar proyectos de empleo en zonas rurales de menos de 5.000 habitantes.
No dudo de la buena voluntad del ejecutivo de Pedro Sánchez de abordar una problemática, el vaciamiento de nuestros pueblos y aldeas, que se inició a comienzos de la década de los 60 del pasado siglo. Pero la solución a problemas concretos ha de abordarse con hechos concretos, y no sólo con palabras y/o con una política de gestos.

En el encuentro de Moratalla, el alcalde de un pequeño municipio riojano, Camprovín, de unos escasos 150 habitantes y aquejado, como tantos pequeños municipios, por la despoblación, demostró cómo con una decidida acción política pueden superarse los obstáculos que se interpongan. Arturo Villar ha venido exigiendo soluciones en el seno de la Federación Española de Municipios y Provincias, pero no sólo eso; ha demostrado cómo se puede conciliar desarrollo y medio ambiente en su pequeño pueblo con actuaciones como la construcción de una vivienda bioclimática, el trabajo de compostaje puerta a puerta, la revitalización de espacios agrarios abandonados y la promoción turística sostenible. Y todo con voluntad y, por supuesto, escasísimos medios materiales.

En esa misma mesa de debate de Moratalla, Paloma López, eurodiputada de IU en el Parlamento Europeo, dijo que en el seno de la Unión Europea (UE) existe la voluntad de atajar el despoblamiento rural y de revertir la 'filosofía' de la PAC, en el sentido de vincular las ayudas agrarias a la producción y el empleo. Informó de que existe una voluntad decidida por el mantenimiento de la trashumancia y de la economía social y denunció, a su vez, que si faltan servicios públicos en las zonas rurales es porque se ha decidido que lo mejor son los privados, por lo que reivindicó la rentabilidad social frente a la financiera. Y ello sin obviar que uno de los grandes problemas que aquejan a la UE, y no sólo en las zonas rurales, es el envejecimiento de la población. Puso como ejemplo la densidad de población de Laponia, que, con ocho habitantes por kilómetro cuadrado, se acerca a la de Siria (siete habitantes por kilómetro cuadrado).

Precisamente ese dato del envejecimiento poblacional en las zonas rurales lo citó también Dori Peñas, candidata de IU-Verdes a la Asamblea Regional, que destacó el hecho añadido de que el 61% de las localidades de nuestro país son pequeñas o muy pequeñas. Dori dijo que hay que luchar contra la despoblación desde todos los ámbitos y poner en valor los recursos de todos nuestros pueblos y territorios, porque, con adecuadas políticas de Estado, la lucha contra la despoblación es una inversión.

Informó también de que en la mesa estatal que IU ha impulsado para buscar soluciones se viene exigiendo una política activa para la repoblación, con dotaciones presupuestarias suficientes. Y como otras exigencias citó la necesidad que los propios municipios gestionen los fondos europeos; dotación de agentes de desarrollo rural; mejora de las comunicaciones; refuerzo del pequeño comercio y del sector de turismo sostenible, y servicios públicos y sociales de proximidad.

Cerró el acto el coordinador de IU-Verdes de la Región de Murcia y también candidato a la Asamblea Regional, José Luis Álvarez-Castellanos, que, tomando como ejemplo lo fructífera que había resultado la experiencia de asambleas vecinales en las pedanías altas del Noroeste y Lorca, defendió una participación ciudadana efectiva y vinculante en los núcleos rurales.

Álvarez-Castellanos propugnó la elección directa por los vecinos de las juntas vecinales y, para la mayor efectividad y extensión de los servicios públicos, defendió la comarcalización de éstos. Por último, y ante la amenaza constante del cambio climático, hizo especial hincapié en la necesaria revalorización del medio rural.

Uno de los temas que se abordó en el debate posterior con las intervenciones del público asistente fue el de la titularidad compartida de las tierras, porque en España más del 70% están en manos del varón. La titularidad compartida, una opción voluntaria, pero deseable, permitiría avanzar en la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer, como medio de superar la discriminación que ha venido soportando ésta también, y sobre todo, en el ámbito rural.

martes, 27 de noviembre de 2018

EL MUNDO RURAL SE DEJA OÍR

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/11/27/mundo-rural-oir/975746.html

"Nuestra Región de Murcia no ha sido ajena al acelerado proceso de despoblación rural que ha venido dándose desde los años 60 del pasado siglo"

27.11.2018 | 04:00

La vorágine en que vivimos en zonas urbanas nos lleva, a veces, a añorar tiempos pasados cuando una gran parte de la población habitaba aldeas, pueblos y cortijos hoy abandonados. La idealización del mundo rural corre pareja a cierta deshumanización de la vida en la ciudad, y también a una búsqueda de una identidad perdida, dificultada por el estrés, las prisas y, por qué no decirlo, la ausencia de comunicación interpersonal.

Desde la Antigüedad, el ideal bucólico de la vida campesina ha tenido su reflejo en la Literatura. El Beatus ille de Horacio inspiró durante el Renacimiento a autores como Fray Antonio de Guevara, con su Menosprecio de corte y alabanza de aldea y al mismo Fray Luis de León, con su Oda a la vida retirada.

Hay algo en la vida campesina que se nos hurta en la ciudad: esos amaneceres con el disco solar alzándose inmenso sobre la línea del horizonte y en los que el canto del gallo rivaliza con el piar del pájaro en el alféizar de nuestra ventana; el límpido aire que llena nuestros pulmones; las noches claras que albergan una miríada de estrellas titilantes€ En nuestros pueblos y aldeas la sencillez de sus gentes y el eco de la conversación pausada e improvisada, de la plática, se constituye en un elemento más del paisaje.

Pero, por desgracia, no todo es tan idílico. Nuestra Región de Murcia no ha sido ajena al acelerado proceso de despoblación rural que ha venido dándose desde los años 60 del pasado siglo. Y si bien es cierto que, según datos recientes de la Federación Española de Municipios y Provincias, sólo cinco municipios de los 45 de la Región pierden población (Aledo, Moratalla, Ojós, Ricote y Ulea), también es cierto que la despoblación afecta de lleno a las zonas rurales de muchos municipios. Es el caso de Lorca, que ha pasado de 60.286 habitantes en 1970 a los cerca de 95.000 con que cuenta en la actualidad, pero con una acelerada pérdida de población de las pedanías de su amplísimo término municipal como La Paca, Zarcilla de Ramos, Avilés, Coy, etc.

La situación de las zonas rurales de Lorca se repite también en los municipios de Caravaca y Moratalla. En este último, el descenso poblacional es evidente: los 15.00o habitantes que lo poblaban en 1940 pasaron a 8.205 en 2011 y a poco más de 8.100 en la actualidad. Las zonas rurales de Lorca y la Comarca del Noroeste-Río Mula sufren el abandono a que vienen siendo sometidas por una Administración regional que mira para otro lado. Si tomamos como indicadores las cifras del paro, casi todos los municipios de esta última comarca superan, según el portal Expansión-Datosmacro referidos a octubre de este año, en unos altos porcentajes, la media regional. Pliego y Mula, con el 15,19 y 14,12 respectivamente, salen mejor paradas sobre municipios como Campos del Río (20,8), Moratalla (20,62) y Calasparra (19,87). Estos altos índices de desempleo no son sino la punta del iceberg de la problemática que afecta a estos municipios desatendidos por las distintas Administraciones.

Pero los habitantes de las pedanías altas de Lorca, Caravaca y Moratalla no se resignan a que esto continúe así. El pasado sábado asistí en Moratalla a la clausura de las Jornadas sobre Despoblación y Cambio Social, organizadas por IU-Verdes de la Región de Murcia y con la colaboración de Izquierda Unitaria Europea e Izquierda Verde Nórdica. Representantes de esas pedanías expusieron las carencias de sus núcleos de población que están en el origen del despoblamiento actual. María José habló en representación de los núcleos de La Paca y Zarcilla de Ramos; Cristian lo hizo en nombre de sus vecinas y vecinos de Navares y Benablón; Ana Rosa representaba a Benizar, y Julián a Calar de la Santa. Las conclusiones derivadas de los grupos de trabajo vecinales eran casi coincidentes: severas deficiencias en Sanidad: urgencias, falta de ambulancias equipadas y de servicios como pediatría; deficiente transporte escolar, que sólo cubre la enseñanza obligatoria; oferta cultural insuficiente; mal estado de las comunicaciones (carreteras y telefonía móvil e Internet); el agua, como recurso común, que es esquilmada por las grandes empresas; falta de alicientes para asentar la población juvenil en esos núcleos diseminados, etc.

Como soluciones, los representantes vecinales expusieron toda una batería de propuestas: servicios en cantidad y calidad equiparables a los de la cabeza del municipio; mayor explotación de los recursos naturales disponibles y potenciación del cooperativismo; mejoras sanitarias con dotaciones de ambulancias bien equipadas y servicio de urgencias de 24 horas; extensión de la oferta educativa 0-3 años, igualdad de derechos para niños y niñas y atención específica al alumnado con necesidades educativas especiales; dotación a esas pedanías de bibliotecas y salas de estudio; extensión de la oferta de ocio; mejora del mobiliario urbano; centros de día para personas mayores; líneas de autobuses comarcales para acceso a servicios públicos esenciales; ventanilla única; prohibición de prácticas depredadoras del medio ambiente y recuperación de espacios agrícolas abandonados; potenciación de una explotación forestal sostenible con aprovechamiento de la biomasa; política activa de recuperación de viviendas, etc.

Lo expuesto no es sino una pequeña muestra de las reivindicaciones vecinales, muchas de ellas coincidentes, lo que da una idea del abandono en que está sumido el medio rural. Pero mucha gente joven de esas pedanías se está haciendo oír.

Las jornadas concluyeron con una mesa de debate con José Luis Álvarez-Castellanos y Dori Peñas, candidatos de IU Verdes de la Región de Murcia a la Asamblea Regional, Paloma López, diputada de IU en el Parlamento Europeo y Arturo Villar, alcalde de Camprovín (La Rioja). Su diagnóstico de la situación del mundo rural y las propuestas para la recuperación de ese hábitat fueron tan interesantes que creo que merecen ser tratadas en un próximo artículo.

martes, 13 de noviembre de 2018

PAGAREMOS LOS DE SIEMPRE


https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/11/13/pagaremos/971436.html


Desde mi picoesquina
Pagaremos los de siempre

Ha levantado ampollas, como no podía ser de otra manera, la decisión de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo (TS) de modificar la sentencia anterior de este Alto Tribunal sobre el pago del impuesto que grava el registro de las hipotecas. Y en la medida en que el asunto afecta a millones de personas consumidoras que han visto burladas sus expectativas, cuando este artículo vea la luz se habrán producido manifestaciones de protesta en todo el país.  
El resbalón del TS sumado a torpes y discutibles resoluciones judiciales que han convertido a las altas instancias de nuestra judicatura en el hazmerreír de Europa han hecho que el descrédito de la Justicia española vaya en aumento y que se internacionalice un debate que, en el ámbito doméstico, lleva tiempo produciéndose. En el fondo, algunos analistas consideran que la fractura del sistema judicial español no es sino uno de los síntomas del agotamiento del régimen político heredado de la Constitución de 1978 que hace aguas por todas partes.
El cuestionamiento por la Justicia europea de la legalidad de la orden de extradición y las graves acusaciones de rebelión dictadas por el juez Llarena sobre los políticos catalanes del ‘procés’ no fue sino el principio. En días pasados, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha desmentido el relato que se acuñó hace unos años para acusar a Arnaldo Otegi del intento de recomposición de ETA. Este Tribunal, desautorizando a la Audiencia Nacional (recuerden, la heredera del Tribunal de Orden Público franquista), acaba de afirmar que el actual dirigente de EH Bildu no tuvo un juicio justo y que el Tribunal que lo juzgó no era imparcial.
Y próximamente, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea habrá de pronunciarse sobre la condena al rapero mallorquín Josep Miquel Arenas, más conocido como Valtonyc. Recordemos que fue condenado, también por la Audiencia Nacional, a tres años y medio de cárcel por delitos de amenazas, enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona, en una sentencia que fue confirmada posteriormente por la Sala Segunda del TS.  El Tribunal de Apelación de Gante (Bélgica) ha decidido remitir el caso al Tribunal de Justicia de la UE después de que un tribunal belga de primera instancia albergara serias dudas sobre la legalidad de la orden de detención y entrega cursada por España.
Y en esas estábamos cuando estalló el tema de las hipotecas. Una consideración previa, no por conocida menos reseñable: los 15 magistrados de la Sala de lo Contencioso del TS que, con su voto, decidieron que el pago del impuesto de actos jurídicos documentados debería correr a cargo de quien se hipoteca eran ‘la voz de su amo’. El presidente, Luis María Díez-Picazo, el magistrado que ordenó revisar la sentencia, estuvo contratado durante seis cursos (hasta 2017) por el Instituto Universitario de Estudios Financieros (UNEF), adscrito a la Universidad Complutense. El nexo entre este Instituto y la Asociación Española de la Banca (AEB) es de dependencia directa. Díez-Picazo, que simultaneó durante dos años su dedicación docente con las tareas de la presidencia de la Sala, fue aupado a este cargo gracias a los once votos de vocales del poder judicial afines al PP. Su elección cerró el paso, en fecha 22 de julio de 2015, al magistrado progresista José Manuel Sieiro, que optaba a un segundo mandato y que vio truncada su pretensión ante el candidato apoyado por Carlos Lesmes, actual presidente del TS y que, recordemos, fue profesor asiduo de los cursos organizados por la FAES, bajo la batuta de José María Aznar.
Primera consideración, pues: hay un vínculo muy estrecho de las altas instancias de la magistratura no sólo con la banca, como se ha evidenciado estos días, sino con los Gobiernos de turno.  En el momento de redactar estas líneas, se anuncia que PP y PSOE ultiman un acuerdo para repartirse los puestos en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) un signo inequívoco de que, en plena crisis, sigue brillando por su ausencia la independencia de esta instancia judicial superior.  En el fondo, estamos asistiendo, desde los primeros tiempos de la Transición, a un ‘secuestro de la justicia’. La afirmación no es mía. En un libro de igual título, cuya autoría corresponde al magistrado Joaquim Bosch y al periodista Ignacio Escolar –y que fue presentado hace unos días en Murcia- se denuncia precisamente esa elección por los partidos políticos, mediante un sistema de cuotas, de los magistrados del Tribunal Constitucional y también del CGPJ, cuyos veinte miembros no tienen siquiera la facultad de elegir al presidente, que lo es, a su vez, del Tribunal Supremo.  Y asociaciones judiciales nada sospechosas de izquierdismo como Francisco de Vitoria y Foro Judicial Independiente afirman ante esta situación que el sistema de elección de los presidentes de Sala del TS ‘está viciado de base’.
El Gobierno parece haber reaccionado. Empero, el Real Decreto Ley que aprobó el pasado jueves el Consejo de Ministros, una modificación del artículo 29 de la Ley de Transmisiones Patrimoniales, aunque establece la obligatoriedad del pago de ese impuesto a las entidades financieras,  se queda ahí: no hay retroactividad (se calcula que la banca debería devolver entre 5.000 ó 15.000 millones de euros); no se obliga a las entidades financieras a responder de los costes del rescate, y, lo que es más preocupante, no establece mecanismos para evitar que los bancos repercutan sobre el cliente los costes de esa figura impositiva.
El presidente de la AEB, José María Roldán, lo dejó muy claro hace unos días cuando dijo que si hay aumento de los costes habrá una reconsideración de la política comercial. Es decir, al final con jurisprudencia o con ley pagaremos los de siempre. Hay que movilizarse.
Diego Jiménez    @didacMur

martes, 30 de octubre de 2018

EL RIF, PUEBLO HERMANO OPRIMIDO

Desde mi picoesquina

 

 https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/10/30/pueblo-hermano-oprimido/967501.html

 Pueblo hermano oprimido

"El Hirak, como se denomina el movimiento de resistencia popular en el Rif, es reprimido sin contemplaciones por las autoridades marroquíes: el número de presos en las cárceles de ese país supera hoy los cuatrocientos"

 
África, tan cercana. Y tan lejana. En días despejados, desde las altas cumbres de Sierra Nevada, junto a los pueblos blancos de la costa tropical nos es dado intuir, a lo lejos, su silueta. Marruecos está a un paso de nosotros. Y en el norte, el Rif. Región pobre y atrasada, limitada al Este por la localidad de Nador y al Oeste por la región de Yebala, con ciudades tan sugerentes como Xaouen, la que crearan los moriscos granadinos que huyeron de la represión de las Alpujarras de 1499.

En el Rif sus habitantes son políglotas, pero su habla autóctona es el tamazigh bereber, cuya área lingüística se extendió desde Egipto hasta el archipiélago canario. La Historia del territorio que fue parte del Protectorado español en Marruecos de 1912 a 1956 está atravesada por un proceso de aculturación árabe con el objetivo de desnaturalizar las relaciones comunitarias y tribales de sus habitantes.

En la memoria colectiva del pueblo español, la existencia del Rif está ligada a los desastres militares protagonizados por un Ejército peninsular dispuesto a defender no sólo el territorio, sino las concesiones mineras de empresarios, aventureros, políticos y aristócratas ( Romanones, Güell, el marqués de Comilas) y también del propio monarca Alonso XIII. El profesor Víctor Morales Lezcano, en su obra El colonialismo hispanofrancés en Marruecos. 1898-1926, detecta hasta 23 empresas españolas operando en el Protectorado. El desastre del Barranco del Lobo, en 1909, que está en el origen de la Semana Trágica de Barcelona por la movilización de los reservistas por el Gobierno de Maura, y el Desastre de Annual, en 1921, en el que murieron 10.000 soldados españoles, son hitos importantes de esa presencia militar. El desembarco hispano-francés de Alhucemas, en 1925, puso fin a la efímera República del Rif (1921-1926), que concluyó con el exilio de su líder, Abdelkrim al Katabi, que murió en El Cairo en 1963.

La sangría humana producto de esas guerras (del reclutamiento forzoso se libraban quienes podían pagar el impuesto de redención de quintas, unos 6.000 reales de la época) corrió paralela a los pingües beneficios obtenidos por los accionistas de la Compañía Española de Minas del Rif: 2.100 millones de pesetas en forma de dividendos entre los años 1907 y 1967, año en que la compañía fue nacionalizada por Marruecos.

Independizado Marruecos en 1956, la región del Rif no escapó de las garras de la represión. Si en la guerra de 1921-1927 se dio el empleo de gases tóxicos por el Ejército español, en 1958, y tras la sublevación de las provincias del Rif contra Mohamev V, Muley Hassan (luego Hassan II) lanzó sobre el territorio napalm, con el resultado de 8.000 muertos. Y en 1984, el monarca reprimió duramente una manifestación estudiantil en protesta por la aplicación de los planes de ajuste estructural impuestos por el FMI.

La década de los 90 del pasado siglo fue la época de cambios en Marruecos y de su aparente democratización, lo que permitió la progresiva profundización de la asociación de ese país con la UE. Incluso, a la altura de 1999, se produjo el abrazo de Mohamed VI con el hijo de Abdelkrim. Pero a la violencia anterior se unió el desinterés del reino alauita por dotar de infraestructuras a esta región del Rif, cosa que quedó patente tras el terremoto de 2004, que asoló la zona de Alhucemas con un saldo de 4.000 muertos y 15.000 personas sin hogar.

El inicio de un nuevo ciclo de protestas en el Rif coincidió con la primavera árabe de 2011. Pero el punto de inflexión en la represión y la reactivación de las movilizaciones populares se dio con la muerte en noviembre de 2016 de Mohcine Friki, un vendedor de pescado que fue triturado por el mecanismo de un camión de recogida de basuras cuando se disponía a rescatar parte de la carga decomisada por la Policía de Alhucemas.

Nasser Zefzafi, líder rifeño hoy preso, con el fondo de las protestas populares en el Rif (Foto: El Periódico)

A partir de entonces, el Hirak, como se denomina el movimiento de resistencia popular en el Rif, es reprimido sin contemplaciones por las autoridades marroquíes: el número de presos en las cárceles de ese país supera hoy los cuatrocientos.
De todos estos temas, y de la situación geoestratégica de Marruecos en el contexto de la defensa del Estrecho, hablé en la noche del pasado sábado en el Moneo, invitado al acto organizado por la Plataforma de apoyo al Rif y moderado por la profesora Celina Gironés. Precedido por el recitado de Manoli Sevilla, del grupo de teatro de Edmundo Chacour, de poemas del argentino Juan Gelma y la nicaragüense Gioconda Belli, en la mesa de debate me acompañaban el abogado Fernando Losana y la abogada de Murcia Acoge, Noelia Martínez, que abordaron el tema de los Derechos Humanos y la cogida de inmigrantes respectivamente, y los rifeños Roda Benzaza y Ahmed Zefzafi, padre del activista Nasser Zefzafi, preso en las cárceles marroquíes. 

Especialmente emotivos fueron los testimonios de estos dos últimos, con intervenciones que motivaron un silencio sepulcral en el auditorio: largas detenciones, arbitrarias y sin garantías, ausencia de libertad de expresión, falta de infraestructuras educativas y sanitarias, etc., fueron algunas de las denuncias expresadas por estos hermanos del pueblo rifeño. Por ello, además de colegios, escuelas y una Universidad, los rifeños reclaman un hospital oncológico, pues el número de personas afectadas por cáncer, a consecuencia de los ataques a la población con armas químicas es muy elevado.

Nasser Zefzafi, líder del movimiento Hirak y propuesto para el premio Sajarov que concede el Parlamento Europeo, se ha visto desplazado por el cineasta ruso Olev Sentsov. Como dijo el abogado Losana, la diplomacia tuvo peso en la decisión: la enemistad con el vecino africano, llamado no sólo a contener los flujos migratorios sino el avance del yihadismo, no es deseada por una UE que sigue viendo en Marruecos, pese a su absoluta falta de respeto a los Derechos Humanos, un socio preferencial.
                                                                                                           Diego Jiménez @didacmur


miércoles, 17 de octubre de 2018

LA ASOCIACIÓN DE MEMORIA HISTÓRICA DE MURCIA-TENEMOS MEMORIA RENOVÓ SU JUNTA DIRECTIVA




Diego Jiménez/Murcia.- En asamblea celebrada el pasado martes, día 16 del presente, se procedió a la renovación de cargos de la junta directiva de la Asociación para la Recuperación y Defensa de la Memoria Histórica de Murcia-Tenemos Memoria.

Foto de archivo

Las personas componentes de la nueva dirección de la Asociación son: Presidente: Diego Jiménez García; vicepresidente: Joaquín López Tovar; secretario: Francisco Bastida Martínez; tesorero: Ignacio López Morales, y, como vocales: Maite Bernabé Bernabé, María Jesús García Ruiz, Rufino Garrido Martínez, José Luis López-Mesas Colomina, Benigno Polo Costa, Pepe Sánchez Fernández y Victorino Santos Santamarta. 

La asamblea decidió, además, impulsar las reivindicaciones pendientes por parte de la asociación, como los trabajos en la Comisión municipal para el cambio del callejero franquista; el espacio memorialista en la Cárcel Vieja remodelada; la apertura a la sociedad y, en especial, a los sectores juveniles; la retirada de la inscripción falangista de la catedral de Murcia; el apoyo a la labor investigadora que está realizando la asociación, y la programación de temas de debate que tengan que ver con el ámbito de actuación de la misma. 



Se vio la necesidad, así mismo, de continuar con la coordinación de las actividades de la asociación con otras asociaciones de la Región, en especial con  la Federación de Asociaciones de la Memoria Histórica de la Región de Murcia, a la que Tenemos Memoria pertenece. 

martes, 16 de octubre de 2018

YEMEN: LA GUERRA OLVIDADA

Desde mi picoesquina

 https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/10/16/guerra-olvidada/963317.html

La guerra olvidada




Suele suceder con frecuencia que el impacto emocional que nos provocan las sucesivas tragedias humanas que asolan el planeta es directamente proporcional a la distancia geográfica en que se producen, sin desdeñar otro elemento que hace que pasen inadvertidas: la escasa difusión mediática de algunos de esos hechos. La guerra que asola actualmente a Yemen es uno de ellos; la ausencia de información veraz y objetiva es la norma y sólo cuando algún acontecimiento despierta el morbo informativo, como el bombardeo de una boda en Saná, hace dos años, que causó más de 70 muertos, o el más reciente, el pasado 9 de agosto, en que un misil guiado de fabricación estadounidense mató a 40 niños y 11 adultos, los medios nos acercan la realidad de miseria y muerte en que se desenvuelve a diario la población de ese país olvidado (pues Arabia Saudí y su principal aliado, Emiratos Árabes, niegan el acceso a la prensa) y condenado.

Recientemente, un informe de la World Peace Foundation, con sede en Boston, denunciaba que la campaña de bombardeos aéreos de la coalición internacional contra ese país persigue destruir la producción y distribución de alimentos, para provocar el hambre. La situación es grave: ese mismo informe da cuenta de que esta guerra afecta hoy a 22 millones de personas, el 75% de la población yemení, de las cuales unos 8 millones precisan ayuda humanitaria urgente.

Afortunadamente, contamos con información alternativa en la red y con la visión de personas que viven de cerca el conflicto. Hace unos días, y en acto organizado por el Frente Antiimperialista e Internacionalista, contamos en Murcia con la presencia de Majed Dibsi, periodista y jurista palestino, miembro del Frente Popular para la Liberación de Palestina y colaborador de Radio Nacional de España, que disertó largo y tendido no sólo sobre la situación de ese país en guerra, sino sobre el contexto geoestratégico en que se enmarca.

Majed, que comenzó denunciando la reciente venta de armas del Gobierno español a Arabia Saudí, hizo un repaso de la situación general del Oriente Próximo. En relación con Yemen, recordó que dos acontecimientos, la rebelión laica del norte del país en 1962, y la del sur, un mes después, en oposición a la influencia británica en la zona, son el primer paso para la posterior unificación del país en 1994.

Hoy, Yemen despierta el apetito de EE UU y sus aliados en el Golfo porque controla un área de fuerte interés geoestratégico, el Estrecho de Ormuz y la entrada al Mar Rojo, lugares por los que transita el 70% del petróleo de todo el mundo, por lo que la presencia extranjera en Adén es fundamental. De hecho, los americanos ya cuentan con bases en Somalia, Eritrea y Djibouti.

El conferenciante hizo un repaso por la historia reciente de la zona, recordando que, tras el descubrimiento de petróleo en 1890, esta área geográfica ha estado condicionada por los acuerdos secretos Sykes-Picot, de 1916, suscritos entre Francia e Inglaterra (acuerdos que, según dijo, hoy no tienen ya vigencia alguna), tras los cuales la avidez por controlar el territorio del antiguo Imperio Otomano es patente. Y tras la Segunda Mundial, irrumpen en la región la OTAN, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Comunidad Económica Europea, que sustituyen a ingleses y franceses, aunque manteniendo un cierto equilibrio con la URSS. Precisamente, el conflicto de Afganistán supuso una estrategia de desgaste de EE UU (recordemos cómo este país alentó el nacimiento de los mujaidines, que luego fueron Al Qaeda) para debilitar a la URSS.

Majed nos recordó más cosas: la creación del Estado de Jordania como retaguardia defensiva de Israel; la deuda saudí con EEUU, que hoy asciende a 500.000 millones de dólares; el fracaso de la coalición internacional en Iraq y Siria; el cambio de bando de Turquía, país miembro de la OTAN, ahora aliado de Rusia e Irán; el traslado de la embajada de EEUU desde Tel Aviv a Jerusalén, que tiene como objetivo deslegitimar la causa palestina, etc.

El escenario de guerras en Oriente Próximo dibuja, en su opinión, un futuro próximo en el que en esta zona del mundo se estaría consolidando un equilibrio multipolar, con actores emergentes como India y China (juntas suman casi 3.000 millones de habitantes), Rusia, la UE? que disputan la anterior hegemonía a EE UU. La guerra de Yemen no es sólo, pues, una guerra regional, sino que se enmarca en un conflicto global: Yemen, Siria e Irak son meramente los polvorines que pudieran desencadenar una conflagración de más alto alcance.

Por otra parte, Majed descartó que en la región se esté dando un conflicto religioso entre chiíes (los 'rebeldes' hutíes que combaten al gobierno yemení son en su mayoría de ese credo) y suníes, o entre iraníes y sauditas. La situación es más compleja, y, según él, en el contexto de ese nuevo equilibrio multipolar que se dibuja en la zona, sí es perceptible el reforzamiento de un nuevo eje que tiene como actores a Hizbulá, Siria (cuyo Gobierno puede anunciar inminentemente el fin de la guerra) e Irán, cuyas alianzas bascularían en el futuro hacia Rusia, India y China.

En medio de ese tablero, Yemen, cuya población está sufriendo las consecuencias de una guerra atroz, resiste. Bloqueado por tierra, mar y aire, los yemeníes están haciendo fracasar la sucia maniobra estratégica de EE UU y sus aliados del Golfo. Majed Dibsi nos recordó que el yemení es un pueblo armado, indómito, que no pudo ser doblegado por el Imperio Otomano. En su opinión, hoy, Arabia Saudí, la principal responsable de esa guerra olvidada en Oriente Próximo, se encuentra en un callejón sin salida.

miércoles, 3 de octubre de 2018

MÁSTERES: LA DIFERENCIACIÓN SOCIAL VERTICAL

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/10/03/diferenciacion-social-vertical/959651.html

Desde mi picoesquina

La diferenciación social vertical

"La burguesía en el poder, tremendamente refractaria a la llegada masiva al sistema educativo de individuos procedentes de las clases subalternas, hará lo imposible por dificultar el acceso de éstos a los puestos de dirección y mando"




Parece fuera de toda duda que el reciente escándalo de los másteres, amén de una demostración más de la corrupción que anida en la política y también en parte de la Universidad, no es sino una cortina de humo para suplir, por un lado, la falta de soluciones reales a los problemas que de verdad aquejan a la ciudadanía española y, por otro, para seguir abonando el terreno de las disputas partidistas. No es menos cierto, además, que los másteres son la expresión de algo que no suele aflorar en el debate público: el deseo de muchos de, en una época en que aparentemente se ha producido la universalización de la educación, seguir manteniendo esa diferenciación social 'vertical', cosa de la que hablaremos abajo, deseo de distinción que afecta por igual a los políticos de uno y otro signo, como lo demuestran los casos de Cristina Cifuentes y Pablo Casado, pero también de la exministra Carmen Montón. Este interés de muchos dirigentes de situarse por encima del común de los mortales (recurriendo en esta ocasión a la exhibición de títulos de dudoso origen) hunde sus raíces en nuestra Historia más reciente. Por ello me van a permitir que les recuerde algunas evidencias.

Si, ateniéndonos al análisis marxista, concluimos que el Estado capitalista y sus órganos de control son la expresión del poder de clase de la burguesía, parece claro que ésta utilizará todos los resortes a su alcance para distanciarse de las clases populares y dificultarles el acceso a los puestos de dirección y de la política. En el fondo, es una expresión más de la lucha de clases. Los mecanismos que se emplean para ello han venido de la mano históricamente de actuaciones en el campo de la misma política y, de otro lado, en el de la educación. Por partes:

Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812 que surgió de aquéllas constituyen el inicio de la siempre inacabada revolución burguesa en nuestro país, pero ya en su origen y composición aquellas Cortes, por ser precisamente la expresión del poder de clase de la burguesía, excluyeron a los sectores populares (artesanos, campesinos, etc.), no sólo en los debates sino en la elegibilidad: si bien el sufragio se extendió a los hombres mayores de 25 años, sólo podían ser elegibles quienes tributaran una cierta cantidad a Hacienda. Esa exclusión se consolidó durante la Regencia de María Cristina con el Estatuto Real de Martínez de la Rosa de 1834: el cuerpo electoral quedó reducido ¡a 12.000 personas!, sobre una población de doce millones de habitantes. Hubo que esperar a 1890 para que el liberal Práxedes Mateo Sagasta impulsara el sufragio universal, y a 1931 para que se aprobara el voto femenino, como es sabido.

Pero no menor importancia ha tenido, y tiene, la diferenciación social 'vertical' de las clases dominantes a través de la educación. A este respecto, el sociólogo Mariano Fernández Enguita, en un libro editado hace 23 años pero de plena actualidad ( La escuela a examen, Pirámide, 1995), nos recuerda que los individuos buscan diferenciarse de los demás con mayores niveles educativos, hasta el extremo de que cuando en España no se pasaba de la enseñanza primaria, tener un título de bachiller ya era una garantía; cuando la mayoría tuvo el bachiller, hubo que distinguirse mediante una licenciatura; después, con el doctorado, y (añado yo) hoy, en que una diplomatura está devaluada, hay que conseguir un máster a cualquier precio. Además, a esa diferenciación han contribuido todos los Gobiernos (recordemos que los conciertos educativos arrancaron con el PSOE), consolidando una red paralela de centros privados, muchos de ellos elitistas.

La importancia de la educación como mecanismo de ascenso en la escala social es tal que la burguesía en el poder, tremendamente refractaria a la llegada masiva al sistema educativo de individuos procedentes de las clases subalternas, hará lo imposible por dificultar el acceso de éstos a los puestos de dirección y mando. De ahí la ofensiva privatizadora, tendente a consolidar una educación más elitista y cara; de ahí los recortes educativos; de ahí la política de restricción de becas.
Pero la pugna continúa porque, pese a sus intentos, las clases dominantes no pueden impedir que muchos chicos y chicas de las clases populares, que han asimilado lo que Fernández Enguita denomina identificación instrumental con el sistema educativo mediante una estrategia de acomodación, puedan acceder a las titulaciones y másteres (si bien es cierto que con un mayor esfuerzo económico) en plano de igualdad con los hijos de las familias ricas.

De ahí que entonces surja la corrupción en el sistema, y afloren las titulaciones de dudoso origen concedidas a los retoños de aquéllas, pues en una época en que, como hemos visto, pese a las trabas impuestas a las clases más humildes, sus hijos e hijas han podido emanciparse de las tinieblas de la ignorancia en que vivieron sus mayores, las élites dirigentes necesitan seguir consolidando mecanismos de diferenciación vertical: los másteres, regalados precisamente a quienes más énfasis ponen en la defensa de la cultura del esfuerzo y del mérito. Y es que el cinismo no tiene límites.