domingo, 18 de enero de 2009

Multitudinaria y emocionante manifestación de repulsa en Murcia a los crímenes israelíes en la Franja de Gaza



La amplia respuesta de la comunidad musulmana, la presencia de niñas y niños y el predominio de “kufiyas” y ramos de olivo dieron colorido a una manifestación que expresó, como ninguna, el mestizaje que empieza a consolidarse en Murcia.

Crónica de Diego Jiménez/Fotos de Mari Carmen Lázaro

Murcia, 18-01-2009.-
Es difícil expresar en las pocas líneas que exige una crónica como ésta la emoción que experimentamos quienes acudimos a la magna manifestación habida en Murcia contra el genocidio israelí de Gaza en la tarde del pasado sábado 17 de enero, y que, por su carácter regional, fue secundada por personas venidas de todos los puntos del territorio murciano.

Emocionante mestizaje

Pero lo que se pudo constatar, tanto por las personas participantes como por la multitud que presenció la marcha que, desde la plaza Circular de Murcia condujo a la comitiva hasta la Delegación del Gobierno en la capital, es que, cuando tantas voces interesadas aluden constante y machaconamente a los supuestos peligros que, para la estabilidad social, plantea el fenómeno de la inmigración, la manifestación del pasado sábado en Murcia fue un hermoso ejemplo de convivencia y comunión intercultural en una Murcia que camina hacia el mestizaje, un hecho que, indudablemente, nos enriquecerá colectivamente a quienes poblamos estas tierras murcianas. Efectivamente, cánticos y consignas, en árabe y español, expresaban la indignación ante la tragedia de Gaza, pero fueron también, junto con la gran cantidad de pañuelos palestinos (“kufiyas”) anudados al cuello, símbolos de un hermanamiento que, a menos que se tenga un mínimo de sensibilidad, no pudo pasar desapercibido para nadie. Los múltiples testimonios de agradecimiento de ciudadanos y ciudadanas árabes por el apoyo prestado por la ciudadanía autóctona de Murcia que, a lo largo de estos días, ha podido recoger este cronista, tanto en las anteriores concentraciones habidas como en la propia manifestación, así lo atestiguan.

Veinte mil gargantas claman contra la barbarie

Y, ante eso, poco importan las cifras de personas que secundaron ayer la convocatoria. Soy de los que piensan que las fuerzas de seguridad, los medios de comunicación y las organizaciones convocantes debiéramos dotarnos ya de un medio fiable de cálculo para que el baile de cifras no sea la constante a la hora de referir los apoyos que reciben las distintas convocatorias ciudadanas. Pero no es arriesgado cifrar en cerca de 20.000 las personas que colapsaron las calles de la ciudad. Pues, cuando la comitiva hizo una parada y una sentada al alcanzar la cabeza de la manifestación la plaza Martínez Tornel, la Gran Vía se encontraba abarrotada de gente y ese espacio ocupa una superficie -que en alguna ocasión he medido- no inferior a los 10.000 metros cuadrados. Por ello, no es de recibo que la Policía rebajase la cifra a unas 5.000 personas, cuando en la propia Delegación del Gobierno, una funcionaria daba un cálculo aproximado de 15.000.

Organizaciones de apoyo y pancartas

La gravedad de los acontecimientos de Gaza ha hecho que de una convocatoria inicial de concentraciones a cargo de la Asociación de Solidaridad con el Pueblo Palestino se pasara, en la manifestación de ayer, a que ésta fuera convocada por una Plataforma de Apoyo que cuenta con más de veinte asociaciones, partidos, y sindicatos en su seno. Así, la pancarta unitaria que abría la manifestación de ayer -con la leyenda “Por una paz justa y duradera en Oriente Próximo. Alto el fuego en Gaza. Fuera Israel de las tierras palestina. Cumplimiento inmediato de las Resoluciones de la ONU. Estado Palestino ya”- , la encabezaban bastantes más personas representativas de colectivos que las que se consignan en los medios de comunicación, pues, junto a los representantes de los partidos IURM y PSRM-PSOE, también se encontraban los líderes de los grandes sindicatos y de STERM-La Intersindical, miembros del Foro Ciudadano, Foro Social, las Juventudes (socialista y comunista), PCRM, Federación de Asociaciones de Vecinos, Asociaciones Islámicas, etc. Detrás, multitud de carteles y pancartas, con leyendas tales como “La comunidad islámica Al Andalus condena la matanza de Gaza”; “No al holocausto del siglo XXI” (Estudiantes de la Universidad de Murcia); “Paremos la guerra. Otro mundo es posible· (Foro Social); “Estado sionista. Estado fascista” (Plataforma antifascista de Cartagena); “Gaza=Auschwitz” (Coordinadora Antifascista del Sureste); “60 años de Nakbah. Estado palestino ya” (Plataforma de solidaridad con Palestina); “La comunidad musulmana de Murcia condena el terrorismo”; “Stop al genocidio palestino. Contra el imperialismo y el sionismo” (Ciudadanos por la República)… A la altura de la Avenida de la Constitución, una pancarta anónima, con personas que cubrían su rostro con máscaras, recordaba que el Estado Español vende armas a Israel. Sin embargo, ese extremo, en aras de conservar la unidad de la convocatoria, no fue esgrimido en ningún momento por las personas manifestantes. Un ataúd con las siglas de la ONU simbolizaba la parálisis de esta institución ante la masacre de Gaza, mientras que la proliferación de ramas de olivo expresaban los deseos de alcanzar pronto una paz duradera para la zona.

Los niños y las niñas, protagonistas

Como un hecho más a destacar, junto con la presencia notable de mujeres musulmanas, la participación así mismo de niños y niñas en la manifestación, que se prestaban diligentemente a ser fotografiados portando carteles de mano con leyendas tales “Podemos vivir en un mundo sin guerras”, “Genocidio sionista” o “Vosotros, sionistas, sois los terroristas”, y que, al final del recorrido, se apostaron junto a la pancarta de cabecera. Durante la marcha, la pancarta de cabeza iba precedida, así mismo, de algunos de esos niños y niñas y de una joven portando una bandera palestina.

Poesía y comunicado final

Al concluir la manifestación en la puerta de la Delegación del Gobierno, los responsables de la organización de la marcha insistieron repetidamente a la gente que dejaran sitio, pues una ingente cantidad de personas aún no habían podido alcanzar ese espacio, habida cuenta de lo numerosa que fue la respuesta ciudadana. A continuación, el grupo de teatro Edmundo Chacour, dirigido por Manoli Sevilla, dio lectura a unos poemas que precedieron a la lectura del comunicado conjunto que, en esta ocasión, corrió a cargo de Paco Jarauta, catedrático de Filosofía de la Universidad de Murcia. Una delegación de los convocantes procedió, posteriormente, a entregar una copia de ese comunicado a José Camarasa, Secretario de esa Delegación -en ausencia de su titular, Rafael González Tovar-, quien se comprometió a remitirlo al Gobierno de la Nación.

8 comentarios:

Clares dijo...

Lo que tú dices, en el baile de cifras qué más da si suben mil arriba mil abajo, había mucha gente, más de la que yo esperaba y fue todo un éxito de la convocatoria. Nos tenemos que felicitar por ello. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Diego, la policía dijo 8000, no habló de 5000.Eso se dijo en vegamedia, un medio que sorprendentemente hace lo que crítica: mentir.

Hubo 20.000 personas con seguridad, y las cifras SI importa en esta ocasión, porque mucha gente pide por la paz en Murcia y en muchos lugares de España.

España quiere paz, y quiere decir Basta a la manipulación informativa.

Tenemos también al adversario dentro de las organizaciones...y no me gusta que me manipulen con mentiras e información sesgada.

Cada uno en su sitio.
Y ahora entiendo porque te has ido de algunos medios digitales , que también suelen generar asco al leerlos.

Un saludo

Anónimo dijo...

la crónica es muy buena, la mejor que he leido hasta ahora, pero veo una imprecisión, quizás por el hecho de haber ido en cabecera.

"Sin embargo, ese extremo, en aras de conservar la unidad de la convocatoria"

esto no fue así, tanto en el cortejo de la coordinadora antifascista del sureste y plataforma antifascista de cartagena, como en el de la ujce, la plataforma ciudadnos por la república, azogue,.... se estuvo cantando toda la mani cánticos contra la venta de armas a Israel y pidiendo la retirada del embajador de España.

Aparte de los abucheos que recibió el psoe cuando estaban leyendo la lista de organizaciones convocantes. Una cosa es buscar la unidad y otra ser hipócrita, quien vende armas y mantiene unas buenas relaciones diplomáticas con Israel e incluso se atreve a igualar a Hamás con Israel, actúa como cómplice, y ser reivindicativo y hacer estos cánticos es la mejor manera de que sus bases les presionen para que cambien de postura. Al menos yo y cientos de manifestantes este sábado lo vemos así.

Diego Jiménez dijo...

En efecto, el haber ido en la pancarta de cabeza me impidió, como en otras ocasiones, cubrir más objetivamente el desarrollo de la manifestación. De todos modos, el coche que abría la marcha en ningún momento lanzó eslóganes de ese tipo, y yo creía que se habría pactado, en aras de la unidad, no herir susceptibilidades con esos eslóganes que citáis. De modo que, por mi parte, nada de intento de manipulación.

Un saludo

Antonio dijo...

Yo estuve en la zona central de la manifestación y los lemas sobre la venta de armamento y el cierre de la embajada de israel, fueron muy frecuentes.

Anónimo dijo...

http://www.azogue.net/NOTICIAS2009/internacional/Palestina/Palestina-cronica%20Murcia.php


Completando la excelente crónica de Diego.Podéis ver en azogue un breve video y al fina otro reportaje con fotos de otra web

internauta

CGT Región Murciana dijo...

Estimado compañero:

Me dirijo ti para comentarte algunas cosas de tu artículo “Multitudinaria y emocionante manifestación de repulsa en Murcia a los crímenes israelíes en la Franja de Gaza”, con las que no estamos de acuerdo.

La CGT decidió acudir a la manifestación convocada con la misma intención, suponemos, que el resto de organizaciones, colectivos y personas acudieron, es decir, protestar contra la invasión de Gaza y sus dramáticas consecuencias. Creo que hasta aquí coincidimos todas las personas asistentes.

Entendemos que existan discrepancias a la hora de analizar la situación y sobre todo las responsabilidades de cada quién. También nos parece bien, tal y como comentas en el foro de tu blog, que un grupo de organizaciones pudiera haber pactado eslóganes, pero debes entender que cada cual puede expresar su opinión. Y si a alguien le molestó, pues qué le vamos a hacer, más molestan a las y los palestinos las balas que les dispara el ejército de Israel y algunas de esas balas se las vende España con el consentimiento de su gobierno. Titulas tu artículo “…..manifestación de repulsa en Murcia a los crímenes israelíes….”, pues eso, ¿por qué no rechazar a quien le vende las armas a los criminales?. Es más, bastantes de las personas presentes en la manifestación, probablemente ninguna del PSOE, mostraron su acuerdo con lo que decía la pancarta, vamos, que a mucha gente lejos de molestarle le agradó el texto de la misma.

En aras de la unidad se suelen hacer demasiadas concesiones y esto funciona a veces, generalmente cuando la persona u organización que tienes delante es honrada, sincera y existe una intención de llegar a un acuerdo, pero no de tomarle el pelo a la gente. En fin, estamos hablando del PSOE, ¿quién no ha sido engañado?……..

Supongo que te haría poca gracia ver al día siguiente a Juan Antonio Ruiz Castillo, diputado del PSOE en la asamblea de Madrid, en la manifestación celebrada en la misma ciudad y convocada por la Asociación de Solidaridad España-Israel (ASEI). En el comunicado que se leyó al final se decían cosas como “nos hemos movilizado hoy aquí para expresar nuestro apoyo al pueblo israelí” y las muertes de Gaza se calificaban como “una operación militar legítima desde el punto de vista del derecho internacional” de “un gobierno democrático que tan sólo cumple con su obligación básica de proteger a su población civil”. Juan Antonio Ruiz no solo asistió, también intervino al final denunciando cualquier manipulación contra Israel y apeló a combatir estas manipulaciones "dialéctica y democráticamente”. El sábado por la tarde con pañuelo palestino y el domingo por la mañana con el gorro judío.

Como te he comentado al principio éramos personas de la CGT las que portábamos esa pancarta, también las de las caretas de cartulina. Si te hubieras acercado a la pancarta, hubieras podido coger alguna de las octavillas que repartimos y esas no eran anónimas. Hay muchas maneras de describir las cosas, pero no comprendo cómo se te pudo pasar que en cada máscara había dibujada una letra y que todas esas letras juntas formaban la frase “Palestina libre”. Creo que entre esta descripción y la tuya “…..pancarta anónima con personas que cubrían su rostro con máscaras…..” hay diferencia, aunque las dos sean ciertas. Pero fíjate, utilizas términos como anónimo, cubrir el rostro, máscara….. que le dan a la situación un aspecto oscuro, pero compañero, omites lo más importante: “Palestina libre”. Si me facilitas una dirección de correo te adjunto una foto para que lo compruebes.

He visto en tus datos personales que eres “Responsable de relaciones con los Movimientos Sociales en la dirección regional de IURM” y supongo que estarás de acuerdo que estas actitudes como las del PSOE y otros no benefician en absoluto a los movimientos sociales, sobre todo porque los engañan y utilizan para su beneficio político y eso produce una desmoralización y desánimo en dichos movimientos. Luego podemos quejarnos de que la gente no participa, pero es que con estas prácticas no me extraña.

Un saludo.
José Antonio Buendía
Scr. General CGT, R. Murciana

Diego Jiménez dijo...

Bueno, bueno, la que he liado con mi crónica. Comentarios por doquier aquí y comentarios en otro medio con el que colaboro. Todos del mismo tenor, a saber, las inexactitudes en que incurro al escribir.

Primer dato: es la primera vez que intento dar cuenta de un hecho de esta magnitud sin poder recorrer, como suelo hacer habitualmente, la manifestación de principio a fin en varias ocasiones, provisto de mi cámara y bloc de notas para así poder atestiguar en lo posible 'todo lo que se mueve' en la misma.

Pero -lo he explicado por activa y por pasiva-, en esta ocasión el cronista (el que ahora os escribe) iba 'clavado' en la pancarta de cabecera, representando a IU, y eso es un serio inconveniente para escribir una crónica en condiciones. Le dije a mi compañera Mari Carmen que tomara fotos y notas, y con ambas cosas traté de componer una crónica lo más dignamente que pude.

Siempre hay errores. Pero, llegados a este punto, me sorprende que, llevando como llevo más de dos años dedicado a amplificar con mis modestas crónicas todo cuanto se mueve -en Murcia capital al menos- no haya recibido ni una sola muestra, si no de agradecimiento sí, al menos, de reconocimiento a esta labor que ejerzo, como sabréis, de manera totalmente altruista.

Eso sí, tan pronto aparecen uno o varios fallos, estamos "a la que salta".

Los periódicos regionales dan cuenta de estas manifestaciones manipulando u ocultando datos. Algunos, como en el caso de La Verdad, ni siquiera se hacen eco de la noticia. Y no veo que la página de "Buzón del lector" se inunde de manifestaciones de repulsa a la dirección del periódico por esos hechos. Simplemente callamos. Para, a continuación, seguir comprando esos periódicos que claramente manipulan.

Os ruego que no veais en estas líneas mi oposición personal a que se ejerza la crítica contra una labor, la de escribir, suficientemente complicada como para poder sastisfacer a todos cuantos leen. Simplemente es una explicación más (la enésima, aunque repartida entre este blog y en otros medios) de lo sucedido.

Compañero José Antonio Buendía, un saludo a las compañeras y compañeros de CGT, organización con la que simpatizo sinceramente, y mis excusas por lo sucedido. Pero, a renglón seguido, te digo también que las carencias e inexactitudes a las que aludes en ningún momento fueron intencionadas. Si los profesionales de esto incurren en errores, no pidas la perfección a quien, como yo, trata de acercarse con dignidad a eso que llaman la información periodística, tarea siempre ingrata y difícil.

Salud y República.
Diego Jiménez