martes, 7 de abril de 2009

VECINOS Y VECINAS DE LA ERMITA DEL ROSARIO, DE MURCIA, CORTAN EL PASO A UN AUTOBÚS DE LA LÍNEA 12 DE LA CAPITAL



En protesta por la decisión de la empresa ‘Latbus’ de disminuir la frecuencia de autobuses entre esta pedanía y Santiago y Zaraiche.

Diego Jiménez/Murcia.- En la tarde del pasado martes día 7 de abril vecinos y vecinas de la pedanía murciana de la Ermita del Rosario protagonizaron una protesta espontánea en una calle de la citada población por la decisión de la empresa ‘Latbus’, concesionaria del servicio de autobuses de la capital murciana, de recortar la frecuencia del servicio que presta entre esa pedanía y la de Santiago y Zaraiche, de manera que, de los cuarenta minutos actuales, esa frecuencia llegaría a ser, en algunos momentos, de hasta ochenta. Esa circunstancia, unida al pésimo servicio que presta la empresa –pues los sábados, domingos y días festivos no hay autobuses, según nos comunicaron varios vecinos afectados-, ha terminado por soliviantar los ánimos de los habitantes de esta pedanía de la Huerta, que se sienten claramente discriminados.

Por ello, provistos de una pancarta en la que podía leerse “Todos somos ayuntamiento. Luchamos por los dos Bus línea 12”, los manifestantes –a los que apoyaban, entre otras personas conocidas, Esther Herguedas (concejala del Ayuntamiento de Murcia por IU+Los Verdes), José M. Abellán (concejal así mismo del PSRM-PSOE), Diego Jiménez, de la dirección regional de IURM, así como los dirigentes vecinales Joaquín Contreras, portavoz de la Plataforma por el soterramiento de las vías férreas a su paso por Murcia, Mariano Vera, y Teodoro Antolinos y Ginés Martínez, estos dos últimos de la Asociación de Vecinos de La Alberca-, llegaron a cortar, por espacio de más de media hora, el paso de uno de los autobuses de esta línea que se dirigía a Murcia, actitud que mantuvieron hasta la llegada de la policía municipal y la nacional, la cual, tras unos momentos de tensión, llegó a amenazar a los manifestantes (a algunos de los cuales llegó a pedirles que se identificaran con su DNI) de que dicha acción espontánea, que no contaba con la autorización de la Delegación del Gobierno, podría tener consecuencias indeseadas.

Ante ese requerimiento policial, la concentración fue disolviéndose gradualmente. En los momentos finales, pudimos ver a Virginia Tormo y a Juan Cárceles, presidenta y vicepresidente respectivamente de la Asociación de Vecinos de esa pedanía, entablar contacto con un empleado de la empresa, el cual se comprometió a trasladar a la dirección de la misma las peticiones vecinales, a la búsqueda de soluciones.

Soluciones que, de no adoptarse, pueden llevar al vecindario de la zona a radicalizar las protestas en demanda de la debida prestación de un servicio de autobuses cuyo coste, según nos mostraron en una octavilla que se repartía por la concentración, es de los más elevados de España. A título de ejemplo, mientras que en Alicante el billete sencillo cuesta 1,10 € y en Gijón, 1 €, en Murcia, con una población similar, y sin oferta de bonos mensuales, el coste llega a los 1,45 €.

3 comentarios:

supersalvajuan dijo...

No nos queda otra que ir andando de un sitio a otro. Lo digo como peatón miserable.

alfonso dijo...

se aprovechan de que son el unico medio publico de trasporte y hacen lo q les da la gana

Clares dijo...

Eso tienen los monopolios en donde el transporte no es público de verdad, o sea, del ayuntamiento o de la comunidad. Ellos a lo suyo, y el ciudadano al coche de san fernando.