martes, 30 de octubre de 2012

GENIAL FORGES

No es malo reír un poco en estos convulsos tiempos.


martes, 23 de octubre de 2012

REVOLCADORES EN OTOÑO

Pista que, desde Inazares, lleva a la base del pico de Los Obispos (Revolcadores)

Vista del pico de Los Obispos (2017 m. de altiud). Al fondo, se acercan las nubes de un frente atlántico que descargaría su lluvia unas dos horas después.

Vista del cortijo de Puerto Hondo, desde el camino que conduce al valle de la Rogativa, por el este,  y a Cañada de la Cruz, por el oeste.

Vista desde el macizo de Revolcadores. Al fondo, la Sierra del Segura.

CARTA ABIERTA A JOSÉ IGNACIO WERT

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2012/10/23/carta-abierta-jose-ignacio-wert/434638.html

Señor José Ignacio Wert: Me hubiera gustado encabezar esta carta con la consabida fórmula de ‘estimado señor’, pero he de advertirle que no manifiesto por usted aprecio alguno, aunque tampoco tengo motivos personales para expresarle lo contrario, habida cuenta de que no tenemos el gusto de conocernos. Pero, si he de referirme al juicio que me merecen sus actuaciones políticas, he de decirle que siento unas tremendas náuseas, que, pese a los actuales avances de la Medicina, vengo soportando durante estos últimos días.
Señor ministro, una vez llegado a la política, me asombra su capacidad para olvidar aspectos esenciales de su trayectoria profesional. O, al menos, no parece haberle servido de mucho su paso por empresas especializadas en sondeos de opinión (tales como Demoscopia, empresa que fundó y de la que fue presidente entre 1987 y 2003)  y análisis de audiencias. Y digo esto porque ha demostrado una tremenda capacidad para, con sus declaraciones y, lo que es peor, con sus acusaciones enervar a la comunidad estudiantil y a sus familias. Le cabe el mérito de haber sido el primero en lograr que las asociaciones de padres y madres de los centros públicos hayan apoyado, sin tapujos, la pasada huelga de la enseñanza. Quizás a usted, educado en el elitista Colegio del Pilar de Madrid, esta situación no le quite el sueño. Pero me va a permitir que le exprese que, con sus pretensiones de imponernos a todos, sin consenso alguno, la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), nos manifiesta un absoluto desprecio. Quizás quiera pasar a la Historia como uno de tantos reformadores educativos que ha habido en este país (más próximo, desde luego, al franquista Ibáñez Martín que a otros), pero de la lectura de ese anteproyecto de ley se extraen situaciones preocupantes.
Preocupante es, por ejemplo, que del currículo de Primaria desaparezca la materia de Conocimiento del Medio. Quizás porque su intento de españolizar a los catalanes vaya más allá y, con ello, se proponga españolizar, así mismo, a vascos, gallegos, y, por si acaso, a andaluces, extremeños, murcianos…  
En el currículo de cuarto curso de la ESO sólo figuran como materias fundamentales la Educación Física, la Lengua, las Matemáticas y una lengua extranjera. La desaparición de la Educación Musical, a título de ejemplo, revela su profunda repugnancia a materias que inculquen algo más que unos  conocimientos meramente instrumentales.
¿Y qué decir de su olvido de la Historia? Un alumno o alumna va a cursar esa materia en segundo curso de la ESO, con 14 años. Y, si elige estudiar Ciencias, no va a volver a ver la Historia hasta el segundo curso de Bachillerato. O sea: un salto en el vacío de cuatro cursos sin que nuestros alumnos y alumnas sepan de la existencia de hechos históricos tan importantes como la Revolución Francesa, la revolución industrial, las revoluciones liberales del siglo XIX, las dos guerras mundiales, la eclosión de los fascismos, la caída del Muro de Berlín… No me sorprende. Usted mismo ha afirmado que no es esencial saber sobre revoluciones ni totalitarismos. ¿Acaso teme que el conocimiento de la historia de las revoluciones predisponga a nuestros alumnos a emular a sus antepasados para hacerse dueños de las calles?  
Usted, señor Wert, concibe la enseñanza como una etapa destinada a seleccionar a los mejores, dejando a muchos alumnos y alumnas en el camino. Refractario a la idea de una Educación pública de calidad, considera que ésta ha de constituirse en una ‘factoría’ al servicio de la empresa privada (de ahí su repugnancia por materias del ámbito de las Humanidades), a la que se incorporan conceptos como la excelencia y  la competencia [versus competitividad]. Me recuerda usted a aquellos liberales del pasado siglo que, aun reconociéndoles el mérito de que lograron romper con las ataduras y atavismos del Antiguo Régimen, concebían el ejercicio de la política como una actividad reservada a los ‘notables’, esto es, a aquellos que disponían de suficiente capacidad económica.
Con sus pretensiones, señor Wert, está usted comenzando a destrozar la labor que, día a día, estamos intentando desarrollar tantos y tantos profesionales de la educación que creemos en ella como un instrumento privilegiado para la superación de barreras de todo tipo, sobre todo las derivadas de la distinta extracción social de origen. Por ello, soy uno más que le pide su dimisión.

martes, 9 de octubre de 2012

MURCIANOS EN LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN NAZIS

Interesante actividad de la Asociación de Vecinos de Puente Tocinos (Murcia), para tener siempre presente la Memoria histórica.


PROCESO NEOCONSTITUYENTE

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2012/10/09/proceso-neoconstituyente/432156.html


Mi licenciatura del servicio militar coincidió, con escasos días de margen, con el primer mitin que en libertad organizó el PCE en el Parque de Torres de Cartagena en los días previos a las primeras elecciones a Cortes constituyentes, celebradas el 15 de junio de 1977. Recuerdo que, aún con mi cabeza semirrapada –exigencias de la mili de aquellos tiempos-, acudí a esa fiesta democrática. En las gradas del auditorio del Castillo de los Patos, miles de banderas rojas, con la enseña del partido, eran agitadas por gentes entusiastas que esperaban, aun con la incertidumbre del momento, que la formación política que había tenido más protagonismo en la clandestinidad para traer la democracia a España tuviera una representación en aquellas primeras Cortes acorde con el peso político que había demostrado, tanto en el exilio como en el trabajo clandestino en el interior.
Las urnas hablaron. Y la izquierda, fragmentada, no obtuvo la representación que se esperaba. Y aunque, paralelamente a los debates constitucionales, la postura de muchas fuerzas de izquierda era claramente rupturista, pronto muchos advertimos que aquella Transición se convertía en una transacción. Quien más cedió fue la izquierda, que hubo de abandonar señas de identidad como la reivindicación republicana. Pero, además, aquel régimen de la Transición supuso la intangibilidad de la estructura económica vigente en el franquismo, para lo que era imprescindible diseñar un marco de relaciones democráticas con algunas carencias que aún hoy se arrastran.
En efecto, con el pretexto de la crisis económica, aquella frágil democracia española está dando síntomas alarmantes de caminar hacia una estructura de Estado cuasi policial. La intolerable criminalización que, con ocasión de esa crisis  –un pretexto más para desmantelar gradualmente la democracia y el bienestar social en nuestro país- se ha dirigido en primer lugar hacia las cúpulas sindicales, luego a los liberados, para continuar con los funcionarios y, al día de hoy, con los movimientos sociales, tiene un objetivo claro: desarmar cualquier atisbo de contestación social. La vergonzosa represión de los  recientes –y crecientes-  episodios de protesta social es un síntoma preocupante, en la medida en que parece renacer ese franquismo residual que nunca nos abandonó del todo. La reciente propuesta de la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, de ‘modular’ [sic] las protestas -lo que se concreta en el propósito del Gobierno de dar  luz  verde a una ley que nos convierte a todas las personas en potenciales sospechosos- y la afirmación de Marcelino Oreja de que la transmisión televisiva de las manifestaciones ciudadanas no hace sino alentar éstas son hechos que nos retrotraen, inevitablemente, a épocas que creíamos superadas. Y en ese marco, la razón por la que la desproporcionada acción policial del 25S y días siguientes no ha cristalizado en una protesta más contundente y generalizada tiene que ver no sólo con el miedo que se ha inculcado a amplios sectores de la población, sino también con la escasa raigambre de una auténtica democracia en nuestro país. La democracia renquea cuando el Estado es incapaz de garantizar una vivienda para todos (artículo 47 de la Constitución), con expedientes de desahucio que llevan a la desesperación a personas como nuestro paisano José Coy -en huelga de hambre en el momento de redactar estas líneas-; cuando el derecho al trabajo (artículo 35) es pisoteado sistemáticamente; cuando no se establece un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad (art. 31); cuando se viola gravemente el derecho de manifestación (artículo 21), alegando razones de desórdenes públicos que sólo están presentes en las mentes enfermizas de quienes tratan de coartar esos derechos fundamentales… Ante tal estado de cosas, las reivindicaciones secesionistas del nacionalismo burgués defendido por Artur Más, profusa y machaconamente repetidas por los mass media, suenan a cortina de humo para esconder problemas más graves.
Hubo un tiempo en que algunos exigíamos el cumplimiento estricto de esta Constitución, aunque no terminaba de convencernos del todo. Hoy, la evidente fractura entre unos gobernantes que obvian hacer efectiva esa Constitución y el resto de la población hace necesario caminar hacia un proceso neoconstituyente que devuelva a la ciudadanía  el protagonismo que durante estos años se le  ha venido hurtando. Hay foros varios y colectivos sociales y políticos que vienen demandándolo. De todos y todas depende que sea algo más que un desiderátum.

lunes, 1 de octubre de 2012

HA MUERTO ERIC HOBSBAWM

 
 
 
Ha muerto Eric Hobsbawm. Un referente intelectual de primer orden en este convulso inicio de siglo.Su análisis marxista de la realidad histórica, política y social del siglo XX cobra plena actualidad, en estos tiempos en que los nacionalismos de viejo cuño pugnan por cobrar protagonismo, paradójicamente cuando retrocede la soberanía de los Estados, ésa que reclaman quienes se aferran a la indentidad nacional para ocultar su querencia por caducas estructuras neoliberales que condenan a la mera supervivencia a pueblos enteros.
De la extensa obra de este autor recomiendo, cómo no, la "Historia del siglo XX", centuria que, en realidad, Hobsbawn la reduce al periodo comprendido entre 1914 -en que los antagonismos nacionales y los conflictos de clase desembocaron en la Primera Guerra Mundial- y el final de 1989, cuando la caída del Muro dio paso, según él, a una nueva etapa histórica.

Descanse en paz una de las mentes más lúcidas de nuestra Historia contemporánea más reciente.

jueves, 27 de septiembre de 2012

ÚLTIMOS FUSILAMIENTOS DE FRANCO



HOY HACE 37 AÑOS
 
En septiembre de 1975,  Franciso Franco era un dictador agonizante: a sus problemas de salud, que terminarían por llevarle a la tumba dos meses después, se sumaban sus preocupaciones y desvelos por mantener en pie una dictadura que empezaba a mostrar que estaba tan enferma como su propio jefe.

Nerviosos por la salud del dictador y acosados por las crecientes demandas de libertad y por la tensión entre los que propugnaban una apertura y los más acérrimos franquistas —"los del búnker" les llamaban—, los prebostes de la dictadura necesitaban dar un golpe de autoridad. Lo hicieron de la única forma que sabían: matando.
 

El 27 de septiembre de 1975 cinco jóvenes izquierdistas fueron fusilados. Tenían cara y nombre: Juan Paredes Manot, Angel Otaegui, José Luis Sánchez Bravo (paisano nuestro, de Murcia, Ramón García Sanz y José Humbero Baena Alonso. Sus nombres pasaron a la historia por ser los últimos ejecutados por una larga dictadura de casi 40 años que empezó matando por la "Gracia de Dios" y terminó haciendo lo mismo. Los dos primeros pertenecían a ETA; los tres últimos militaban del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), la organización creada por el PCE (m-l).

Estaban acusados de participar en varios atentados contra policías y guardias civiles. Algunos de los acusados habían empuñado un arma pero otros no. La única prueba con la que contó el tribunal fue la propia declaración de los acusados, obtenida bajo tortura.
 

Todos estaban condenados de antemano: el Consejo de Guerra que les condenó a la pena capital fue una farsa, sin ninguna garantía jurídica, sin pruebas. Las últimas ejecuciones del régimen tuvieron una enorme repercusión en toda España y en toda Europa. Hubo una enorme movilización, sobre todo en Europa, para evitar aquellas muertes. Hasta el Papa Pablo VI pidió clemencia a Franco, pero éste, pese al pavor que le producía una hipotética excomunión papal, firmó las penas de muerte.
 

En la madrugada del 26 al 27 de septiembre, España vivió su noche más larga. Luis Eduardo Aute inmortalizaría aquel suceso en una célebre canción: Al alba.


Paredes Manot y Otaegui, los miembros de ETA, fueron ejecutados en Burgos y Barcelona, respectivamente. Sánchez Bravo, García Sanz y Baena Alonso fueron trasladados desde la cárcel de Carabanchel hasta un cuartel en Hoyo de Manzanares (Madrid), donde poco antes de las ocho de la mañana  fueron acribillados por el pelotón de fusilamiento.


Pocos días después, y como si nada hubiera ocurrido, Franco, acompañado del joven Borbón Juan Carlos, comparecía en la plaza de Oriente, aclamado por los siempre presentes camisas azules falangistas.


Pasados ya 37años, aquel franquismo agonizante parece empezar a resucitar con nuevos bríos,  con acciones que tratan de deslegitimar y, sobre todo, criminalizar a la resistencia civil organizada. Y es que, en el fondo, el partido que nos gobierna nunca ha abandonado su querencia por aquel régimen. La prueba está en que no lo ha condenado.


martes, 25 de septiembre de 2012

HAY ALTERNATIVAS A LOS RECORTES DE RAJOY

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2012/09/25/hay-alternativas-recortes-rajoy/429415.html
 (Mi último artículo en Desde mi picoesquina)

Este verano pasado en mi retiro voluntario de Inazares me he acercado a los textos de Pedro García Montalvo, Arturo Pérez Reverte y María Dueñas. Pero bucear en esos relatos de ficción no me ha supuesto alejarme de la cruda realidad en que vivimos. Por eso, como les decía en mi anterior artículo, era casi obligada la lectura del último libro de los economistas Vicenç Navarro, Juan Torres López y Alberto Garzón.  Con el título “Lo que España necesita”, es, como indica su subtítulo, una réplica con propuestas alternativas a la política de recortes del PP. Al ser materialmente imposible reseñar en los límites de un artículo la densidad del contenido de la obra -que, en diez capítulos, aborda aspectos cruciales tales como la privatización de lo público, la reforma laboral, el retroceso de los derechos de la mujer, las presiones de Angela Merkel sobre el Gobierno…-, me voy a centrar en reseñar el análisis que los autores hacen de los vigentes presupuestos del Estado. Les pido disculpas, por anticipado, si me prodigo en exceso con las cifras.
Bruselas ha permitido un 5,3 por ciento del PIB como déficit para España en 2012, lo que supone reducirlo en 3,2 puntos respecto de 2011. A la Administración central le corresponde un 1,6 por ciento. Pero como es seguro que en 2012 algunos gastos van a aumentar en 0,9 puntos (por los intereses de la deuda, las pensiones…), el recorte real sería del 2,5,  lo que equivale a 27.300 millones de euros. Rajoy afirma que es esencial reducir el déficit para retomar la senda del crecimiento y crear empleo. Ahora veremos que eso no es así. Esos economistas creen que esa supuesta voluntad de reducción del déficit contrasta con la timidez  a la hora de recaudar más.  Según datos de Eurostat,  los ingresos fiscales de España representaban en 2010 el 32,9 por ciento de nuestro PIB, cuando en  la UE-27 era el 39,6. Añádase a ese dato que, según técnicos del Ministerio de Hacienda, el fraude fiscal en España totaliza 245.000 millones de euros, lo que representa un impago de impuestos por valor de 89.000 millones. Además, según estos expertos, si se hubieran modificado los tramos del impuesto de sociedades para los beneficios iguales y superiores a un millón de euros (del 30 al 35 por ciento), el Estado podría incrementar su recaudación en 139.000 millones. O sea:  Hacienda  está en disposición de ingresar más de  200.000 millones de euros más. Entonces,  ¿a cuánto de qué nos tratan de persuadir de que España necesita ser rescatada?
Por  ello, los citados autores se muestran, además, muy críticos con la reciente amnistía fiscal pues, afirman, “ésta representa una injusticia, una rendición del Gobierno ante los delincuentes, una falta de patriotismo y la renuncia a perseguir a quienes estafan a la sociedad e incumplen las leyes”. En ese capítulo se abordan, cómo no, los drásticos recortes en el capítulo de gastos (Sanidad, Educación, Dependencia, fomento del empleo…), por lo que afirman que la evidencia empírica ha demostrado claramente que -en contra de lo que afirma Rajoy-  toda reducción del déficit conlleva una caída del PIB, lo que, a su vez, acarrea el necesario aumento de las prestaciones sociales y los subsidios al desempleo.  En realidad, enfatizan, estos presupuestos y los recortes que conllevan son un paso más en la estrategia que los grandes poderes financieros quieren imponer a España y a otros países de la UE. Pues, habiendo conseguido la reforma laboral y la financiera, pronto empezarán con lo que realmente les interesa: la privatización de los servicios públicos.
El final de ese capítulo tiene un espacio para las propuestas. En síntesis, estos economistas nos dicen que:
1. España necesita generar más ingresos públicos, para lo que urge aumentar la actividad económica y el empleo, junto a una reforma fiscal progresiva. 2. Hay que optimizar la gestión de los servicios públicos, en contra de la política de recortes actual.   Y 3. Para evitar la actuación de los especuladores internacionales, habría que imponer controles a los movimientos especulativos del capital y, al tiempo, lograr que el BCE actúe como un auténtico banco central.
Pero para ello es necesario que la ciudadanía española y el Gobierno den un golpe en la mesa de la UE, para recabar políticas diferentes que salven a Europa de la actual deriva neoliberal que está hundiendo las economías y rompiendo nuestras sociedades.

lunes, 17 de septiembre de 2012

martes, 11 de septiembre de 2012

RESCATE INNECESARIO

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2012/09/11/rescate-innecesario/426888.html

Desde mi picoesquina

 

Rescate innecesario




DIEGO JIMÉNEZ

Está bastante claro que Alemania ha conseguido de nuevo su hegemonía en el viejo continente sin recurrir, como en el pasado siglo XX, a la fuerza militar.
Escribo estas líneas apenas unas horas después de la visita de la canciller alemana a España y de la posterior rueda de prensa en la que tanto Angela Merkel como Rajoy escenificaron una aparente sintonía en sus respectivas políticas y un trato de igual a igual de ambos mandatarios, pero que evidenció, una vez más, la sumisión de nuestro Gobierno a la nueva emperatriz del que ya algunos analistas denominan, no sin cierta razón, IV Reich.
Paralelamente a esa rueda de prensa, había comparecido también ante los medios de comunicación, en Frankfurt, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, quien anunció la disposición del BCE a adquirir, en el mercado secundario, bonos del Tesoro de los países en dificultades, entre ellos España. A primera vista, parecería que las aparentes reticencias alemanas a la intervención del BCE para frenar las maniobras especulativas sobre el euro se habían diluido como azucarillo. Pero Draghi supeditaba esta intervención del BCE en el mercado secundario (deuda ya emitida) a estrictas condiciones y a la intervención de los fondos europeos de rescate en el mercado primario (emisiones del Tesoro).
Esta oferta, pues, tiene trampa: el BCE se compromete a comprar la deuda necesaria a cambio de que los Estados pidan ayuda formal al fondo de rescate y cumplan hasta la última coma de las condiciones que imponga Bruselas. Todo ello bajo la amenaza de cortar la intervención, e incluso vender los títulos adquiridos.
A la vista de esta evidente situación, podemos preguntarnos qué se esconde detrás de esta retahíla de aparente buenos propósitos para permitir la supervivencia de la eurozona, la moneda única y, en definitiva, la Unión Europea (UE). A mi modesto entender, en primer lugar y ante todo, Alemania exige la garantía de que sus bancos acreedores logren recuperar los cuantiosos préstamos que concedieron a las entidades bancarias españolas y que, como se sabe, están en el origen de la burbuja inmobiliaria en nuestro país. Según algunos analistas, la cuantía total de los préstamos suscritos a tal fin por los bancos españoles con la banca extranjera, y muy en particular con Alemania, roza los 900.000 millones de euros, cantidad considerable si se tiene en cuenta que el PIB español se sitúa hoy en 1,1 billones de euros. Estas cifras de vértigo no nos deben hacer perder de vista una más que evidente paradoja: en ese endeudamiento de la banca española con la extranjera, preferentemente con el BCE, hay que incluir también los préstamos suscritos al 1% para comprar deuda española a medio y largo plazo, con tipos de interés de hasta el 6%...
Cuando la burbuja inmobiliaria estalló, esos bancos en dificultades no dudaron en pedir ayudas públicas. Hoy, por ello, el Estado se encuentra en dificultades. Pero como las instancias comunitarias establecen que la prioridad absoluta es dar prioridad al pago de los préstamos suscritos por el Estado „para ello, recordemos, PP y PSOE se pusieron de acuerdo para reformar la Constitución„, ello está en el origen de unos recortes en derechos sociales y laborales sin precedentes en nuestra reciente, pero cada día más endeble, democracia.
Son muchos los economistas que, desde posiciones críticas, nos alertan de que hay alternativas a tal estado de cosas. En el próximo artículo me propongo hacer una reseña de un librito, aparecido este verano, escrito por tres economistas de renombre: Vicenç Navarro, Juan Torres López y Alberto Garzón. Lo que España necesita es, como reza el subtítulo, una réplica con propuestas alternativas a la política de recortes del PP.
Pero de momento les sugiero que, si tienen interés en reflexionar sobre una realidad que, evidentemente, están falseando para que los poderosos de siempre sigan detentando sus privilegios también de siempre, se acerquen a este interesante vídeo que me ha llegado por la red: http://www.youtube.com/watch?v=NgxVUzWl7tM. Como una imagen, dicen, vale más que cien palabras, presten atención a lo que dice Francisco Viyuela. Como él, creo que el rescate a la banca no es necesario.

martes, 4 de septiembre de 2012

EL DÍA 15 DE SEPTIEMBRE, TODAS Y TODOS A MADRID

C/ Ronda de Garay, 16, 1ºB. 30003 Murcia, Tel. 968 214 982 Fax 968 210 644
www.sterm.org                               sterm@sterm.org

 ¡A MADRID EL 15!

EL INICIO DE CURSO LLEGA CON LOS PRONÓSTICOS PREVISTOS O INCLUSO
PEORES. LA SITUACIÓN DE LOS CENTROS ESTÁ OBJETIVAMENTE MÁS
DETERIORADA QUE EN AÑOS ANTERIORES. LA DOTACIÓN DE PERSONAL
DOCENTE Y DE ADMINISTRACIÓN Y SERVICIOS ASÍ COMO LA PROPIA
DOTACIÓN PRESUPUESTARIA DE LOS CENTROS ESTÁ RESULTANDO
DESASTROSA. LOS RECORTES RADICALES EN TODOS LOS ÁMBITOS SON
CLAROS. EL DESEQULIBRIO CON LOS CENTROS CONCERTADOS, UNA VEZ
MÁS, ES EVIDENTE.

TAL Y COMO EXPRESAMOS EN ASAMBLEAS, CONCENTRACIONES Y EN LA
HUELGA DE MAYO, EL CONJUNTO DE PROFESIONALES AFECTADOS, QUE
SOMOS TODAS Y TODOS, DEBÍAMOS RESPONDER CON FIRMEZA AL
DISPARATE QUE NOS HAN IMPUESTO.

EL DÍA 15 DE SEPTIEMBRE SE CELEBRARÁ EN MADRID UNA MANIFESTACIÓN
DE CARÁCTER MASIVO CONVOCADA POR LA CUMBRE SOCIAL: MÁS DE
100 ASOCIACIONES SINDICALES, PROFESIONALES,ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES, ETC.

STERM-INTERSINDICAL SE SUMA INDISCUTIBLEMENTE A ESTA MOVIDA. SACAMOS AUTOBUSES PARA LLENAR DE PERSONAS INDIGNADAS LAS CALLES DE MADRID.
OS INVITAMOS A PARTICIPAR. ROGAMOS CONFIRMACIÓN Y COMPROMISO A LA HORA DE APUNTARSE DE CARA A UNA MEJOR ORGANIZACIÓN. ALGUIEN PODRÍA AGLUTINAR A LOS QUE VAN DE CADA CENTRO.

TELEFONOS. STERM: 968214982
CONTACTO: PACO VICENTE 652183860

jueves, 12 de julio de 2012

Se ríen de España y de los españoles

Leer las páginas económicas, o incluso solo las portadas, de los medios se está convirtiendo en un ejercicio de puro masoquismo: no hay manera de disimular el ridículo que está haciendo España.
Hace un mes que se aprobó el rescate de la banca española que según Rajoy resolvía el problema de nuestra economía y que mereció una surrealista felicitación del rey Juan Carlos. En este tiempo ha habido cumbres y varias reuniones de los ministros de Economía pero hasta el momento no se han fijado ni las condiciones concretas, ni qué cantidad exacta se precisa, ni cuándo comenzará a ser efectivo. Se hacen declaraciones contradictorias diciendo un día blanco y otro negro pero siempre se insiste en lo mismo: hay que seguir rebajando gastos y derechos y reduciendo los ingresos de los trabajadores. Lo que era la solución resulta que lo ha empeorado todo y nadie, sin embargo da cuentas de ello.
Se han reído de nosotros. El objetivo es salvar a la banca alemana, que es lo que de verdad les interesa, pero quieren hacerlo con las máximas garantías y eso obliga a que el rescate sea uno definitivo, directamente sobre la economía española y con la garantía directa del Estado. El de los 100.000 millones para los bancos no era sino una salva porque resulta infumable: nadie puede entender que si es a los bancos a quien hay que rescatar se haga responsable de ello a los ciudadanos en su conjunto. Por eso, para provocar el grande, están dejando que nos precipitemos al abismo, no porque la cuantía de nuestra deuda pública sea excesiva, como dicen, sino porque nos atan de pies y manos y nos empujan ante los inversores. Simplemente haciendo lo que está haciendo el Banco Central Europeo, nada de lo que haría un banco central auténtico, bastará para que seamos intervenidos en poco tiempo y para que nuestra economía sea puesta bajo control directo y permanente de los acreedores alemanes. Queda muy poco tiempo para que las comunidades autónomas se declaren sin liquidez y para que el propio Estado, con tipos en los mercados superiores al 7% u 8% se reconozca incapaz de hacer frente a sus compromisos de pago. Esa es la secuencia inevitable que producen las medidas que se están tomando.
Si lo que quisieran de verdad fuese salvar a nuestra economía y al euro no harían lo que están haciendo ni nos seguirían obligando a tomar medidas que van a hundir más la demanda, la generación de ingresos, o incluso la posibilidad de que paguemos la deuda que dicen querer que paguemos. Si desearan realmente frenar la presión de los mercados bastaría que el Banco Central Europeo fuese lo que no es, y que se adoptara una estrategia de creación de actividad y empleo para toda Europa en el marco de un pacto global de rentas, pero es que no buscan eso. Quieren que la prima de riesgo siga subiendo para extorsionar más fácilmente y acelerar lo que revestirán como una situación de emergencia que no admita retóricas. Se ríen de nosotros porque lo que van buscando es someter a nuestra economía y no a salvarla en un marco de cooperación y unión europeas.
La última tomadura de pelo de quienes se pasan todo el día diciendo que hay que respetar a los mercados y dejarlos que actúen con plena libertad ha sido salvar una vez más la cara de los bancos permitiendo valorar sus activos a precios “razonables” en el marco de una agencia inmobiliaria sui generis, como ya adelantamos que harían en nuestro libro Lo que España necesita. Es decir, que una vez más se pasan por el forro lo que establecen libremente los mercados que tanto dicen respetar: si el precio razonable no es el que fijan los mercados ¿para qué puñetas sirven? Se ríen de nosotros porque una vez más nos están robando delante de nuestra mismos ojos.
En España es nuestro propio gobierno quien se ríe de nosotros engañándonos sin piedad.
El ministro de Economía alaba sin descanso a las autoridades europeas, agradece sus propuestas razonables y jura y perjura que haremos todo lo que sea necesario para contentar a los mercados, porque es lo que más nos conviene. Pero, justo al mismo tiempo, el de Asuntos Exteriores suplica al Banco Central Europeo (donde hemos perdido la influencia que teníamos, aunque tampoco podamos decir que la hayamos utilizado precisamente a nuestro favor) para que intervenga contra los mercados y ponga formes a los especuladores. Un alarde de discurso coherente y de sincera estrategia compartida. El ministro de Hacienda, que ya ocupa la cartera por segunda vez, reconoce que ha de subir el IVA porque es un incompetente que no sabe hacer que todos paguen lo que tiene que pagar y Cospedal se consolida como la mayor y más desvergonzada demagoga del reino. Ahora carga contra la función pública sin caer en lo que ella tendría que ser la primera en recordar: que en España hay menos trabajadores públicos en relación con la población activa total que en la media de los Quince, que se gasta menos en retribuirlos, que nuestro sector público es bastante más reducido que el de los países más avanzados y competitivos de nuestro entorno, y que esos seres despreciables a los que se refiere y a los que ya está poniendo en la calle son los maestros o los médicos de los hijos de familias que no pueden pagarse servicios privados, por cierto, casi siempre de peor calidad que los públicos a pesar de que disponen de más recursos y de que no asumen todas sus cargas. Y olvidando, sobre todo, que la función pública con la que quieren acabar fue la mejor e imprescindible solución para evitar que las oligarquías de los partidos (de las que ella forma parte) se hicieran dueñas del Estado en perjuicio de la mayoría de la población.
Pobre España y pobre pueblo español, tan silencioso y obediente. Vibra de patriotismo cuando gana La Roja pero enmudece cuando le roba una potencia extranjera o cuando su gobierno le miente y le traiciona.

JUAN TORRES LÓPEZ, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla.




martes, 10 de julio de 2012

VÍCTIMAS DE LA CODICIA

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2012/07/10/victimas-codicia/414665.html

DIEGO JIMÉNEZ

Hace unos años, los políticos alardeaban de que nuestra tierra, la Región de Murcia, la nueva Arcadia feliz, crecía por encima de la media estatal. Los créditos extranjeros, sobre todo de la rica Alemania, nutrían la avidez de nuestro sistema bancario para financiar aventuras inmobiliarias de dudosa rentabilidad. Se construían viviendas y más viviendas destinadas, se decía, a ser ocupadas por los jubilados del norte de Europa. Multitud de resorts y campos de golf se enseñoreaban de nuestra geografía regional. El sector de la construcción, boyante y pujante, multiplicaba la oferta de puestos de trabajo en subsectores subordinados (cemento, fontanería, electricidad, carpintería....). Nuestras carreteras se poblaban de coches de alta cilindrada. Éramos la envidia de España. Pero? en éstas llegó la crisis. Los signos de alarma llegaron desde el otro lado del Atlántico. La quiebra de Lehman Brothers y la crisis de las subprime arrastró tras de sí a todo un sistema financiero español que se había basado en la especulación irresponsable.

Y las primeras en caer fueron las cajas de ahorrro. Diseñadas en su día para ser entidades sin ánimo de lucro, herederas de aquellos Montes de Piedad con finalidad, sobre todo, social, el señuelo del dinero fácil procedente de la financiación de actividades inmobiliarias, casi siempre de dudosa rentabilidad —aunque entonces nadie parecía advertir esa situación—, nubló la vista de sus directivos.  La especial vinculación de éstos con lo más granado de la clase política, e incluso la clara identificación entre intereses políticos y económicos en el seno de esas Cajas, propició que empezara a aflorar en la mente de sus dirigentes la avaricia sin límites. Las Cajas se habían lanzado a la aventura del ladrillo, y cuando estalló la burbuja inmobiliaria se descapitalizaron a marchas forzadas. La morosidad creció a un ritmo exponencial y la necesidad de capitales era una evidencia. En ese contexto, en 2004, bajo el mandato de Rodrigo Rato, se lanzaron al mercado las cuotas participativas. Concebidas como activos financieros que no permitían a sus tenedores ostentar derechos políticos (pues no eran acciones), fueron depositadas en manos, mayoritariamente, de pequeños impositores. En realidad, ahora se ha sabido que eran productos de escasa rentabilidad, poco atractivos, por tanto, a los poderosos grupos inversores extranjeros.

Igual suerte corrieron quienes, en su día, suscribieron participaciones preferentes de la CAM —la única entidad de ahorro estatal en emitir dichos títulos—, pues creían que eran depósitos a plazo fijo. Para entendernos, un pequeño ahorrador fue persuadido en su día para suscribir dichas participaciones, con una información tendenciosa y falsa, en la medida en que eran suscritas a perpetuidad: si hay un comprador, se puede vender el producto y recuperar el dinero; si no, la suscripción está ahí, depositada a perpetuidad, sin que el ahorrador pueda recuperar su inversión.
En nuestra Región de Murcia, miles de familias están, al día de hoy, en esa situación, con los ahorros de toda su vida blindados para siempre. A menos que canjeen dichos títulos basura por acciones del nuevo propietario de la CAM, el Banco de Sabadell, que se hizo con aquélla a precio de saldo (un euro simbólico) y, además, obtuvo del Estado la nada desdeñable cifra de 5.000 millones de euros para su recapitalización.

Para entender la situación de las personas tenedoras de esos títulos basura (las preferentes), hay que decir que el Sabadell ofrece a aquéllas el canje de sus participaciones preferentes por acciones a un precio de compra de 2,30 euros, cuando en Bolsa estos días los títulos de ese banco andan por los 1,50 euros, lo que supone perder, grosso modo, un 40% de la inversión. Eso sí, la entidad dice que compensa esa pérdida con una rentabilidad del 6% sobre el 24% restante del valor nominal de esas acciones, y emplaza a sus tenedores a venderlas cuando el mercado sea más propicio.

En éste como en otros tantos temas, queda patente la absoluta indefensión de la ciudadanía ante las arbitrariedades del poder. En connivencia, desde luego, con los grandes grupos financieros, nacionales e internacionales, que están por encima de la mayoría de la población. Los impositores engañados por la CAM han sido víctimas de las codicia de sus antiguos directivos. ¿Responsables? Además de esos directivos de la CAM, que en su día aleccionaron a sus empleados para la distribución de estos activos tóxicos entre modestos impositores, hay que citar, cómo no, al Banco de España y a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que debieran haber supervisado estos productos, y que, sin embargo, permitieron que se comercializaran. Es hora de exigir responsabilidades políticas, y por qué no penales, a los responsables de tal desfalco. Sin olvidar la cuota de culpa que cabe atribuir a los Gobiernos que permitieron tal estafa.

martes, 3 de julio de 2012

ARDE VALENCIA


Ecologistas en Acción denuncian negligencias en el operativo de extinción del incendio que ha arrasado 45.000 hectáreas en Valencia y acusan a los políticos que consideran responsables de los recortes y la falta de un plan de prevención que podría haber evitado la tragedia.

martes, 26 de junio de 2012

EL FIN DE LA MINERÍA DEL CARBÓN

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2012/06/26/mineria-carbon/411845.html


El carbón, un recurso energético de carácter estratégico,  se localiza en nuestro país en determinadas áreas de las Comunidades Autónomas de Asturias, Castilla y León, Aragón, Cataluña, Andalucía y Castilla-La Mancha. Según se reconoce en el Preámbulo del Plan Nacional de Reserva Estratégica del Carbón 2006-2012, el carbón nacional siempre ha tenido dificultades para competir en un mercado abierto y ha requerido, por ello, del apoyo estatal por distintas vías. Las acciones de reestructuración, como tales, se iniciaron a mediados de la década de los años ochenta. A principios de los años noventa funcionaba un régimen de ayudas que distinguía entre empresas mineras de carbón con contrato programa, cuyas necesidades se financiaban con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, y las empresas mineras de carbón sin contrato programa, financiadas por la vía de la tarifa eléctrica. 

La reestructuración que viene sufriendo el sector en los sucesivos planes 1990-1994, 1995-1997 y 1998-2005, en los conceptos de producción y plantilla,  ha supuesto directamente pasar de 234 empresas, con una producción de 19’32 millones de toneladas y 45.212 trabajadores en el año 1990,  a disponer en 2005 de menos de 28 empresas con una producción de 12’1 millones de toneladas y 8.284 trabajadores. El descenso de la producción ha seguido un ritmo imparable desde 2006, según datos del propio Ministerio de Industria.

Como fuente de producción de energía eléctrica, el carbón aporta el 28% del consumo total; el gas natural representa el 26%; la nuclear, el 19,7%, y la derivada de productos petrolíferos, el 8,9%. El resto se obtuvo de las energías renovables que, incluida la hidroeléctrica, representa el 17% del total generado.

La Administración, consciente de que la dependencia energética del carbón tenía los días contados, suscribió con los agentes sociales y representantes de la patronal del sector (Carbounión), en marzo de 2006, el documento denominado ‘Plan Nacional de Reserva Estratégica del Carbón y Nuevo modelo de Desarrollo Integral y Sostenible de las Comarcas Mineras’, con un ámbito temporal de 2006 a 2012. En dicho documento, las partes firmantes se comprometían a instar a la Comisión Europea a la elaboración de un nuevo Reglamento que fuera más allá del 2010, dirigido a dar continuidad y estabilidad al sector de la minería del carbón.

Y ello porque la Comisión Europea impuso en diciembre de 2010 el cese de las ayudas a este sector en 2018, con un ritmo descendente, que partía en España de los 301,5 millones para 2011 para llegar a los 75,3 millones en 2017. Pero los Presupuestos del Estado para 2012 fijan las ayudas den 186,6 millones, de los que hay que descontar los 75 ya abonados en marzo, correspondientes al último trimestre de 2011, con lo que la cantidad para 2012 se queda en 111 millones, unos niveles cercanos a los previstos para 2017, cuando ya se estaría a las puertas del cierre de explotaciones pactado para el 2018. Al día de hoy, por tanto, las minas se ven abocadas al cese de actividad inmediato, pese a las supuestas intenciones del ministro de Industria de renovar el Plan Nacional del Carbón con el horizonte de 2013/18.

Por ello, no es de extrañar la contundencia de la protesta social de las comarcas mineras. La crisis económica y los recortes a ella asociados han dejado, además,  en papel mojado el vigente Plan Nacional del Carbón. Al ya expuesto cierre del grifo de las subvenciones, hay que añadir el incumplimiento de las promesas de librar fondos destinados a la reactivación de las comarcas mineras. Fondos que suponían un total de 2.880 millones de €, distribuidos por anualidades de la siguiente forma: 440 millones de € entre 2006/2008 y 390 millones entre 2009/2012.

Son muchas las voces que desde planteamientos ecologistas, y al hilo del conflicto actual del carbón, se alzan en contra de la utilización de este tipo de energía, altamente contaminante. Como objeciones de peso, a esos planteamientos medioambientales se une la constatación de que el mantenimiento de esa actividad minera responde, más que a un interés social, al de las empresas eléctricas como poderoso grupo de presión. El debate está abierto. Es difícil conciliar la urgente necesidad de prescindir de energías sucias, y que además son recursos finitos, con el necesario mantenimiento de unos puestos de trabajo que dan de comer a muchas familias. De haberse desarrollado lo estipulado en el Plan Nacional del Carbón, esto es, la diversificación industrial de las comarcas mineras, otro gallo nos cantara.