miércoles, 22 de septiembre de 2010

Varios centenares de personas rodean el Banco de España y la Delegación de Hacienda, en Murcia



El acto fue convocado por la Plataforma Ciudadana de Apoyo a la Huelga General del 29 de septiembre

Diego Jiménez/Murcia.- En apoyo de la Huelga General del próximo día 29-S, unas cuatrocientas personas, convocadas por la Plataforma Ciudadana de apoyo a esa huelga, se congregaron el pasado martes, día 21 de septiembre, a las puertas del Banco de España en la Gran Vía de Murcia, a partir de las 19:30 horas de la tarde, donde procedieron a realizar una cadena humana que rodeó el edificio. Con asistencia de militantes de los sindicatos convocantes de la protesta así como de miembros de otras organizaciones sociales y políticas (Foro Social, Foro Ciudadano, Asamblea de personas paradas y afectadas por la crisis, HOAC, IURM y PCRM), las personas concentradas exhibieron pancartas reivindicativas y profirieron consignas, de las que destacamos “Vamos a parar la reforma laboral”, “Zapatero, dimisión”, y otras.

Posteriormente, y en manifestación espontánea, las personas concentradas enfilaron la Gran Vía de Murcia, en dirección a la Delegación de Hacienda, sita en esa misma calle, donde, así mismo, tras unos minutos de concentración, procedieron a rodear ese edificio.

Al término del acto, tanto Paco Morote, portavoz del Foro Social, como José Coy, de la Asamblea de personas paradas y afectadas por la crisis, tomaron la palabra para animar a secundar la convocatoria, anunciando la próxima constitución de piquetes informativos destinados a garantizar el éxito del paro general así como los diferentes actos reivindicativos programados en la semana previa a dicha movilización.

martes, 21 de septiembre de 2010

POR DIGNIDAD, HAY QUE PARARLOS*

*Artículo publicado en la edición impresa de
 La Opinión de Murcia. 21-09-10


Aunque no me sorprende, me indigna el notable bloqueo mediático que acompaña a la convocatoria de la próxima huelga general del 29-S. Para los distintos medios y televisiones, esa huelga no existe. En esta ocasión, como en tantas otras, lo habitual es que seamos sometidos a una evidente manipulación informativa. A título de ejemplo, en la noche del pasado miércoles, el programa “59 segundos” de TVE trató el tema de la huelga y la reforma laboral, pero con una composición de la mesa hábilmente calculada para que los partidarios de la movilización quedaran claramente desacreditados y en minoría. Y es que no sólo muchos de los contertulios que allí acudieron eran contrarios a la huelga, sino que la moderadora del debate eran tan estricta con la fórmula del mismo que, transcurridos los 59 segundos, personas como Cayo Lara, coordinador general de IU, se quedaron, una y otra vez, sin terminar su argumentación, mientras que, por el contrario, permitía que tanto el representante del PSOE como la del PP se enzarzaran en una polémica cruzada, sin respetar los rigurosos turnos que se les concedieron a los partidarios de la huelga.

Afortunadamente, y pese a que muchos desean que esta próxima huelga general sea un fracaso, la sociedad civil muestra síntomas de reacción. Asistí el pasado jueves, día 16, al acto que la ‘Plataforma Cívica de Apoyo a la Huelga General’ organizó en un abarrotado salón de actos del Moneo, en Murcia. Esa asamblea fue, en palabas de Carlos Martínez, presidente de ATTAC, la expresión de la “voz de la ciudadanía”. Ante todo, destaco el fuerte sentimiento de unidad presente entre todas las organizaciones sociales, sindicales y políticas que arroparon ese acto. Allí estaban los sindicatos CC OO, UGT, CGT, USO y STERM-La Intersindical; organizaciones sociales y ciudadanas como Ecologistas en Acción, la Asociación de personas paradas y afectadas por la crisis de Molina de Segura, la HOAC, el Foro Social y el Foro Ciudadano, y formaciones políticas que apoyan la huelga en la Región, como Izquierda Unida (IURM) y PCE-RM, junto a gentes de todos los ámbitos del mundo laboral y de la Cultura.

Hizo la presentación y moderó el acto Patricio Hernández, presidente del Foro Ciudadano, para el que con esta huelga se plantea el reto de arbitrar nuevas fórmulas de democracia directa y de representación frente al riesgo de que la sociedad civil termine claudicando ante el empuje de los intereses del capitalismo más salvaje, en un contexto de debilidad democrática. Patricio expuso algo que parece evidente: el hecho de que las últimas medidas del Gobierno del PSOE, no incluidas desde luego en su programa electoral, suponen no sólo una traición a sus principios sino una burla a su electorado.

Interesante fue el análisis de Carlos Martínez, quien inició su disertación aludiendo al hecho positivo de la unidad que ha logrado concitar esta convocatoria huelguística. Carlos, además, advirtió de que la actual crisis capitalista está afectando más de lleno a los países ricos, con la paradoja añadida de que el mayor crecimiento económico se está dando en los países emergentes (China, India, Brasil…) e incluso en otros como Bolivia, en los que casualmente se están aplicando recetas tales como una mayor intervención estatal en la economía y una presencia activa de la banca pública para dinamizar esa actividad económica. Advirtió, además, de que en los próximos meses vamos a asistir en España a recortes de las pensiones, que pueden caer, privatizadas, en manos de los bancos, por lo que, dijo, “el enemigo principal en estos momentos es la Banca”. En concreto aludió a que Botín es “quien realmente manda en España”.

Muy enriquecedoras resultaron las intervenciones de los sindicatos y el coloquio posterior, con la denuncia, entre otras cosas, de la criminalización de los sindicatos. Destaco, así mismo, el entusiástico empuje para dinamizar la huelga de personas como José Coy y Paco Morote. En síntesis: aires de unidad en la asamblea, junto a la convicción plena de que esta huelga es precisa, por la dignidad de las personas y porque a los responsables de la crisis y sus mentores hay que pararlos.

viernes, 17 de septiembre de 2010

La Plataforma Ciudadana de apoyo a la Huelga General del 29-S celebró una asamblea en Murcia para impulsar las movilizaciones





























El acto contó con la intervención de Carlos Martínez, presidente de ATTAC-España, y con el apoyo de organizaciones sindicales, sociales y políticas.

Diego Jiménez/Murcia.- Pese al bloqueo mediático y la descarada instrumentalización que de la próxima huelga general del 29-S están haciendo el Gobierno y la casi la totalidad de los partidos del arco parlamentario, el pasado jueves, día 16 de septiembre, los colectivos sociales y ciudadanos que crearon, hace unos meses, la Plataforma Ciudadana de apoyo a la Huelga General (en la que se integran el Foro Ciudadano y el Foro Social de Murcia, Ecologistas en Acción, la Alianza Regional contra la Pobreza, HOAC y la Asamblea de personas paradas y afectadas por la crisis, de Molina de Segura) demostraron, en la asamblea celebrada en el salón de actos del edificio Moneo de Murcia,que nada puede oponerse a la voluntad ciudadana de dar un giro a la situación social y económica que atraviesa nuestro país.

En un salón abarrotado de público, con presencia destacada de significadas personas del ámbito de la Cultura, la asamblea, que contó con la intervención inicial de Carlos Martínez, presidente de ATTAC-España, sirvió para dar un impulso significativo a la huelga general convocada, en Murcia, por los sindicatos de izquierda, con el apoyo de organizaciones sociales y políticas.

La mesa, moderada por Patricio Hernández, presidente del Foro Ciudadano, contó con la presencia del propio Carlos Martínez; Paco Morote, del Foro Social; Julia Martínez, de Ecologistas en Acción; José Coy, de la Asamblea de personas paradas y afectadas por la crisis, de Molina de Segura, y Joaquín Sánchez, en representación de HOAC y, así mismo, de la Alianza Regional contra la pobreza.

Abrió el acto Patricio Hernández, tras cuya intervención se produjo también, brevemente, la de cada una de las personas que le acompañaban en la mesa.

Patricio destacó en su intervención que la huelga general del 29-S supone un reto, en el sentido de que puede ser el inicio de la consolidación de nuevas formas democráticas. Atacó duramente la política del Gobierno de Zapatero, al que acusó de practicar un fraude democrático, pues ha llevado al Parlamento un paquete de medidas no incluidas en el programa electoral del PSOE. Tras evidenciar que la huelga se va a dar en Murcia en un contexto, por desgracia, de una sociedad ‘cautiva’, por el gran peso de la derecha y sus políticas en la Región, apeló a la necesidad de combatir el fatalismo y la resignación esforzándonos por el éxito de esa huelga.

Carlos Martínez: “Esta huelga ha de ser una movilización ciudadana; hemos de reivindicar el concepto de ciudadanía”

Con esta alusión previa, inició su disertación el presidente de ATTAC-España, quien se felicitó así mismo del alto grado de unidad que se respiraba en la asamblea. Carlos Martínez calificó a esta huelga general de ‘distinta’ a las demás, por darse en un contexto de crisis aguda motivada por las políticas neoliberales. Con la huelga nos jugamos, dijo, cómo salir de esta crisis, que, paradójicamente, está afectando más a los países ricos mientras que otros, como China -que va a dominar en los próximos años el mercado mundial, tras el evidente declive de EE UU-, Brasil, Bolivia…están experimentando un crecimiento económico. Ante ello, afirmó que los poderes económicos de la UE tienen miedo.

Carlos Martínez dijo que el origen de la crisis hay que retrotraerlo a treinta años atrás, cuando las políticas neoliberales de Reagan y M. Tatcher condujeron a la derrota de los sindicatos, todo ello con la colaboración de los partidos social-liberales (antes, socialdemócratas). No tuvo reparos en calificar esta próxima movilización social y ciudadana como ‘política’, en la medida que se ejerce contra la dictadura de los mercados. Además, se mostró convencido de que el paquete de reformas sociales y laborales es el inicio de un próximo ataque también al sistema público de pensiones, que, privatizadas, serán controladas por la Banca privada. Por esta razón, alegó que hay que hacer más huelgas en un futuro, congratulándose de que, para el éxito de las mismas, se ha iniciado un camino de unidad solidaria.

Carlos Martínez esbozó todo un paquete de medidas alternativas al actual estado de cosas, tales como los impuestos progresivos; la desaparición de los paraísos fiscales; Banca Pública; radicalidad democrática; auténtica libertad sindical, y mayor implicación de los sindicatos entre el colectivo de trabajadores autónomos y en la pequeña y mediana empresa…

Carlos Martínez concluyó advirtiendo que el mayor enemigo, hoy, es la Banca.

Coloquio y segunda parte de la Asamblea

Tras la intervención de Carlos Martínez tuvo lugar un animado coloquio y la intervención de las organizaciones sindicales que apoyaban el acto.

Abrió el turno José Pascual Rubio, de CGT, quien enfatizó que hay que ir a esta huelga por motivos tales como el reparto de la riqueza y el trabajo, la rebaja en la edad de jubilación, entre otros. Tras criticar la postura de la patronal, Rubio afirmó que no es de recibo que los empresarios declaren rentas anuales de 7.000 euros menos que los trabajadores y trabajadoras, concluyendo con la necesidad de consolidar una unidad sindical sin orgullo.

Alicia Poza, de STERM-La Intersindical, evidenció que la ponencia de ATTAC había obviado el referente feminista, y dijo hablar en nombre de las mujeres, pues en estos momentos se están atacando los organismos públicos de Igualdad, con hechos tales como la desaparición del Instituto de la Mujer, en Murcia, y del Observatorio contra la violencia de género, en Madrid.

Juan Antonio Andreu, que saludó en nombre de USO, destacó en su breve intervención que esta huelga es necesaria para generar más trabajo y más calidad de vida.

Daniel Bueno, secretario general de CCOO en Murcia, lanzó un duro alegato contra Zapatero y sus políticas, pues el presidente del Gobierno ha traicionado sus principios. Comparó el duro ajuste estructural español al que se ha dado en Grecia y se mostró convencido de que, tras la huelga, Zapatero ha de rectificar, pues la huelga del 29-S la vamos a ganar.

Antonio Jiménez, secretario general de UGT en Murcia, justificó la huelga ante la desprotección social a que han conducido las políticas del Gobierno. Advirtió de cambios, lesivos para los trabajadores, en la ILT (incapacidad laboral transitoria) y denunció la cada vez mayor tendencia a la sustitución del empleo indefinido por el temporal, así como el fomento del despido. Dijo que, a diferencia de Francia, donde no se ha abordado la reforma laboral aunque sí algunos recortes sociales, en España el Gobierno no ha tenido reparos en abordar aquélla. Terminó afirmando que la huelga se va a ganar, y el Gobierno habrá de rectificar.

José Antonio Pujante, coordinador general de IU de Murcia y diputado regional, arropado por bastantes militantes de IU y del PCE-RM (con su secretario general Joaquín Morote presente en la sala, que informó del apoyo de su partido), y al que acompañaba Esther Herguedas, portavoz de la presidencia de IU y concejala del consistorio murciano, saludó a la Asamblea informando que, en la medida en que IU viene apoyando claramente esta convocatoria de huelga, todas las personas de esa formación política en la Región están trabajando por el éxito de la misma, y se sumarán a los piquetes informativos para contribuir a ello.

Concluida esta última ronda de intervenciones, cerraron el acto José Coy y Paco Morote.
José Coy, con evidente entusiasmo, en la medida en que la asamblea era la expresión de una unidad (citó la presencia de personas de base del PSOE en la sala) que iba a conducir al éxito de la huelga, recordó la reciente ocupación del Banco de Santander, y anunció (sin querer dar más detalles, para no dar pistas inoportunas) que en los próximos días se harán acciones similares. Hizo una cita de la conocida expresión del ‘Caballo de Atila’, para afirmar que la ciudadanía en lucha va a llenar las calles. Reivindicó, así mismo, la memoria de Antonete Gálvez, el “tío Antonete”, popular dirigente del Cantón de Cartagena, como ejemplo reivindicativo y de lucha que hay que tener presente en las actuales circunstancias. Por último, animó a la presencia activa de todas las personas posibles en los piquetes informativos, para lo que se convocó a la reunión que va a tener lugar la noche del día 28 en la Plaza de Santo Domingo de la capital murciana.

Paco Morote recordó también que hay un calendario de actos previos a la huelga, refiriéndose, en concreto, a que el próximo martes, día 21 de septiembre, a las 19:30 horas, está convocada una cadena humana para rodear el Banco de España y la Delegación de Hacienda, organismos que están ubicados en la Gran Vía de Murcia.

lunes, 13 de septiembre de 2010

ASAMBLEA CIUDADANA, EN MURCIA, DE PREPARACIÓN A LA HUELGA GENERAL DEL 29-S

DÍA 16 DE SEPTIEMBRE

HORA: 19.30


LUGAR: SALÓN DE ACTOS DEL EDIFICIO
MONEO - MURCIA


PROGRAMA:

1º Interviene: CARLOS MARTÍNEZ
PRESIDENTE DE ATTAC-ESPAÑA

ASAMBLEA CIUDADANA PARA LA
PREPARACIÓN DE LA HUELGA


ECOLOGISTAS EN ACCIÓN; ALIANZA REGIONAL CONTRA LA POBREZA; HOAC; ASAMBLEA DE PERSONAS PARADAS Y AFECTADAS POR LA CRISIS DE MOLINA DE SEGURA; FORO CIUDADANO DE LA REGIÓN DE MURCIA; FORO SOCIAL.


En la asamblea estarán los representantes de CCOO,UGT,USO,CGT y STERM-La Intersindical (convocantes de la huelga general en nuestra Región), que nos informarán sobre aspectos organizativos de la huelga, entre otros temas.

También estarán presentes diversos colectivos que están trabajando para el éxito de la convocatoria.

Rogamos máxima difusion de este acto, así como máxima participacion.

viernes, 10 de septiembre de 2010

CONFERENCIA DE MANFRED MAX-NEEF: "EL MUNDO EN RUMBO DE COLISIÓN"

Pincha en este enlace: El mundo en rumbo de colisión. (Luzes Diálogos en La Rábida.) Categoría: Conferencias y Entrevistas; UNIA Académica. Duración: 00:56:49. Fecha de grabación: 2009-12-01.

Sinopsis: El Premio Nobel Alternativo de Economía Manfred Max-Neef ha indicado que con el dinero que se ha usado para "salvar" a los bancos de la situación financiera actual habría "600 años de un mundo sin hambre". El creador de los 'Principios de Economía Descalza' y la 'Teoría del Desarrollo a Escala Humana' ha asegurado que la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación, FAO, estimó en octubre de 2008 que el hambre está afectando a millones de personas y millones de dólares para paliarlo. "En ese mismo momento se agregan millones para salvar a los bancos". Así, ha subrayado que hasta septiembre de 2009 el paquete de rescate alcanza a 17 millones de dólares."Ese es el mundo en el que estamos. Acostumbrado a que nunca hay suficiente para los que no tienen nada pero sobran los recursos para satisfacer las necesidades superficiales", ha destacado. Max-Neef fue miembro del Consejo Asesor de los Gobiernos de Canadá y Suecia para el Desarrollo Sustentable, y candidato independiente a la Presidencia de la República de Chile en 1993. Entre los años 1994 y 2002 fue rector de la Universidad Austral de Chile. Actualmente es profesor de Economía Ecológica de la Universidad Austral de Chile. Está considerado como 'Uno de los sabios de nuestro tiempo' y 'Uno de los 50 líderes mundiales en sostenibilidad'. Serie: Ciclo Luzes Diálogos en La Rábida. Actividad Clase Magistral Temática: Economía, Medio Ambiente. Descriptores: Naturaleza, Política, Cultura, Comunicación, Internet, Periodismo Geográfico: La Rábida / UNIA / España. Año y Producción: 2009-12 Universidad Internacional de Andalucía. Realización: SAV Servicio Audiovisual UNIA. Nacionalidad: España. Equipo Técnico: Enrique Antonio Martínez, dirección. Daniel González, realización y edición. UNIA.258

martes, 7 de septiembre de 2010

CHANTAJE MARROQUÍ *

*http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2010/09/07/chantaje-marroqui/268725.html

Mi picoesquina
Chantaje marroquí

Cuando Zapatero hablaba de adoptar una actitud diplomática «inteligente y responsable» omitía que los forzados acuerdos con la diplomacia marroquí obedecen a las presiones de Francia

DIEGO JIMÉNEZ

Las relaciones España-Marruecos parecen condenadas a mantenerse en un permanente tira y afloja. Por un lado, para muchos —no es mi caso— parece lógico que la diplomacia española aspire a no tensar en exceso, en cuanto a niveles de exigencia, esas relaciones con nuestro vecino del sur, en aras de garantizar la seguridad y la cooperación necesaria entre ambos países. Pero, dicho esto, lo que no es de recibo es que, también muy frecuentemente, asistamos a un permanente chantaje marroquí.

Todo arranca de los vergonzosos acuerdos de Madrid, de noviembre de 1975, por los que, con el dictador Franco entonces agonizante, se entregó el Sahara Español a Marruecos y Mauritania. De manera que todas las tensiones que han ido aflorando estos años entre los dos países tienen como origen esa vergonzante muestra de la debilidad diplomática española. Debilidad que se mantiene estos días. A título de ejemplo, el Consejo de Ministros español acaba de dar el plácet al nuevo embajador marroquí en España, Ould Souilem, un antiguo miembro del Frente Polisario, síntoma evidente de la especial sintonía existente entre Marruecos y España en el contencioso actual del Sahara. Y aunque es cierto que ese nombramiento no parece que pueda contribuir a favorecer las aspiraciones anexionistas marroquíes sobre la antigua colonia española, es evidente que, con Souilem como embajador en España, Marruecos quiere reforzar esas pretensiones de la monarquía alauita. Todo ello, repito, en un contexto de vergonzante debilidad diplomática española.

Cuando, hace unos días, Zapatero hablaba de adoptar, con respecto a las tensiones con Marruecos, una actitud diplomática «inteligente y responsable», omitía conscientemente que los forzados acuerdos entre las diplomacias marroquí y española —más allá de asuntos puntuales, como la cooperación policial conjunta a ambos lados de las fronteras— obedecen a las indudables presiones de Francia y, en menor medida, Estados Unidos, para el mantenimiento del statu quo en el Magreb. A nadie escapa el hecho de que la diplomacia de Rabat se ventila, muy frecuentemente, en el Elíseo. Como es notorio que, con ello, Francia, pretende mantener una permanente presencia en una región que constituyó su área de influencia en época colonial, hasta los procesos de independencia que se dieron en la década de los 60 del pasado siglo.

Por su parte, los sucesivos Gobiernos españoles han asumido el discurso marroquí de los riesgos que conlleva una desestabilización de la monarquía alauí (migraciones, narcotráfico, terrorismo…) y, obnubilados por el supuesto potencial de las relaciones económicas con su vecino del sur, han conseguido que Marruecos haya logrado el estatus de socio imprescindible de la Unión Europea y, al tiempo, blindarse ante exigencias externas. En efecto, desde hace algunos años, Marruecos ha ´vendido´ unas supuestas reforma y transición políticas que no son tales, pues muy pocos han sido los avances y muchos los retrocesos en materia de desarrollo, derechos humanos…

Por citar otro caso reciente, el nombramiento del embajador Souilem parece querer expresar, de cara a España, una respuesta al desenlace del caso Aminatour Haidar. Con la expulsión de la activista saharaui, Marruecos puso en una situación harto incómoda y delicada al Gobierno español. Y aunque el asunto se resolvió con la mediación de EE UU, las autoridades marroquíes eran conscientes de que el retorno de la activista al Sahara supondría un fortalecimiento de la contestación saharaui a las zonas ocupadas. El nombramiento, pues, de un ex saharaui como embajador marroquí en Madrid, junto con las recientes tensiones en Ceuta y Melilla, con seguridad alentadas por la diplomacia marroquí, parecen la réplica de Rabat al ´marrón´ que tuvieron que tragarse a finales de 2009.

Decididamente, parecemos condenados a plegarnos constantemente ante las pretensiones de nuestro vecino del sur. O lo que es lo mismo: a aceptar permanentemente el chantaje marroquí. Y mientras, el noble pueblo saharaui sigue esperando que el referéndum de autodeterminación, tantas veces anunciado y otras tantas postergado, pueda celebrarse algún día.

lunes, 6 de septiembre de 2010

EXCELENTE ARTÍCULO DE VIDAL COY


Perforación petrolera en el
Parque Nacional Yasuní (Ecuador)









La distancia desde Groenlandia hasta Yasuní
(Domingo, 5 Septiembre 2010)

http://www.cuartopoder.es/planetaherido/la-distancia-desde-groenlandia-hasta-yasuni/329


Afortunadamente, Greenpeace sigue dando que hablar. Su atrevida última acción en Groenlandia va a conseguir, aliada con el final del verano, detener las prospecciones recién iniciadas en aguas de Groenlandia, última muestra de la voracidad sin límite y sin escrúpulos de las genéricamente denominadas compañías petroleras.

Desgraciadamente, casi nada parece que sea posible contra las intenciones de la industria transnacional de seguir explotando sin freno la gallina de los huevos de oro, que no es otra que la Tierra, nuestro planeta: está dispuesta a repetir el cuento.

Eso se colige de que, todavía humeantes y malolientes los restos de la cadena de negligencias y errores cometidos por BP en el Golfo de México, otra empresa similar, Cairn Energy, acometa deprisa y corriendo las perforaciones en la plataforma submarina cercana al Ártico aprovechando la mengua registrada en los hielos gracias, entre otras cosas, a la variación del clima ya provocada en buena medida por las emisiones de CO2 debidas en buena parte a la utilización de combustibles fósiles.

Tampoco parece importar que un desastre tan fresco como el de la plataforma Deepwater Horizon pueda hacernos ver que cosas como la ocurrida en el Golfo de México no contribuyen precisamente al mantenimiento de la biodiversidad. Ni que, a consecuencia de tamaña destrucción –­– de cuya magnitud real solamente conocemos los 6.240 millones de euros que BP dice haber empezado a pagar en indemnizaciones––, la reacción de Obama fuera paralizar los proyectos de explotación de los yacimientos de hidrocarburos en Alaska.

Las autoridades de Groenlandia, incapaces de aplicarse el refrán de las barbas del vecino, han permitido que la anunciada carrera por el petróleo del Ártico comience factualmente en sus aguas territoriales. Poderoso caballero…, por continuar con los símiles. Todo sea por el beneficio que acarrea lo que llamamos desarrollo.

Sin embargo, no sólo el clima otoñal aliado de las acciones desde el buque de Greenpeace induce a albergar algún sentimiento equiparable al nombre del ecolonavío: Esperanza. Por mucho que se pretendan ignorar, hay acuerdos y decisiones políticas que van en sentido contrario de lo que pretenden las petroleras transnacionales.

Hace pocas semanas, menos de un mes, que se ha concretado una iniciativa novedosa y que ha costado años de negociación, señal de que, a pesar de todo, los avances reales siguen siendo costosos. Yasuní. El petróleo que se encuentra en el subsuelo de ese parque natural amazónico de Ecuador seguirá estando donde está: no será explotado gracias a un acuerdo, difícil, entre el Gobierno de Rafael Correa y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

A cambio, se crea un fondo de capital administrado por el PNUD con participación de organismos ecuatorianos incluyendo al Estado por el que el país obtendrá el equivalente a la mitad de los rendimientos que obtendría si se explotara ese petróleo, es decir, una suma estimada en alrededor de 3.000 millones de euros. Los intereses del fondo servirán para la protección del Parque Nacional del Yasuní y de otros parques ecuatorianos, entre otros objetivos sociales.

El quid pro quo parece limpio y beneficioso para el medio ambiente. En opinión de Rebecca Grynspan, responsable regional del PNUD, se ahorrará la emisión al ambiente de más de 400 millones de toneladas de dióxido de carbono y, por tanto, no solamente es un apoyo a la lucha contra el cambio climático, sino que es también una muestra de corresponsabilidad social.

La funcionaria internacional cree, y tiene razón, que el acuerdo “rompe el paradigma de las relaciones Norte-Sur, pues los países industrializados no son los únicos contribuyentes [a la lucha contra el cambio climático], pues el principal es el pueblo ecuatoriano que renuncia a explotar sus recursos petroleros en beneficio de un modelo de desarrollo totalmente distinto”.

A pesar de que costó años llegar a establecer el acuerdo –y de que las dificultades persisten, pues falta concretar la ayuda financiera–, me pregunto si alguna vez alguien se ha planteado algo similar en relación con zonas como, por ejemplo, la isla de Groenlandia, el Ártico, o tantos otros sitios. ¿Abrirá el Yasuní un camino hasta hace poco inexplorado? ¿Será valorado o tenido en cuenta como un precedente a imitar en la próxima Cumbre del Clima a final de año en Cancún? O, lo más importante: ¿Hallará Ecuador la financiación necesaria para que el proyecto de conservar intacto el Yasuní llegue a ser realidad?

viernes, 3 de septiembre de 2010

CALENTANDO MOTORES EN MURCIA PARA LA HUELGA GENERAL DEL 29-S

Relación provisional de algunos de los actos preparatorios de la Huelga General del 29 de septiembre en Murcia, organizados por los sindicatos convocantes y apoyados por otros sindicatos, organizaciones sociales e Izquierda, Unida de la Región de Murcia y la Plataforma Ciudadana de apoyo a la Huelga General.

7 septiembre, a las 19.00 h, cacerolada en Murcia (Delegación del Gobierno) y en Cartagena (Plaza del Ayuntamiento).

9 septiembre: concentración de delegados/as en Madrid. Salen autobuses desde Murcia (quien quiera ir que se ponga en contacto con los sindicatos, aunque no hay muchas plazas).

Evento público


16 de septiembre
· 19:30 - 22:00

--------------------------------------------------------------------------------

Lugar Salón de Actos del Ed.Moneo. Murcia

--------------------------------------------------------------------------------

Convoca: PLATAFORMA CIUDADANA DE APOYO A LA HUELGA GENERAL DEL 29 –S

--------------------------------------------------------------------------------

Es una asamblea abierta a la participación de todos, en cuya primera parte intervendrá Carlos Martínez, Presidente de ATTAC-España, especialmente invitado al acto, para a continuación debatir medidas de apoyo a al Huelga General del 29-S en la Región de Murcia. Te esperamos.


22 septiembre, a las 19 horas, en el Parque de Fofó de Murcia: acto central- mitin con la intervención de los secretarios confederales de los sindicatos.
24 septiembre: concierto joven en el Murcia Parque a partir de las 21.30 horas (entrada gratis).

28 septiembre, a partir de las 12.00 horas, caravana de coches, motos, etc. (Sitios de salida y municipios donde se va a celebrar por confirmar).

29 septiembre, a las 19.30 horas: Manifestación Regional. Salida desde la Plaza Fuensanta de Murcia (Junto a El Corte Inglés).

jueves, 2 de septiembre de 2010

MOTIVOS PARA LA HUELGA GENERAL


VICENÇ NAVARRO


Es importante que se entienda y se conozca qué ha estado ocurriendo en la Unión Europea durante estos últimos años (y no me refiero sólo a lo que ha pasado desde el inicio de la crisis en 2007). La participación de las rentas del trabajo como porcentaje de la renta nacional en el promedio de los países de la UE-15 ha ido descendiendo desde principios del establecimiento de la Unión hasta hoy, bajando del 69% al 56%. Este descenso ha sido mucho más acentuado en la zona euro, y todavía mayor en España. Ello ha ido acompañado de un aumento del desempleo en el promedio de la UE-15 (interrumpido provisionalmente en España por la burbuja inmobiliaria hasta que estalló) y de un deterioro de las condiciones de trabajo. El porcentaje de trabajadores que declara trabajar en condiciones estresantes en el promedio de la
UE-15 ha pasado del 32% de la población empleada a un 54% en 2008. En España ha sido incluso mayor. Una consecuencia de ello es que las enfermedades laborales por estrés han aumentado.

Por si esto no fuera suficiente, la protección social se ha ido deteriorando. La tasa de crecimiento del gasto público social (que cubre los gastos públicos en las transferencias y servicios del Estado del bienestar) ha ido descendiendo en el promedio de la UE-15 desde principios de la década de los noventa (habiéndose interrumpido este descenso entre 2004 y 2008 en España durante la alianza –informal– del PSOE con IU-ICV, ERC y BNG). Ha vuelto a descender a partir de entonces, y España ha permanecido en la cola de la Europa social, siendo el país de la UE-15 con el gasto público social por habitante más bajo. Además de este descenso hemos visto una disminución de los derechos laborales en la mayoría de los países de la UE-15.

Mientras la clase trabajadora y grandes sectores de las clases medias veían disminuir su capacidad adquisitiva (la mayor causa del enorme endeudamiento de las familias), hemos visto un enorme incremento de los beneficios empresariales. Estos aumentaron un 38% en la media de la UE-15 y un 42,3% en la zona euro durante el periodo 1999-2008, mientras que los costes laborales aumentaron sólo un 17%. En España, este contraste entre la austeridad impuesta a las clases populares y la bonanza y exuberancia de los beneficios empresariales fue incluso más acentuado. Durante el mismo periodo, las mayores empresas españolas vieron aumentar sus beneficios netos un 73% (casi el doble de la media de la UE-15), mientras que los costes laborales aumentaron durante el mismo periodo un 3,7% (casi cinco veces menos que en la UE-15). Dentro de estas empresas, las que alcanzaron elevadísimos niveles de beneficios fueron las financieras, que basaron su riqueza en el enorme endeudamiento de las familias europeas y españolas y en actividades altamente especulativas, incluyendo las inversiones inmobiliarias, que se convirtieron en el motor del crecimiento económico en varios países, incluyendo España. La banca española, bajo la pésima supervisión del Banco de España, tiene una enorme responsabilidad en el desarrollo del complejo bancario-inmobiliario-constructor y su burbuja, que al explotar ha creado el enorme problema económico, además de dificultar enormemente la accesibilidad al crédito por parte de la ciudadanía y de la mediana y pequeña empresa. Es una enorme incoherencia (para ponerlo de una manera amable) que el gobernador del Banco de España, Francisco Fernández Ordóñez, que junto con anteriores gobernadores es el responsable de una de las mayores causas de la crisis en España, esté ahora liderando el movimiento neoliberal, y responsabilice a los sindicatos por el elevado desempleo causado, según él, por una supuesta rigidez de los mercados laborales.

A nivel europeo, los hechos presentados en los párrafos anteriores se deben, no a los mercados financieros, sino al desarrollo de las políticas neoliberales, promovidas por las mayores instituciones de la UE, y muy en especial por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Consejo Europeo, controlado este último por las derechas (cristiano-demócratas y liberales). Estas instituciones han estado imbuidas del pensamiento neoliberal, al cual se han adaptado gran parte de los partidos socialdemócratas gobernantes que han abandonado elementos claves de la tradición socialdemócrata para convertirse en partidos socioliberales. Estas políticas han consistido en la desregulación de los mercados laborales, la reducción de la protección social, la reducción de los impuestos, el aumento de su regresividad (responsable, en parte, de que las desigualdades sociales en la UE-15 hayan alcanzado el mayor nivel conocido en los últimos 20 años), las privatizaciones de los servicios del Estado del bienestar, y la reducción de los beneficios laborales y sociales. La reducción de impuestos, por cierto, determinó el crecimiento de la deuda pública en todos estos países.

Todas estas políticas han respondido al enorme poder de clase, es decir, del capital (mundo empresarial y financiero y rentas superiores), que está aprovechando ahora la crisis creada por ellos para conseguir lo que ha estado deseando todos los años: debilitar todavía más al mundo del trabajo al cual pertenecen las clases populares. De ahí que sea fundamental que exista una protesta masiva el día 29 de septiembre, a nivel europeo y a nivel español, para iniciar un proceso de reversión de tales políticas, no tanto por un cambio político en el que ganen las derechas (PP en España y CiU en Catalunya) que empeoraría todavía más la situación, sino por un cambio muy sustancial en las izquierdas, y muy en especial de las gobernantes, que no ocurrirá a no ser que haya una protesta generalizada en contra de aquellas políticas. Así ocurrió, por cierto, en las últimas huelgas generales, y así debiera ocurrir ahora.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University.

martes, 31 de agosto de 2010

Impresionante pintura china a caballo entre los siglos XI y XII


Dado su indudable interés artístico, reproduzco aquí (cosa que no suele ser habitual en los contenidos de mi blog "Desde mi cornijal"), una preciosa obra de arte china realizada entre los siglos XI y XII publicada por mi amigo Ernesto en su blog "Testigo", y que, según sus palabras, supone "una exquisita y célebre pintura, realizada entre 1085 y 1145 durante la Dinastía de la Canción del Norte (Song) por el artista Zhang Zeduan, siendo restaurada durante la Dinastía Quing. Se conserva en el Museo de Shangai, mide 5,2,8 metros de largo y 24,8 cm de anchura, conteniendo 814 personas, 28 embarcaciones, 60 animales, 30 edificios, 20 vehículos, 9 sillas de manos y 170 árboles pintados. Dado su impresionante tamaño, os lo ofreceré en una presentación diferente, en una visita virtual que permite ir recorriendo la pintura, desplazando el cursor hacia uno u otro lado, bastando con desplazarlo al centro para detener el movimiento. Cuando encontréis un cuadrado remarcado, al pinchar sobre él podréis ver una entretenida animación que representa la vida cotidiana de la gente de la época".

Que la disfrutéis.

http://www.npm.gov.tw/exh96/orientation/flash_4/index.html (Enlace a visita virtual)

martes, 24 de agosto de 2010

CUANDO EL PRESENTE EXCLUYE EL PASADO *


* Interesantísima reflexión de Francisco Espinosa Maestre desmontando los tópicos recientes que acompañan a las posturas revisionistas de la Guerra Civil Española, a partir del debate abierto por las asociaciones memorialistas. El artículo no tiene desperdicio.

Francisco Espinosa Maestre, (Villafranca de los Barros, Badajoz, 1954), es un historiador español, afincado en Sevilla. Ha publicado diversas obras sobre la Segunda República Española, la Guerra Civil Española, la represión franquista y sobre memoria histórica.

Doctor en Historia, ha realizado varios estudios sobre la Segunda República Española, la Guerra Civil Española, la represión franquista y sobre la memoria histórica, especialmente sobre el territorio de Andalucía y Extremadura.

Desde 2005 forma parte del grupo del Departamento de Historia Económica de la Universidad de Sevilla, desde el que investiga la reforma agraria de la Segunda República en la provincia de Badajoz. Sobre este tema leyó su tesis doctoral en la Universidad de Sevilla el 22 de enero de 2007. La tesis la dirigió el catedrático Antonio Miguel Bernal y el tribunal lo presidió el historiador Josep Fontana.

En 2008 fue elegido, a propuesta de las partes (los familiares de desaparecidos y las asociaciones para la recuperación de la memoria histórica denunciantes), miembro del grupo de expertos encargado de búsqueda de fosas comunes y la identificación de las víctimas en el sumario contra los crímenes del franquismo promovido por el juez Baltasar Garzón.

Espinosa Maestre desempeña la dirección científico-técnica de la iniciativa para la recuperación de la memoria histórica Todos los Nombres, base de datos de represaliados por el franquismo para su consulta por internet, promovido por la Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia y la Confederación General del Trabajo de Andalucía. El consejo asesor de Todos los nombres está compuesto por Josep Fontana, Reyes Mate, Paul Preston, Hilari Raguer y Nicolás Sánchez Albornoz.



Francisco Espinosa Maestre.
Historiador y Director científico de www.todoslosnombres.org

Todos fueron asesinos

Aquellos que llevan mal todo lo relacionado con la memoria histórica se han visto obligados a reconocer el derecho de la gente a dar sepultura digna a sus
familiares enterrados en fosas comunes. No hacerlo les hubiera dejado en muy mal lugar. Curiosamente, aunque no se diga, este reconocimiento generalizado a honrar a las víctimas del fascismo es fruto en exclusiva del movimiento pro
memoria, que desde fines de los 90 y concretamente desde el año 2000 logró
mostrar a la sociedad una realidad oculta y prohibida durante el franquismo y
también a partir de la transición (las exhumaciones de entonces fueron hechas al margen del sistema cuando no en contra). Sin embargo, los enemigos de la
memoria, para justificar lo que no se hizo ni en la transición ni después por quienes tenían la obligación y el poder para hacerlo, se agarran a que esto es cosa de los nietos, que ignoran lo que fue el franquismo y la transición y que, por tanto, no pueden calibrar justamente lo que se hizo. Y como para esta gente todo es tan sencillo, no tienen reparo alguno ahora en responsabilizar al Gobierno de no dar solución a este asunto de los muertos y las fosas, que es, según ellos, para lo que se hizo la Ley de Memoria Histórica (LMH). De paso, aprovechan el debate para meter otras cuestiones de más calado relativas a la interpretación de nuestro pasado reciente. Sería el caso de Joaquín Leguina en su artículo “Enterrar a los muertos” (El País, 24/04/2010).

Para el político del PSOE son preocupantes “algunos mensajes de muy dudosa calidad” que se han ido colando en estos años. Así, critica la interpretación
que se está dando de la Ley de Amnistía como vulgar apaño amnésico, que
considera calumniosa “para quienes se pusieron de acuerdo en traer la democracia a España y para ello prepararon una Constitución consensuada”. Todo por un objetivo: la reconciliación, dice Leguina. Porque para él hay algo que no admite discusión y que está en el origen de todo este asunto: “… en los dos bandos se practicó una enfurecida ‘limpieza étnica’”. Las palabras lo delatan. No parece caer Leguina en que bando, lo que se dice bando, sólo hubo uno, que fue el sublevado; la otra parte era el Gobierno legal de la República. Si designamos a ambos con la palabra bando estamos igualándolos y situando al Gobierno y a quienes le servían a la altura de las bandas de facciosos que dieron el golpe militar. Éstos, además, traían un plan que pusieron en práctica desde el primer día: no de limpieza étnica sino de exterminio político y social. Como en Chile, caso que el señor Leguina debe conocer bien, pero a lo grande (piénsese en cualquiera de esas provincias en las que el golpe triunfó y la “guerra civil” fue sólo represión: todas superan en muertos a Chile). Los golpistas sabían que iniciaban la cadena de violencia y que, en consecuencia, en el otro lado caerían muchos de los que supuestamente venían a salvar de las garras del marxismo, pero esto no sólo no les importaba sino que venía bien a sus propósitos.

Es vieja la práctica de negar afirmaciones que nadie ha mantenido para
lanzar las propias. Mantiene Leguina que tan inexacto fue antes catalogar a unas víctimas de “mártires de la Cruzada” como ahora a otras de “héroes de la
democracia y de la libertad”. Quizás Leguina no haya caído en la cuenta pero esto de poner en duda a los “héroes” ya lo vienen haciendo los Moas hace tiempo. Con ello muestra su absoluto desprecio por los que dieron su vida por la libertad y por las víctimas del fascismo. Sabiendo lo que fue el golpe y la reacción popular que lo hizo fracasar prácticamente en todo el país, salir además con el ejemplo de Agapito García Atadell entra en el terreno de la perversión moral. ¿Será acaso la historia de García Atadell la que nos lleve a no generalizar sobre los represaliados franquistas o la que nos mueva a equiparar la violencia en ambas zonas? García Atadell representa el terror desatado en zona republicana a consecuencia del golpe militar y del resquebrajamiento del Estado y sus instituciones; también marca las diferencias entre unos y otros: al contrario que los “García Atadell” de la zona franquista, éste tuvo que huir y fue el propio gobierno republicano el que posibilitó a los franquistas su captura.

Ni en Madrid ni en el resto del territorio que quedó en zona gubernamental
hubo durante meses fuerzas y recursos para controlar enteramente la situación. Lo que hemos demostrado los historiadores es que, a pesar de esto, en gran parte del territorio primó el respeto a la vida por deseo de las autoridades republicanas y de los comités que se constituyeron por todas partes en representación del Frente Popular. Fueron miles de presos de derechas los que salvaron la vida en aquellas terribles circunstancias gracias a lo que quedó de la República. Pero el golpe no triunfó en todo el país y lo que se planeaba como una marcha triunfal hacia la capital se convirtió en una marcha plagada de obstáculos que se prolongó durante casi cinco meses. Además había que limpiar el territorio. Para colmo Madrid consiguió heroicamente frenar al ejército de África en sus mismas puertas y el golpe devino en larga guerra. No encontrará el Sr. Leguina a historiador alguno que justifique el terror que asoló ciudades y pueblos de la zona gubernamental; mucho más fácil le será lo contrario, ya que, como bien debe saber, abundan los justificadores del terror que acompañó en todo momento a las columnas franquistas. Sin embargo, uno formaba parte del programa y el otro no. Los historiadores sabemos que para las víctimas de los rojos hubo mucha memoria histórica, pero, a pesar de ello, no hemos olvidado en nuestros trabajos ni uno de sus nombres.

Ahora bien, lo que carece de sentido alguno, cuando ni siquiera sabemos
aún el número y la identidad de todas las víctimas del franquismo, es que los
tratemos por igual. Pide Leguina “ampliar el mutuo perdón y hacer que todos los muertos sean también de todos”. Pero ¿cómo que todos? ¿Ignora Leguina que sólo podemos hablar de todos los de un lado? ¿Desconoce que ha costado tres décadas de arduo trabajo recuperar parte de los nombres de las otras víctimas? ¿No sabe que, fiel a sus orígenes recientes e imbuida de espíritu de transición, la Universidad tardó años en ocuparse de esa etapa? ¿Ha olvidado ya que su partido gobernó durante catorce años y nunca tuvo voluntad ni tiempo de mirar atrás? Sin ir más lejos, ¿no tuvo tiempo él mismo entre 1983 y 1995, cuando fue presidente de la Comunidad de Madrid, de dedicar un poco de atención a los hombres y mujeres que perecieron a manos del fascismo en su comunidad, fueran o no héroes de la democracia y de la libertad? Evidentemente no, ya que debía de pensar como sus superiores. La historia nos enseña que el primer deber de la democracia es la memoria pero, en aquellos años rutilantes, al PSOE, como a buena parte de la sociedad surgida de la dictadura, la memoria le estorbaba. Así acabó él y así acabóel PSOE.

Todos los muertos son iguales

El artículo de J. Leguina fue rebatido en el mismo periódico por Almudena
Grandes, “La condición miserable” (09/05/2010), Teodulfo Lagunero, “Enterrar a los asesinados por los fascistas” (29/05/2010) y Javier Cercas, “La puñetera
verdad” (06/06/2010). En todos ellos, por diferentes que sean, se pueden
encontrar ideas interesantes que ha costado y está costando mucho transmitir a la sociedad y que hoy sean cosa aceptada para muchos, aunque no para los que aún funcionan dentro de esquemas heredados de la propaganda franquista, que no son pocos.

De orden muy diferente fue “Los muertos de todos”, artículo de Jorge M.
Reverte que vio la luz en el mismo periódico citado el 18 de junio. Aquí volvemos otra vez a los dos bandos. Reverte, para quien todas las víctimas son iguales, las de Paracuellos como las de Badajoz, reconoce la responsabilidad de los golpistas y su plan de exterminio, pero para mostrar que los otros actuaron igual remite a Paracuellos (su documento encontrado por la documentalista Diana Plaza), Barcelona (Miquel Mir y Diario de un pistolero anarquista), La Solana (Fernando del Rey y Paisanos en lucha) y las matanzas finales de la guerra en Cataluña (J. Cercas).

No sé si será consciente Reverte de dónde se mete al asumir los más que
dudosos escritos de Mir y a un historiador como Del Rey que considera esto de la memoria histórica “como una losa que ha caído sobre los historiadores
profesionales” y que lamenta lo que llama “la irrupción de la historia militante”.
Tampoco parece muy serio poner como ejemplo la conocida novela de Cercas. Yo podría mostrar a Reverte otros muchos casos que prueban que, por más que se cometieran crímenes en todo el territorio, nunca cabrá igualar ambos terrores.

Cuando el presente excluye el pasado

Podremos estar con las víctimas y despreciar a los asesinos, pero ni ambos bandos fueron iguales ni lo dueron todas las víctimas. De entrada, no tenemos por qué asumir ni una sola víctima de los franquistas, ya fuera provocada en enfrentamiento armado u otros actos bélicos como por los bandos de guerra o los sumarísimos de urgencia. Sólo la investigación permitirá identificar a los asesinos. Efectivamente García Atadell era un criminal que mereció su final, pero no hay que olvidar que estos monstruos dan vía libre a sus instintos cuando la situación lo permite, y, en este caso, lo que lo permitió fue el golpe militar. Sin embargo, nuestra actitud, aunque cautelosa, debe ser diferente con las víctimas causadas en su defensa por la República y por quienes la apoyaron en todo momento, desde el 17 de julio del 36 hasta el 1 de abril del 39 y desde las acciones iniciales que hicieron fracasar la sublevación en lugares clave hasta las penas dictadas por los tribunales populares. Lo que no cabe justificar en modo alguno, por más que entre los afectados cayeran elementos responsables y colaboradores del golpe, es el terror salvaje que durante varios meses causó miles de víctimas en numerosos lugares del territorio republicano. Podemos explicarlo, mostrar sus causas y retratar a sus responsables, pero no asumirlo. A estas alturas sabemos que, además del terror implantado por los comités, muchas de las matanzas que tuvieron lugar en zona republicana fueron consecuencia directa de bombardeos franquistas sobre objetivos civiles.
¿Justificaremos con ello el crimen? No, pero sí ofreceremos la secuencia completa, que la propaganda franquista tuvo buen cuidado en ocultar. Reverte puede hacer suyos todos los muertos, los de Badajoz y los de Paracuellos; yo no creo que se puedan ni deban mezclar. Badajoz precede a la matanza de la Cárcel Modelo, en la que sin duda influyó; la de Paracuellos, por el contrario hay que relacionarla con el asedio a Madrid en noviembre del 36. Es fundamental la contextualización de estos hechos, ya que lo contrario sólo favorece a la propaganda y a la manipulación. Por ejemplo: falta una investigación sobre los brutales bombardeos a que fue sometida Madrid por la aviación fascista en esos meses. No para justificar la actividad criminal de las checas sino para saber por qué, cómo y dónde se gesta el odio asesino que conduce a algunas de esas masacres. De hecho, muchas de las matanzas ocurridas en zona republicana no se entienden sin la violencia previa derrochada por los golpistas, bien fuera por acciones de exterminio como por bombardeos, ocupaciones salvajes, etc. No es conveniente olvidar quién agredió primero, sin que esto suponga justificar crimen alguno. Pero recordémoslo una vez más: no podemos equiparar en modo alguno la violencia del que agrede con la violencia del que se defiende. Mención aparte merecen los elementos que en zona republicana derrocharon igual desprecio por la vida ajena que el que venían practicando los fascistas desde que se sublevaron.

Hechos de las dimensiones de Paracuellos hay muy pocos en la zona
republicana; hechos como Badajoz hay muchos en el territorio controlado por los fascistas. Yo estoy a la espera de que se investigue a fondo lo ocurrido en Madrid desde el 18 de julio hasta bien entrados los años cuarenta. Una vez que esto ocurra sabremos a qué atenernos. No obstante, la gran diferencia entre las
matanzas de Badajoz y Paracuellos es que la primera nunca fue investigada y la
segunda sí. Compararlas para mostrar que todos fueron iguales mientras no conozcamos a fondo ambas constituye una aberración.

Franco nos salva del Soviet

Y llegamos a Santos Juliá (SJ) y su “Duelo por la República Española” (El
País, 25/06/2010), en la misma línea que el de Leguina pero menos basto. Para SJ la revolución social latente tras las matanzas de la cárcel Modelo hubiera acelerado la derrota y acarreado el fin de la República. Además, en zona republicana, “durante los primeros meses de la guerra, [se cometieron] crímenes en cantidades no muy diferentes y con idéntico propósito que en el territorio controlado por los rebeldes: la conquista, por medio del exterminio del enemigo, de todo el poder en el campo, en el pueblo, en la ciudad”. Para SJ sólo a partir de mayo del 37 “comienza la verdadera diferencia en la que tanto insisten quienes califican de desmanes los crímenes de unos y de genocidio o crimen contra la humanidad los de otros”. Para Juliá en territorio republicano no se mató más porque ya no había dónde ni a quién. Dejemos de lado las referencias a Dionisio Ridruejo, nuestro pequeño Goebbels convertido ahora en “ideólogo de la democracia” (vivir para ver), quien por cierto murió sin contarnos lo mucho que debía saber sobre la época dorada del terror azul a pesar de haberse comprometido a ello en Escrito en España (seguimos a la espera de que su hagiógrafo J. Gracia nos cuente sus años fascistas). También preocupa a SJ “la creciente argentinización de nuestra mirada al pasado y la demanda de justicia transicional 35 años después de la muerte de Franco”.
Sin duda lo más llamativo del texto de Juliá es la idea, nada novedosa por
cierto, de que, de haberse inclinado la situación a favor de la República, la
revolución social hubiera ido llevando el terror a todo el territorio para terminar
devorando a la propia República. Desde este punto de vista cabe agradecer que los golpistas impidieran con su incesante victoria tan negro futuro, posibilitando así que veinte años después los hijos de vencedores y de los vencidos –esa increíble generación a la que pertenecen Leguina y Juliá– iniciaran el camino hacia la democracia. Conste, al menos, que la idea esta es franquista y no ha dejado de circular. No en vano L.P. Moa recibió el artículo de SJ que comentamos con otro titulado “Santos Juliá va enterándose”.

Aparte de esto debe quedar claro que la represión en ambas zonas no fue
en absoluto equiparable ni en cantidad ni en objetivos. Una era fruto de un golpe militar que incluía un calculado plan de exterminio; otra de un proceso
revolucionario abierto precisamente a consecuencia de lo anterior. No vale
despachar de un plumazo, como hace SJ porque a él no le interesan, una serie de hechos objetivos como quién inició la agresión, de dónde partía, y qué plan y dimensión tuvo en cada zona. Que todo tenga “lógica propia” no significa que todo sea igual. Asusta un poco este relativismo.

Cuando el presente excluye el pasado

Además, habrá que recordar a Juliá que las diferencias entre la represión en
ambas zonas no empiezan en mayo de 1937 sino el mismo 17 de julio. La razón es simple: al contrario que los sublevados, tanto el gobierno de la República como los partidos que integraban el Frente Popular, carecían de plan alguno para acabar con nadie. Esta situación cambió tras el golpe. De ahí que sea algo admitido que, por más que en algunos lugares las ramificaciones del terror alcanzasen ciertos espacios del poder político y sindical, nunca se trató de un proyecto planificado conimplicación de las más altas instancias del Estado ni del Frente Popular. Las tesis de SJ, como antes las de Leguina, suponen un total desprecio hacia aquellas personas, la mayoría, que, en todo el país y desde diversos ámbitos, hicieron todo lo que estuvo en sus manos para evitar el derramamiento de sangre. Nada de esto ocurrió en zona franquista, por la sencilla razón de que el derramamiento de sangre constituía la médula del plan.

Al tratar el asunto como lo tratan –los dos bandos que de pronto se lanzan
por la pendiente de la guerra civil dirimiendo sus diferencias a garrotazos en medio de una orgía de sangre y terror– SJ y sus seguidores están ocultando y
tergiversando la realidad con un claro objetivo: la memoria de la República y de
quienes dieron la vida por ella desde el primer día, tanto civiles como militares,
tanto en el frente como en los paredones, debe ser sacrificada en beneficio de la Transición. Esto es tan antiguo como la propia transición pero, a medida que ha ido saliendo a la luz la realidad de eso que llamamos “guerra civil”, a sus defensores se les ve más la tramoya de su argumentación. Así, no se dejan de lanzar sombras sobre la baja calidad de la democracia republicana o sobre la escasa validez de las elecciones de febrero del 36 (buen partido están sacando algunos, sin haberlos visto, a los “papeles” de Alcalá Zamora), y día llegará en que alguien desempolve de nuevo los “papeles” de la conspiración comunista, que vendrán bien a unos para demostrar una vez más que el “18 de julio” estaba justificado y a otros para probar que la República estaba ya carcomida por la hidra revolucionaria.

Veamos finalmente esa argentinización de la mirada al pasado que tanto
preocupa a SJ. Debe referirse sin duda al tratamiento de la cuestión represiva y a la petición de verdad, justicia y reparación que se ha hecho desde el movimiento social a favor de la memoria. No debe extrañarse SJ de que haya gente que pida eso. Para argentinización pionera la del franquismo con sus víctimas. No parece muy justo que sólo haya habido “verdad” (Causa General), “justicia” (la represión judicial militar) y reparación (los muchos derechos y privilegios de que gozaron los Caídos y sus descendientes) para unos, y silencio, olvido y limosnas para los otros. Y ya que no es posible llevar al banquillo a los responsables, qué menos que exigir Verdad, Reparación y que la Justicia defina lo que realmente fue aquello.

La tesis central del artículo de Juliá fue rebatida por Josep Fontana (“Julio de
1936”, Público, 29/06/2010). En su respuesta SJ, como siempre, eludió el debate, recurriendo a su estilo habitual. Curiosamente –esto suele pasar– el “estilo” que lo caracteriza viene a ser una mezcla de dos de los insultos obsesivos que lanza sobre los demás: Vishinsky y Torquemada, es decir, estalinismo e inquisición. El resultado ya sabemos cuál es: alguien que no deja de sermonearnos desde sus muchos púlpitos y tribunas pero que, fiel a la máxima Roma locuta causa finita, no admite no ya sólo crítica alguna sino simplemente puntos de vista diferentes al suyo. De seguir así no habrá quien le chite urbi et orbi. Unos por temor reverencial, otros por puro miedo y los demás por débito o vasallaje. En realidad, la sensación que da es que sería un magnífico secretario de la Conferencia Episcopal Española.


Y al final del camino… la Tercera España

Dejó tan alto el listón Juliá que una de dos, o acabó con el debate en su periódico o bien el periódico, con la ayuda inestimable de alguno de sus
manipuladores profesionales como el tal Javier Valenzuela, decidió desechar otras opiniones. Luego ya sólo vimos un “análisis” de José Juan Toharia titulado “La tercera España, 74 años después” (El País, 18/07/2010). De entrada y dado el día, aludía a “la irreconciliable fractura entre las dos Españas dispuestas a extirparse mutua e inmisericordemente de la convivencia nacional”. Para Toharia lo ocurrido en el 36 no fue un enfrentamiento entre “buenos y malos” sino “un choque entre dos fanatismo extremos que utilizaron el régimen republicano, legal y legítimamente existente, bien como pretexto en un caso, bien como coartada en otro, para intentar imponer sus respectivos radicalismos excluyentes”. Pero había otra España, dice Toharia: “… una mayoritaria tercera España que braceó, sin éxito, para evitar el desgarro. No lo logró y quedó finalmente laminada”. Aquí no podía faltar la referencia a Trapiello, el gran fustigador del rojerío hispano desde la República a la transición. A éste igual le da tirar contra uno de la generación del 27 que contra los maquis o los antifranquistas de los 70. Algunos parece que buscan así matar al rojo que alguna vez llevaron dentro. Pues bien, Toharia ha descubierto, porque para eso es presidente de Metroscopia, que según dicen ahora los españoles, sus familias se posicionaron entonces de la siguiente manera: un 17% con “el bando franquista o nacional”, un 26% “con el bando republicano” y un 57% con la “Tercera España”. Y hay más, porque Toharia aporta un dato sensacional: la mayor parte de los votantes del PSOE y del PP “proceden de familias integradas en la tercera España”. ¡Acabáramos! ¡Haber tenido que esperar tanto tiempo para saber que ya en el 36 España no era ni de derechas ni de izquierdas sino de centro! Como ahora, qué casualidad. Bien es verdad que esto no cuadra mucho esto con los resultados de las elecciones de febrero del 36, pero seguro que Toharia tendrá alguna explicación. Igual es que fueron fraudulentas, como mantuvo “el bando franquista o nacional” (¿pero qué sociólogos son éstos que aún hablan de “nacionales”?). Quizás esos resultados hablen más de ahora que del 36 y resulte que hay una mayoría social que se siente desvinculada de “los dos bandos”. Lo cual no es de extrañar después de la incesante y machacona campaña que desde la transición se viene haciendo para relegar el pasado reciente al olvido y situar la amnistía del 77 y la Constitución del 78 como nuestros únicos referentes históricos. Sin duda, este “análisis” contiene méritos para engrosar los desvaríos “científicos” del clásico de Cipolla (Allegro ma non troppo). Lo curioso y lo que me hace traerlo aquí son las conexiones de las teorías de Toharia con las de Leguina,

Juliá, Trapiello y, cómo no recordarlo, con Muñoz Molina, otro cantor de la “tercera España”. Todos ellos y otros muchos están empeñados en convencernos de que “los dos bandos” eran, en el fondo, iguales; que la República contenía el germen de su propia destrucción y hubiera sido engullida por sus propios hijos (ya decían los franquistas que el Frente Popular conducía directamente al Soviet), y que es mejor que olvidemos todo aquello, incluidos los muertos, pues maldita sea la hora en que se empezó a mover todo esto de la represión y las fosas. Si hiciéramos caso de la encuesta de Toharia y pensáramos en la representación de los tres grupos en el actual panorama de los medios de comunicación veríamos que los de la “tercera España” están bien representados; aquellos cuyas familias se alinearon con los franquistas están sobrerrepresentados, y, finalmente, el 26% que se posicionó con la República es el que peor escapa, ya que apenas cuenta con medio alguno para exponer sus ideas (Internet sigue siendo prácticamente la única vía y ya sabemos
sus limitaciones: un 80% de la población nunca lo usa para obtener información).

Seguramente a algunos debe molestar que se les diga que sus ideas
coinciden con los Moas o que han sido gratamente recibidas por Intereconomía o Libertad Digital. No debe ser muy agradable para aquellos que pasan por ser
referentes ideológicos de nuestro tiempo que sus ideas sean bien acogidas por los sectores más reaccionarios de la sociedad española. Al final va a resultar que, en lo fundamental, todos están de acuerdo. Ocurre que es la fuerza del movimiento por la memoria histórica la que ha obligando a estos señores a decir lo que de otra forma ni se hubieran atrevido a decir ni hubiera hecho falta que dijeran. Ha sido la decisión de mostrar lo que fue realmente el “18 de julio” y de exigir que el Estado cumpla con su deber, la que ha llevado a esta gente a exponer públicamente lo que piensan de la República, de “la guerra civil” y de la dictadura. De paso nos han dado las claves de por qué actuaron como lo hicieron en la transición; incluso de por qué están tan contentos de conocerse: según parece, les debemos todo. Por lo demás, pensando como pensaban de la anterior experiencia democrática, qué otra cosa iban a hacer. Se entiende que lleven tan mal las investigaciones sobre el golpe de julio del 36 y sus consecuencias, y, sobre todo, el movimiento pro memoria histórica. En realidad hubieran preferido que todo quedara como en la transición o como en los tiempos de Felipe González, aquellos del nosotros decidimos no mirar atrás. Pero fue en vano: de pronto, la “guerra civil” se fue mostrando como lo que realmente fue: la matanza fundacional del franquismo, y la tierra, mero paisaje, dejó ver las pruebas: un país sembrado de fosas comunes.

miércoles, 28 de julio de 2010

UNA SOLA VOZ

"Los representantes socialistas en las Cortes no exhiben ni un ápice de discrepancia con las consignas emanadas desde arriba y se muestran solícitos a votar afirmativamente todas y cada una de las propuestas del Gobierno. A lo peor es que sus señorías son refractarios a eso que denominamos voluntad popular"

DIEGO JIMÉNEZ

Cuando, tras el paréntesis impuesto por la nefasta dictadura franquista cuyas secuelas persisten en tantos aspectos de nuestra actual realidad política, acudí a las urnas aquel día 15 de junio de 1977, creí que se abría ante nosotros una nueva etapa plenamente democrática. Pronto, sin embargo, empecé a oír que para el mantenimiento de esa democracia, que ya entonces nació lastrada, todos los actores habían de atenerse a las ´reglas del juego´. Así parecen haberlo interpretado los partidos mayoritarios en España —con la ayuda de ciertos grupos minoritarios—, dispuestos siempre a escenificar en la tribuna de oradores del Congreso una supuesta confrontación que no logra esconder, sin embargo, una visible sintonía en temas fundamentales. Como la que se dio entre los 169 diputados y diputadas del grupo parlamentario socialista a la hora del voto en el pasado debate del Estado de la Nación. Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, evidenció esta circunstancia en un artículo reciente titulado 169 diputados, en el que, como muchas otras personas, se sorprende ante el hecho de que los representantes socialistas en las Cortes no exhibieran ni un ápice de discrepancia con las consignas emanadas desde arriba y se mostraran solícitos a votar afirmativamente todas y cada una de las propuestas del Gobierno. A lo peor es que sus señorías son refractarios a eso que denominamos voluntad popular. O quizás ocurra que nunca se ha dado plenamente lo que la Constitución de 1978 definía implícitamente como ´soberanía popular´, hecho constatable en el momento actual, con unas Cortes aprobando propuestas que van en contra de los derechos sociales largamente conquistados.

El periodista Iñaki Gabilondo lo tiene claro. En un país donde los medios de comunicación de masas aparecen frecuentemente anestesiados, incapaces de percibir el auténtico rumbo de la política, me sorprendieron gratamente las palabras de despedida de este periodista en el programa que ha venido presentando en una cadena de televisión. La afirmación de Gabilondo de que vivimos sujetos a la ´dictadura de los mercados´ no es una cuestión baladí. Ateniéndose a lo que está ocurriendo con motivo de una crisis que, desde luego, no han provocado los sectores populares, este lúcido periodista expone que la actual democracia, más formal que nunca, aparece secuestrada, sometida a los dictados de las instituciones económicas transnacionales que condicionan la voluntad de los Gobiernos. Por lo que, concluye, la única solución consiste en ´reinventar´ la democracia, apelando asimismo a una necesaria reconstrucción de la izquierda.

El asunto es de enjundia. Es mucho lo que está en juego en estos momentos. Porque, tras el intento de eliminación de la disidencia social y política —plegados los partidos socialdemócratas de toda Europa a los designios del gran capital—, se esconde nada menos que el deseo de vaciar de contenido esta democracia formal burguesa tal como la hemos venido conociendo. Y esta afirmación no es gratuita. Hace unos días, Durao Barroso, anticipándose al inevitable auge de las movilizaciones populares que están por llegar en toda Europa en virtud de las duras políticas de ajuste que están aplicando los Gobiernos, advertía del peligro de la desaparición de las democracias en el sur del continente y, por consiguiente, de la eclosión de Gobiernos militares, esto es, dictaduras, si los sectores populares se negaran a aceptar este estado de cosas.

Y mientras esto ocurre, el supuesto Gobierno español de izquierdas y los diputados que lo sustentan, ignorando que la fase actual del capitalismo refleja una agudización de la lucha de clases, lejos de encarar políticas redistributivas arrancadas de parte de la ´tarta´ que supone el inmenso crecimiento de las rentas del capital, toman medidas favorables a éste. Decididamente, como advertía Carlos Taibo, 169 diputados, pero una sola voz.

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2010/07/27/opinion-sola/260594.html

jueves, 22 de julio de 2010

Presentación, en Murcia, de la Plataforma Ciudadana de apoyo a la Huelga General del 29-S


Fotos extraídas de la página web del Foro Social de Murcia

Diego Jiménez/Murcia.- En la mañana del martes, día 20 de julio, la Plataforma Ciudadana de apoyo a la Huelga General del 29-S de Murcia se presentó a los medios de comunicación, mediante rueda de prensa, en la puerta principal del Banco de España de esa capital. Este lugar fue elegido, según comunican los organizadores de este acto, “para denunciar la responsabilidad de esta institución, teóricamente independiente y profesional, en la actual crisis que padecemos” recordando, además, que “el Banco de España financia con dinero público la destrucción de empleo en el actual proceso de las fusiones entre cajas de ahorro”.

Las organizaciones convocantes calificaron de “multitudinaria” la asistencia de medios de comunicación, y la presentación de la plataforma y de los motivos que llevan a su constitución corrió a cargo de Patricio Hernández, Presidente del Foro Ciudadano, Pedro Luengo, portavoz de Ecologistas en Acción, Paco Cutillas, de Murcia No se Vende, y Paco Morote, del Foro Social.

La Plataforma ha editado un díptico explicativo, cuyo contenido es el que sigue:

“UNA HUELGA JUSTA PARA DEFENDER DEMOCRÁTICAMENTE NUESTROS DERECHOS. UNA HUELGA NECESARIA PARA DESTERRAR LAS POLÍTICAS NEOLIBERALES”


Las organizaciones que suscribimos este documento apoyamos la Huelga General del 29 de septiembre de 2010, y hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía de la Región de Murcia para que se sume a la jornada de protesta convocada por los sindicatos para defender los derechos laborales y sociales amenazados por el giro de la política del gobierno de España y detener las agresiones que pueden seguir a las ya decretadas.

Consideramos que la Huelga del 29‐S es una huelga justa porque ha sido convocada para enfrentarse a medidas profundamente injustas como han sido la congelación de las pensiones en contra de la Ley de Seguridad Social, la rebaja salarial a los empleados públicos y la congelación de sus plantillas, y la reciente reforma laboral que, entre otras cosas, facilita y abarata los despidos y entrega la gestión del Servicio Público de Empleo a la ETT’s. La privatización de las Cajas de Ahorro constituye también un atentado a las exiguas obras sociales que se extinguirán por la búsqueda del beneficio.

Igualmente, debe servir para enfrentarnos al próximo recorte, el pensionazo, que nos jubilará más viejos (la UE habla de 70 años) y con pensiones más bajas aún. Denunciamos la campaña desatada por la derecha en contra del movimiento sindical, que únicamente persigue dejar a los trabajadores y trabajadoras sin sus organizaciones imprescindibles para la defensa de sus intereses.

Recordamos que sólo con estas medidas y otras de este tipo se sanearía rápidamente el déficit, se crearía más empleo y se podría aliviar un poco el injusto reparto de la riqueza. La Huelga general del 29‐S es un ejercicio democrático y legítimo para impedir que los intereses de una minoría prevalezcan sobre los del conjunto de la sociedad a través de una dócil clase política que reniega de sus compromisos electorales. Es necesaria para desterrar las políticas neoliberales que, desde la UE, y los Gobiernos de España y de la Región, aumentan la injusticia enriqueciendo más a los más ricos a costa del resto. Hay otra forma de salir de la crisis, repartiendo con justicia los esfuerzos y respetando los derechos de los trabajadores y los sectores populares.

La experiencia demuestra que, contra cualquier resignación, las huelgas generales han conseguido parar los retrocesos que han querido imponernos en el pasado, y esta huelga general lo va a conseguir nuevamente. El 29‐S tenemos una oportunidad, y debemos aprovecharla entre todos.

Murcia, julio de 2010

Plataforma Ciudadana de Apoyo a la Huelga General del 29‐S:

-Ecologistas en Acción
-Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC)
-Alianza Regional contra la Pobreza
-Asamblea de Personas Paradas y afectadas por la crisis de Molina
de Segura
-Foro Ciudadano de la Región de Murcia
-Foro Social de Murcia

martes, 13 de julio de 2010

LA ROJA COMO CATARSIS *

La tremenda ola de simpatía que la Selección ha despertado entre los sectores juveniles, afectados por el paro, el trabajo precario y la incertidumbre sobre su futuro, ¿es un hecho casual o fomentado conscientemente?
Foto de la Agencia EFE


DIEGO JIMÉNEZ
He vivido, como la inmensa mayoría del pueblo español, las peripecias de nuestro combinado de fútbol en el presente Mundial. Y, como aficionado a este deporte, confieso que me he alegrado de la gesta de estos chicos jóvenes que nos representaban. Pero, dicho esto, me gustaría exponer, siquiera brevemente, algunos puntos para la reflexión.

Está por estudiar en profundidad a qué obedece ese paroxismo colectivo que ha adornado los triunfos de la Selección. Algunos estudiosos nos advierten al respecto que tanto los Juegos Olímpicos como el propio Mundial de fútbol, lejos de constituir eventos deportivos que trataban de hermanar a los distintos países, fueron auspiciados durante las dos guerras mundiales, periodos en los que la pretendida solidaridad de clase internacionalista sucumbió ante una fuerte identificación nacionalista. En ese sentido, el reciente triunfo sobre Alemania puede haber contribuido, inconscientemente, a salvaguardar el «orgullo» español ante un país que se ha sabido que condiciona, y mucho, la situación económica de países del Sur de Europa, entre ellos el nuestro.

En el ámbito interno, en primer lugar, sorprende la identificación colectiva con un término, La Roja, que en tiempos muy recientes tuvo connotaciones peyorativas. Baste recordar que, durante el franquismo, el adjetivo «rojo» fue sustituido, al menos en Murcia, por otras expresiones como «encarnado» y «colorado». En otro orden de cosas, habría que estudiar sociológicamente si, como algunos han afirmado, la prolija exhibición por calles, plazas, balcones y vehículos particulares de la bandera rojigualda obedece a una expresión identitaria nacionalista o más bien ha supuesto una simple adscripción popular a un equipo de fútbol. Lo cierto es que este evento deportivo ha coincidido con una serie de hechos que han quedado diluidos ante los triunfos de la Selección: la reforma laboral y los preparativos de la huelga general de septiembre; la sentencia del Estatut; el anuncio de la privatización de las cajas de ahorro; las algo más que veladas amenazas de Durao Barroso tendentes a limitar las democracias del Sur de Europa si los sectores populares no acatan las políticas de ajuste en ciernes, etc. Empero, algunos nos han advertido de que los triunfos de la Selección repercutirían en una recuperación del PIB, es decir, que contribuirían al saneamiento de los negocios. El principal beneficiario, el Estado. A título de ejemplo, estos días hemos conocido que capitales chinos han acudido, confiados, a la última subasta de los bonos del Tesoro español.

Por último, algunos hechos más que no han pasado inadvertidos a cualquier observador. En primer lugar, la tremenda ola de simpatía que la Selección ha despertado entre los sectores juveniles, afectados por el paro, el trabajo precario y la incertidumbre sobre su futuro. ¿Es ello un hecho casual o fomentado conscientemente? En segundo lugar, en unos momentos en que la institución monárquica viene siendo cuestionada por determinados sectores sociales, entre ellos el juvenil, la presencia de la Familia Real en el Mundial ha constituido una inyección de «monarquismo» que tampoco creo que sea casual. ¿Y qué decir de la profundización del sentimiento españolista? Si bien es cierto que, como dije arriba, la proliferación de banderas rojigualdas (también han aparecido algunas republicanas) quizás haya obedecido a una simple identificación social con unos «colores» deportivos, lo cierto es que esta ola de nacionalismo asociada a un equipo de fútbol ha tratado de acallar las evidentes muestras de descontento con la crisis del Estado autonómico, visibles, sobre todo, en la magna concentración ciudadana de Barcelona en defensa del Estatut. Aunque también es cierto que el destacado protagonismo que en la Selección han tenido jugadores del principal equipo representativo de Cataluña –notables han sido los elogios hacia jugadores como Puyol e Iniesta– ha mitigado, por unos días, la creciente ola de antipatía hacia esa comunidad, un anticatalanismo que venía siendo auspiciado sobre todo desde sectores conservadores del país.

Sean cuales sean los aspectos que nos han tratado de ocultar, es cierto que los triunfos de La Roja han supuesto una especie de catarsis colectiva para un país con un futuro incierto.

sábado, 10 de julio de 2010

Los vencidos tienen distinta memoria histórica que los vencedores


Vicenç Navarro - El Plural


No existe pleno conocimiento en grandes sectores de la población española de las atrocidades cometidas por el golpe militar del 1936 y la dictadura que estableció. Sólo los vencidos y sus descendientes conocieron en carne propia los fusilamientos, los encarcelamientos, las torturas, el exilio y sobre todo, la constante humillación con la que el régimen establecido por el golpe militar de 1936 intentó la destrucción psicológica del bando vencido, presentándolo como un bando antiespañol, criminal y asesino, perteneciente a una raza y/o cultura inferior (ver mi artículo El racismo del nacional-catolicismo, Público, 14.01.10). Y lo que es incluso más doloroso es que los vencidos no podían defenderse ni siquiera frente a sus hijos, pues hablar con ellos y transmitirles este conocimiento era ponerlos en peligro. Los vencidos y sus descendientes sufrieron una humillación y un terror constante que nunca experimentaron los hijos de los vencedores. Y la expresión más clara de ello es lo que ha ocurrido con las más de 150.000 personas asesinadas (cuyos cuerpos han desaparecido) y sus familiares. Hasta hace poco estaban prácticamente olvidados y abandonados, treinta y dos años después de haber terminado la dictadura.

Tales horribles experiencias no las conocen los descendientes de los vencedores. A esto me referí cuando, en un artículo reciente, critiqué a Javier Pradera, columnista de El Pais, por su animosidad hacia el intento del Juez Baltasar Garzón de llevar a los tribunales a los asesinos implicados en aquel régimen (animosidad expresada con gran cantidad de insultos hacia los que criticaban tal enjuiciamiento) (ver mi artículo Javier Pradera, la amnistía y la transición, El Plural, 17.05.10). Definí a Javier Pradera como “hijo de vencedores”, lo cual, no significaba (como se malinterpretó en algunas notas que recibí) que cuestionara su compromiso democrático (expresado en su pertenencia durante su juventud a la resistencia hacia la dictadura), sino que señalaba la falta de conocimiento que Pradera tuvo de lo que fue aquella dictadura, experiencia sentida sólo por los vencidos y sus descendientes, entre los cuales Pradera no se encontraba. Los descendientes de los vencidos tenemos un conocimiento y una memoria muy distinta a la de los vencedores. Y queremos que se conozca y que se denuncie lo ocurrido, pues es nuestro deseo que el régimen democrático actual sea continuador y heredero de aquel que España tuvo y por el cual lucharon nuestros padres, ya que estamos orgullosos de lo que nuestros padres hicieron y exigimos al Estado español que lo reconozca y los honre, lo cual no se ha estado haciendo. Es más, creemos que el Estado democrático español no debe considerarse una síntesis de dos sensibilidades, una heredera de la dictadura y la otra mitad heredera de la República. Este sentido de la equidistancia moral y política de lo que erróneamente se llaman los dos bandos (postura promovida por los vencedores y por sus descendientes), no puede ser aceptada en un estado democrático. Éste, para sostener y reproducir una cultura democrática, necesita condenar la dictadura y reconocer el carácter democrático de la República. El franquismo no puede tener ningún reconocimiento en España como propone otro vencedor, Gregorio Marañón, en su artículo en El País “La insobornable verdad” (28.06.10). Sería impensable que en Alemania, que padeció un régimen nazi (semejante al régimen fascista español), un periódico publicara un artículo que defendiera el reconocimiento moral y político de aquellos que impusieron el nazismo.

En realidad, esta resistencia a conocer el pasado, está en parte explicada, no sólo por el enorme dominio que las derechas tuvieron en el proceso de transición de la dictadura a la democracia, sino también por la resistencia de los hijos de los vencedores a que se conozca lo que hicieron sus antecesores, bien por activa o por pasiva, colaborando con el odiado régimen. El miedo a molestar a los descendientes de los vencedores y la excesiva timidez en recuperar y, con ello, corregir la memoria histórica, es indigno del enorme sacrificio de aquellos que lucharon por la democracia y sufrieron por ello. Es vergonzoso, por ejemplo, que la sede del gobierno socialista español, La Moncloa, defina en su web al dictador Franco sólo como político y militar sin nunca citar su componente golpista y dictatorial.

Las consecuencias de una transición inmodélica

La transición, claramente inmodélica -pues dio lugar a una democracia muy incompleta, con gran dominio de las fuerzas conservadoras en los aparatos del estado- dio pie a un abanico electoral claramente sesgado a la derecha. Los partidos homologables a la derecha española en la Unión Europea, no son los partidos de derecha sino los de ultraderecha. Ejemplos de ello hay muchos. Uno de los más recientes es la respuesta de las derechas al caso del Juez Baltasar Garzón (llevado al Tribunal Supremo por el partido fascista) por su intento de enjuiciamiento al fascismo. El público español debe saber que la gran mayoría de medios informativos de derechas en Europa condenaron aquel enjuiciamiento. No así en España. Tanto las derechas españolas (los dirigentes del PP) como las catalanas, Artur Mas, dirigente de CiU y Juan José López Burniol (autor muy promocionado por la televisión pública catalana, TV3) se opusieron a ello. En realidad este último ha escrito varios artículos en El Periódico y, más recientemente, en La Vanguardia (“Razón moral y razón política”, 19.06.10), en el que sostiene que lo que él denomina ambos bandos tenían igual derecho moral y político, defendiendo así a los golpistas de 1936, con el argumento de que eran buenas personas y creían que luchaban por España. Tal argumento, con su relativismo moral, justifica toda serie de atrocidades pues raramente el que las realiza tiene conciencia que haga algo mal. Incluso Hitler y Franco, dos de los asesinos mayores que ha tenido Europa, creían que salvaban su país. Bajo este criterio, que a una persona se la juzgue viene determinado por sus propias intenciones o valores, independientemente del contexto donde se realizan sus acciones.

Esta equidistancia aparece también en Joaquín Leguina en un artículo en el que, partiendo de que muchos fascistas eran buenas personas y muchos republicanos eran asesinos, concluye que los dos bandos eran responsables o, como dijo Pérez-Reverte, todos “somos hijos de puta”, insulto gratuito a todos los que lucharon por la democracia, justificando tal insulto por la existencia de comportamientos censurables también en el lado republicano, ignorando que, mientras la represión era política de estado en la dictadura, no lo fue en el lado de la República. Según el criterio de equidistancia, sostenido por tales autores (todos ellos descendientes de vencedores) tampoco hubo ni buenos ni malos en la II Guerra Mundial, pues los aliados bombardearon Dresden destruyendo toda una ciudad alemana. Este relativismo lleva a una parálisis moral y política.

No pueden evaluarse las atrocidades, sin embargo, sin ver el contexto en el que ocurren. De ahí que no todos los muertos sean iguales. Los curas y monjas asesinados, por ejemplo, eran parte de una institución beligerante en la Guerra, pues la Iglesia clamaba por un golpe militar antes de que éste tuviese lugar y la población era conocedora de tal provocación. Es comprensible, pues, que las clases populares odiaran a la Iglesia (hecho que la Iglesia, en su arrogancia, nunca se ha preguntado el porqué la odiaban). Decir esto no es justificar la expresión de tal odio, sino entenderlo. El hecho de que los curas y las monjas fueran buenas personas (es decir que seguían las pautas del comportamiento convencional) no las convirtió en inocentes. En realidad, en mi juventud conocí a muchos fascistas que eran también muy buenas personas, iban a misa, amaban a sus familias, ayudaban a sus vecinos pero que cuando veían sus intereses en peligro, colaboraban con la policía, que asesinaba, torturaba y exiliaba a aquellos que amenazaban sus intereses, lo cual ocurría con pleno conocimiento y aprobación de los fascistas buenas personas. En realidad, la perfecta novela o película antifascista todavía no se ha hecho. Tal novela tendría que explicar la vida de esta buena gente de la que habla Burniol, que cuando veían sus intereses en peligro apoyaron las crueldades más duras que los seres humanos han visto ocurrir en España.

La mal llamada reconciliación

Una última nota. No es cierto que la transición se basara en una reconciliación. El hecho de que el joven republicano no apretase el gatillo que hubiera matado a Sánchez Mazas, en la novela de Javier Cercas, ha sido interpretado por muchos autores (como Santos Juliá) como el inicio de la reconciliación. No sé cuál es el intento de su autor, Javier Cercas (también hijo de vencedores). Pero me parece absurda tal observación. Aquel joven republicano tendría que haber apretado el gatillo, pues era una guerra contra el fascismo (el cual mató a miles y miles de demócratas) y Sánchez Mazas fue su ideólogo. Millones de hijos de vencidos no se han reconciliado con los vencedores. ¿Cómo puede la hija de un alcalde republicano asesinado por la Falange, cuyo cuerpo está enterrado en un lugar todavía desconocido, reconciliarse con el miembro del Tribunal Supremo que todavía defiende el golpe militar, o con el Sr. Burniol que indica que los golpistas merecen tanto respeto como su padre, el republicano enterrado?

El aceptar que el conflicto civil se lleve a cabo no mediante el conflicto armado, sino a través de unas reglas (sesgadas en el caso español para favorecer a las derechas), como ocurrió en la transición, no quiere decir que hubiera reconciliación, por mucho que líderes de izquierda lo afirmaran durante la transición. Creerse esto es como creerse que la petición de Amnistía por parte de la población movilizada contra la dictadura incluía la petición de perdón a los asesinos, como algunos, incluyendo a Burniol, asumen. Si a una persona le roban su casa sin nunca recuperarla, no se le puede pedir que se reconcilie con el ladrón que continúa viviendo en su propiedad. Esto es lo que ha ocurrido en España. Ponga vencedor en lugar de ladrón y esto es lo que ha estado ocurriendo- los vencedores robaron la memoria histórica, haciendo de la suya, la historia de España. Y ahora se oponen a que se recupere la memoria de los vencidos que fueron los únicos que defendieron la democracia.

En la transición no hubo reconciliación. Hubo un acuerdo de no resolver el conflicto, que continúa existiendo, por vía de las armas. Se decidió hacerlo por reglas que intentaron ser democráticas, en un estado en que las derechas continuaron enraizadas en el aparato del Estado y en el que la competitividad política está sesgada para discriminar a las izquierdas, y ello como consecuencia de la debilidad de las fuerzas democráticas en aquel momento de la Transición. Ni que decir tiene que es más que probable que, considerando la correlación de fuerzas dentro del Estado en aquel periodo 1975-1978, no había otra alternativa. No es pues mi propósito denunciar aquel proceso. Lo que sí creo, sin embargo, es que fue un gran error de las izquierdas definir aquel proceso como modélico, pues el término implica que la democracia que determinó fuera también modélica o que los instrumentos y reglas que la Transición produjo permitan alcanzar tal democracia modélica, lo cual es fácil de mostrar que no es cierto. Es comprensible que las derechas lo definan como modélica. Pero las izquierdas no pueden ni deben considerarla como modélica pues ello implicaría renunciar a conseguir la democracia homologable a la existente en la mayoría de la Unión Europea, que el pueblo español se merece, sin frenos y cortapisas. Y ahí soy optimista. En la medida que el tiempo pasa, las nuevas generaciones no aceptarán este desequilibrio existente en el Estado español. Y las derechas son conscientes de ello. De ahí la enorme resistencia de los vencedores a impedir que se conozca la realidad de lo que pasó en España.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University.